Palabras Sueltas

Hace poco descubrí una página maravillosa. Es ésta. Se llama Overheard in New York y son retazos de conversaciones captadas por la ciudad, recogidas por varios transeúntes atentos. Yo reconozco que me encanta captar esas conversaciones cuando te cruzas con alguien, e intentas recomponer la situación. También resulta fascinante escuchar a la gente en el metro, sobre todo poniendo una cara de apatía e indiferencia cuando lo que realmente piensas es “¿De verdad me tengo que bajar aquí?” La gente es la mayor fuente de inspiración, y si quieres, de entretenimiento. El otro día G. señaló que en un bar había una pareja y que ella trasegaba Guinness a 3x y que su acompañante iba desfalleciendo, puesto que es una afrenta que en una cita ella encaje cerveza a más velocidad y que te haga parecer una nenaza.

Te imaginas a toda esa gente hablando, como un puzzle misterioso, todos nosotros en cualquier ciudad grande, hablando como cotorras, nuestras palabras subiendo hacia arriba, y te da por pensar si hay alguien escuchando y sacando conclusiones sobre nuestras vidas, con un bloc de notas, o un bol de palomitas, o simplemente partiéndose de nuestras pequeñas miserias y nuestras hazañas de bolsillo.

?stas son algunas perlas de la página.

Chica #1: Mira a ese tío en el traje gris.
Chica #2: Mi hermana le conoce.
Chica #1: Es mono, ¿a qué se dedica?
Chica #2:Creo que es un trabajador social.
Chica #1: Ah, gran corazón, cartera vacía. (Risita.)
Chica #2: Joder, eso es frío.
Chica #1 (Sorprendida.) ¿Qué? Si un cierto estilo de vida es importante para tí, no deberías fingir que no lo es. Yo ya no me engaño más.

Escuchado en Central Park.

Ejecutivo con traje: Ella es una puta y merece morir. ¿Sabes por qué? Porque es fea y habla mal de la gente.

Calle 47 con 9

En un parque, con un niño gritando enfadado:

Madre: Tranquilo, papi esta muy ocupado jugando con los niños de otras personas.
Padre: Y Mamá está muy ocupada siendo pasiva-agresiva.

En Central Park.

Chica vestida de Supergirl. Estoy harta de caminar. (…) ¡Que digo que estoy hasta el culo de caminar! Voy vestida de Supergirl, imbécil, pero sólo es un disfraz, ¡no puedo volar!

Calle 20, Stuyvesant Town.

En la cola del Moma:
Marido: No puedo creer que te quedaras dormida mientras te hacía el amor.
Mujer: Bueno, quizá si tu polla fuera más grande, tendría más motivación para seguir despierta.
Marido: Deberíamos divorciarnos.
Mujer: ¿Para qué? ¿Para narcotizar a tías buenas de 20 años con tu polla?

Yo ahora mismo sólo recuerdo volver a casa después de tomarme unas copas con E. y ver a un tío muy borracho levantando la tapa del cubo de la basura y dejándolo caer, gritando: “¡Mayumana!”

¿Qué joyas recordáis vosotros?