Rafael Reig, blog, escritor, novelista, literaturaPues aquí pondré lo que se me vaya ocurriendo. Poca cosa, en general. Lo primero que se me pase por la cabeza. Lo que lea por ahí y lo que me cuenten en la barra de los bares o los amigos. Y si alguien quiere poner algo también, estupendo: no censuraré ningún comentario. Corrijo: sólo permitiré que se publiquen los comentarios que a mí me dé la gana y no daré ninguna explicación al respecto

¿Tú quién te pides?

Total, que nos cogimos Anusca y yo el maldecido Auto-Res y nos fuimos a Piles, a ser felices, a pasear en bici, a leer, a tomar aperitivos y a comernos las habas de la huerta.

 

 

Entre la Pollys, Victor Hugo y los bocadillos que nos preparó Pedro para el viaje, el trayecto se nos hizo al menos soportable.

Leía a Víctor Hugo y a ratos jugaba a las Pollys con Anusca.

-¿Tú a quién te pides? -me preguntaba siempre.

Para jugar, lo primero es pedirse a alguien. También, cuando vemos una película juntos, cada uno tenemos que pedirnos a un personaje. Debe de ser lo que los técnicos llaman “focalización“. Vemos la peli, pero vamos con uno, con el que nos hemos pedido: la vemos a través de nuestro personaje.

¿A quién me he pedido para leer Los Miserables?

No lo he decidido aún. La primera vez que lo leí, iba con Jean Valjean, pero ahora me apetece mucho la experiencia de leer la novela pidiéndome a Javert.

¿Tú a quién te pides?

Los lectores más adultos siempre se piden al escritor: leen un libro como si lo hubieran escrito ellos. No se identifican con un personaje, sino con el propio autor. Yo, en cambio, impaciente, caprichoso y poco disciplinado lector infantil, leo igual que juega mi hija con muñecas: me pido a alguien, voy con alguien, leo desde alguien.

En Piles fue fiesta familiar porque, por sorpresa, vino de visita el Orejudo & family.

Era la primera vez que Orejudo venía a Piles, así que fue fiesta grande.

 

Ahora ya sólo me falta a mí conocer su casa de Almería. Lo prometo.

-Vente en verano, tronco, con toda la familia -le propuse.

Más que nada, por mi propio interés.

Nunca he trabajado tanto como un verano que se vino Chavi Azpeitia a Piles. De madrugada nos poníamos los dos, cada uno en una mesa en la misma habitación, a escribir sendas novelas.

El cabrón de Chavi no levantaba cabeza, venga a teclear.

En mi vida he escrito tanto, por pura envidia, para no quedar mal, para no ser menos que Chavi. Escribía con furia y desesperación para no quedarme atrás.

Alguna vez me preguntaron luego que me impulsó a escribir ese libro. Yo contestaba a voleo: la pasta, la fama, la gloria, la responsabilidad, una voz interior, qué sé yo.

Mentira todo: era para joder a Chavi.

Pero no va uno a decir eso, ¿verdad?

Al volver a Madrid, me encuentro un mail de mi amiga Lou. Que había encontrado en un desván unas fotos y las había escaneado y me las enviaba. Estas fotos:

 

 

 

Son de cuando éramos jóvenes y estudiantes en Stony Brook.

En la de arriba están Angelita Pérez, Antonio Vera-León, Claudia Montilla y yo.

En la de abajo están Claudia, Mareika, el Orejudo y Victoriano Roncero.

¿Tú a quién te pides?

Esta es la otra foto que me mandó Lou:

En la de arriba están Andrew, Amy y yo.

En la de abajo Román de la Campa, yo y Héctor Fernández.

Andy y Amy eran los vecinos en Port Jefferson. La casa tenía dos pisos y un sótano. El dueño había improvisado en el sótano dos diminutos apartamentos para alquilar, dos “soluciones habitacionales” de menos 30 metros cuadrados. En una vivían Andy y Amy y en la otra Marisol y yo. Amy hacía una tesis sobre Cortázar, creo que era. Andy hacía un doctorado en filosofía y me obligaba a leer mucho, un libro a la semana prácticamente. Eran de California y se habían exiliado en el Este, en defensa propia, convencidos de que, como decía Woody Allen, cada mes en California te hace perder un punto de cociente intelectual.

Tenían una gata que se llamaba Kiwi. A Kiwi le encantaba subirse a la copa de los árboles. El problema era que luego no se atrevía a bajar.

A veces me pregunto si no he sido yo a menudo como Kiwi en muchas cosas: en lo sentimental, en lo intelectual, en casi todo. Me he subido a sitios de los que luego no sabía bajarme sin ayuda.

Las chicas aún tenían cursos de doctorado, cafés, reuniones, pasiones adúlteras, recados que hacer. Andy y yo ya estábamos escribiendo la tesis, casi no dábamos clase (yo enseñaba un día a la semana o así) y teníamos como único objetivo u horizonte vital pasar la mayor parte del día en pijama, en casa, bebiendo whisky, leyendo y escribiendo.

En aquellas soluciones habitacionales se oía todo, así que, en cuanto se iban las chicas, uno de los dos tocaba en la puerta del otro y nos echábamos unas largas y encarnizadas partidas de ajedrez. Jugaba bien Andy. Eso pensaba yo, hasta que empezó a visitarnos un amigo suyo que era del equipo de ajedrez de Cornell University. Nos entraron ganas de llorar.  

Andy y yo queríamos mantener la línea y probamos un régimen de “frigorías“: salíamos en calzoncillos a la nieve y permanecíamos tiritando allí un par de horas mientras hablábamos de Kant.

-El cuerpo no tiene más remedio que quemar calorías, Andrew, esto tiene que adelgazar.

-¡Ya te digo! O menos calorías o más frigorías: ése es el quid.

No funcionó, así que probamos la opción B: alimentarnos de whisky y espaguetis, con exclusión de cualquier otro líquido o sólido.

Nos dio muy bien resultado.

Quiero mucho a Andy y Amy, pero no sé nada de ellos desde la última vez que vinieron a Madrid. Servicio de socorro de Radio Nacional: si alguien sabe algo de ellos, que me dé su e-mail. Por favor.

Amy, además, me provocaba acaloradas fantasías. Se movía siempre como si estuviera desperezándose, era incapaz de sentarse con las piernas por debajo de la cintura y leía a Cortázar con un lápiz en la boca. Le iba dando vueltas al lápiz, de una a otra comisura, entre los dientes, empujándolo con la lengua y con los labios, sin despegar la vista de Queremos tanto a Glenda. Yo la miraba absorto, incandescente, y cruzaba las piernas, y volvía a leer por quinta vez el mismo párrafo del libro de Hegel que Andy me había asignado esa semana.

Cuando Amy se olvidaba alguno de aquellos lápices, me apoderaba de él y luego, a solas, pasaba la yema del dedo por las huellas de su dentadura.

No: nunca llevé unas bragas de Amy en el bolsillo.

-Es muy atractiva, ¿verdad? Tiene un magnetismo muy especial… -me decía Marisol.

-¿Quién?

-Amy.

-¿Amy? Ni puta idea, no me he fijado. ¿A ti te lo parece?

-Rafita, no fastidies…

Un abrazo, Andy, a big hug. Un beso no muy casto, Amy.

En fin, mira que mandarme esas fotos, Lou. Gracias, pero ya sabes que me pongo sentimental.

Miro a Orejudo y me miro a mí, hace tantos años, y miro lo que ha hecho el tiempo de nosotros.

¿Y sabes qué? Pues que no me quejo de nada: me parece que estamos mejor y por lo menos igual de felices.

Comments (41)

Belénabril 17th, 2009 at 11:55

Yo, me pido a Gavroche. Y a Kiwi. No doubt.

Te he dado un premio casero: mira mi blog s’il te plaît.

Besos.

charcoabril 17th, 2009 at 12:54

es posible no ser de valjean??

Javier Divisaabril 17th, 2009 at 16:17

Yo con mis sobrinas me pido el verdulero cuando jugamos a vender. En materia sexual me pido el misionero, con un libro me pido el inquieto (aquello de ver que pasará). Ah, también teníamos un gato, se llamaba Simón, lo cogimos de la calle y lo amariconamos en casa (valga la expresión y espero nadie sienta ofensa) y se pedía ser el acojonao mimoso. Con usted me pido el ocioso, el risueño, el sorprendido. Ya se lo dije una vez, su mejor valor en este blog es que nunca se sabe por donde va a salir. Será que tiene mucho en su chistera.

Lectora anonimaabril 17th, 2009 at 16:34

Muy agradecida 🙂

el náuGrafoabril 17th, 2009 at 17:02

Cojonuda la colección de muñequitas adosadas al respaldo del asiento, jajajJAJJAJ.

Pacoabril 17th, 2009 at 19:10

Me encantan sus historias de EEUU, ¿no ha pensado en escribir una novela con todo eso? Me lo paso de lo lindo con su blog (y ahora con el Manual). De buena gana me tomaba unos whiskeys con usted; a sorbitos, claro.
¿Por qué se volvió de EEUU?

Maribelabril 17th, 2009 at 21:14

Vaya par de viajeros.

Les Misérables. Sí, recuerdo a una profesora y sus clases de literatura francesa. La madre que la trajo. ¿Por qué no se quedó en Paris? Mira que venir aquí, al culo del mundo, a una universidad para alumnos poco o nada brillantes. No lo entiendo. Pero ahí estaba eggue que eggue. Se colocaba las gafas que llevaba colgadas y decía: Bian, Magguiiissabelll? Y claro, como yo era la primera de la lista y la tía siempre empezaba por el principio, me tocaba hacer la introducción. Mis compañeros veían el cielo abierto. Competencia comunicativa, me decían. Vale. Pero sigo pensando que es otra cosa.

Pues voy a probar a ¿leer? como los adultos: me pido al antor.

Ah! Me parece estupendo lo de bajar con ayuda. A mí me cuesta. Cuestión de gatos, tal vez.

Besos

Anónimoabril 17th, 2009 at 21:17

Quise decir autor

M.

Más claro, aguaabril 18th, 2009 at 16:47

Al leer una novela, y puestos a elegir, yo me pondría en el papel del editor, que es el que se lleva toda la pasta 🙂

Coteabril 18th, 2009 at 20:21

Angels, no confunda usted la progresía con hablar alto y claro. Yo soy de izquierdas desde que me parieron, con abuelo fusilado y todo, y estoy hasta los cojones de la matraca lingüística de los catalanes y de la gente que, como usted, quiere marcar el paso a la libertad de los demás. Que cada cual hable como le salga de la breva, o de la pipa, o de lo que sea.
Salud y república.

rafaelreigabril 19th, 2009 at 8:37

Lo he visto. Muy agradecido por el premio, querida Belén.
Bueno, se puede intentar (no pedirse Valjean al leer).
¿Mucho en la chistera? No sé. Como le dijo la Thatcher a Reagan: You ain’t seen nothing yet!
De nada, anónima.
Sí, en algo hay que entretenerse en el Auto-Res.
Bueno, Angels, me parece bien. Mis opiniones son bastante públicas, creo, pero si usted considera indispensable la denuncia, pues bienvenida. No deja de ser divertido ese ademán policíaco de desenmasacarar al verdadero Reig en toda su vileza. Pruebe con mis diarios de juventud o algo así, porque, francamente, desenmascarar algo que yo publico en un periódico de tirada nacional parece un poco pamplinero, ¿no? Sí, he escrito ese artículo, cualquiera lo puede leer y puede refutar lo que digo en él. Lo que pasa es que no sé si usted lo ha entendido siquiera. En fin. Desde luego sigo pensando que los derechos son de las personas, no de las lenguas. No es una lengua la que tiene derecho a ser hablada (y por tanto se obliga a las personas a hablarla, para satisfacer el derecho de la lengua), sino al contrario: las personas tienen derecho a hablar la lengua que quieran.
Bueno, me volví porque me apetecía, claro. Ya tenía una cierta edad y la sociabilidad americana, para solteros golfos de treinta y muchos, no me gustaba. Allí, me parecía a mí, se está bien con veinte años o ya de mayor, pero la mediana edad es una pesadilla suburbial de familia y trabajo a la que no estaba dispuesto a someterme. En fin, otro rato se lo cuento más despacio, whiskies mediante.
Besos, Maribel.
Tampoco está mal, Más claro, el papel del distribuidor: se forran bastante a gusto. Se lo recomiendo.

pascual quieraabril 20th, 2009 at 0:46

y “lo” elke por qué no se va “lo” carajo?

helenaabril 20th, 2009 at 16:19

No se quite ud el bigote nunca más, ¡le digan lo que le digan! Un saludo a todos, especialmente a Rafael, me he leído el Manual y me ha gustado mucho. Así que también reniega del coche como yo y prefiere utilizar el autobús, pensaba que ya no quedaba casi nadie así! Yo me fui con ALSA a Benidorm y me aburrí demasiado, si lo llego a saber me pillo también unas Polly Pockets jejeje. No estoy de acuerdo con todas sus opiniones, y no me gustó tampoco la carta a la que hace referencia Angels, pero vamos tampoco es para tanto, no vamos a pensar todos lo mismo aunque seamos de izquierdas, pues menudo aburrimiento entonces! Creo que si no se promueve el uso de una lengua la grande siempre acaba con la chica, y al final vamos a terminar todos hablando igual, vistiendo igual, viviendo igual, comiendo igual, and so on… 😉

El Hombre que pudo reinarabril 20th, 2009 at 18:56

Lo suyo, Angels, suena a resentimiento. El franquismo se fue al carajo hace TREINTA Y CUATRO años. Parece un tanto morboso, sino estúpido, seguir insistiendo en la misma cantinela. Usted dice: “las autoridades catalanas quieren remediar en alguna medida la situación que creó la persecución franquista, para que la lengua no desaparezca”. TREINTA Y CUATRO años han pasado. Casi tantos como los que duró la dictadura franquista.

Deje a cada uno, sea catalán o no, español o no, que hable lo que le venga en gana y no ponga rediles.

Emmaabril 21st, 2009 at 22:34

En Bruselas, donde ahora resido, se habla flamenco, frances e ingles con fluidez. En el metro se dan los avisos en las tres lenguas. Todo se traduce a las dos lenguas oficiales, frances y flamenco. No se como sera la situacion linguistica en el resto del pais pero belgas flamencos y francofonos aman su pais de la misma manera, belgas son todos y eso no se discute. Y todos se quieren, es un hecho. Y mucho.
Nadie dice ESTE ES MI PAIS con mayusculas.
Queda muy feo ( y es absurdo, por otra parte)

Topiabril 22nd, 2009 at 16:58

O fueron realmente los catalanes los primeros españoles?

http://juanpabloarenas.blogspot.com/2009/04/el-gentilicio-espanol.html

T

Bárbaraabril 22nd, 2009 at 18:40

Pero… ¿nadie en este blog ve Supernanny? a los niños que se portan mal se les castiga con la indiferencia. Insisto.

Emmaabril 22nd, 2009 at 20:22

Pues si, Barbara.
Que mania tienen algunos catalanes con que el resto de Espana les odia.
Vaaale, os odiamos mucho. Contenta?

Juliánabril 22nd, 2009 at 21:42

Hay un poema humorístico de un escritor americano menor que no puedo resistir copiar aquí, convencido de que la nacionalidad, la lengua, las opiniones, los odios, los amores y hasta el careto que tenemos (de la cara y la ropa de Antonio Orejudo y Rafael Reig en esas fotos habría que hacer un verdadero debate) son un accidente. Sirva para devolver los comentarios al post original del responsable de este blog y a su experiencia americana. De Ogden Nash, “The people Upstairs”:

The people upstairs all practise ballet
Their living room is a bowling alley
Their bedroom is full of conducted tours.
Their radio is louder than yours,
They celebrate week-ends all the week.
When they take a shower, your ceilings leak.
They try to get their parties to mix
By supplying their guests with Pogo sticks,
And when their orgy at last abates,
They go to the bathroom on roller skates.
I might love the people upstairs wondrous
If instead of above us, they just lived under us.

Como diría Rafael Reig, lo que viene siendo (siento no poner mucho empeño en la traducción, pero es tarde y no está el horno para buscar las rimas del original):

Todos los del piso de arriba practican ballet.
Su salón es una pista de bolos.
Su habitación está llena de grupos de turistas en visita guiada.
Su radio está más alta que la tuya.
Celebran los fines de semana toda la semana.
Cuando se duchan, tu techo gotea.
Intentan que en sus fiestas la gente se relacione
repartiendo a los invitados muelles saltadores,
y cuando por fin su orgía decae
van al baño con patines.
Podría amar a la gente de arriba maravillosa
si en vez de encima de nosotros, vivieran debajo.

científico hippieabril 22nd, 2009 at 22:52

El lenguaje es un instrumento de poder y del poder, el idioma es reflejo de ese poder. La universalidad del inglés reflejo de la universalidad del poder de EE.UU. + Reino Unido, la hispanoamericana del Español del dominio imperial de la corte de Felipe II y actualmente de un complejo tejido urbano y por último el catalán no es sino el reflejo de un poder de ámbito local cuyo reflejo en el siglo XXI se muestra en sus propias instituciones, como las cortes de cariz burgués que se constituyen en todas las autonomías a final del XX. El catalán como el español o el inglés no son más que lenguajes del poder, un poder que como las muñecas rusas se inscribe uno dentro de otro sin que ninguno tenga validez moral o donde esta cuando menos es dudosa. Son los hablantes quienes generan y sostienen las lenguas pero los gobernantes siempre las han querido dominar y contener. El contrapeso al despotismo postilustrado que se da en la imposición del idioma -real- de estos tres ámbitos de poder será siempre visto como anticatalanismo, provincianismo o separatismo o como patetismo antiimperialista. Bien entendida la lengua debería ser aprendida en los libros y con los libros, pero todo programa vendrá a ser objeto de una manipulación real y sustantiva de los poderes constituidos. Más allá de la legitimidad democrática, que estos tres ámbitos poseen está la pura realidad, todos son instrumentos de lo mismo. Con independencia de la capacidad de dotarnos de un vehículo de comunicación el idioma no es más que una herramienta, la más sutil de todas de poder. De ahí la lucha y de ahí la imposibilidad de solventar la defensa de unas sobre otras todas son instrumento y reflejo de la manipulación de los poderosos y quienes las hablamos menos títeres. ¿con derechos? sin duda, ¿pero hasta qué punto? Estos patriotismos excelsos no son más que movimientos de las marionetas que en último término todos somos.

Anonimísimoabril 23rd, 2009 at 1:25

Estáis todos chalaos.

Olé!

Yo

Javier Divisaabril 23rd, 2009 at 9:18

Reig, va a hacer usted algún tipo de show o espectáculo esta noche en Hotel Kafka ? Sería bienvenido, no lo dude.

Javier Divisaabril 23rd, 2009 at 9:20

Reig, hará usted esta noche algún tipo de show o espectáculo en Hotel Kafka ? Sería bienvenido, no lo dude.

pascual quieraabril 24th, 2009 at 8:59

Decía el Goethe del Werther, o viceversa, que en el mundo la mayoría de los problemas, conflictos y disputas eran fruto más de los malentendidos entre los humanos que de la malicie, la molicie y la vileza de los malintendentes.
Pues eso, no carguen tanto las tintas y traten de ponerse “en lugar de cualquier otro”; es la única manera de disentir del otro de un manera sosegada y equilibrada.

Reig, al manual le doy un 9,5. Me gustó muchísimo pero me parece que el libro no se merece ese último capítulo. Da la sensación de que quería repartir marchamos a troche y moche dentro de la narrativa actual y queda un poco frivolón. Estoy buscando su último libro, la recopilación de artículos de El Cultural, para ver si ahí sí que hay una crítica un poco más enjundiosa de los plumiferos actuales. Pero vamos, le repito que el manual es cohonudo.

Javier Divisaabril 24th, 2009 at 16:11

No hiciste diana, hiciste crack. En todo caso ahí va tu diana: divulgadora independentista anacrónica-narcisista avasalladora. Ah, pidele un cargo a Carod, eres buena, buena.

Una másabril 24th, 2009 at 16:25

Lo lejos que te has ido en san Jordi: http://www.soitu.es/soitu/2009/04/23/info/1240513433_978442.html?id=51c77a6e40534f0a305cc8a98bb60ca4&tm=1240586602 ???

pepe monteroabril 24th, 2009 at 20:19

A mi, me parece estupendo que los catalanes hablen en catalán. Hablar catalán resulta muy original, unificador y, humificador. Ya vale de excomulgarlos, son nuestros hermanos, nuestros primos, nuestros cuñados, nuestros hijos, nuestros padres. Somos familia, ¡coño!. Trabajamos juntos, jugamos juntos, follamos juntos, luchamos juntos y, morimos juntos. Señor Reig, necesita una rotación de pensamiento. Las escalas no tienen porqué coincidir con nuestros convencimientos. No se debe tratar de insonorizar las cosas del espíritu y transmitir en catalán es un ejercicio zen.

vicenteabril 25th, 2009 at 13:44

Creo que es bueno tener a alguien cerca tecleando como un poseso. Pero es mejor todavía tener cerca a una mujer mordisqueando un lápiz. Qué bien, leer a Hegel cinco veces seguidas sin poder enterarse de nada… (Vicente.)

Andreuabril 26th, 2009 at 11:22

Soy independentista y esto es un rollo. Si algún día hay un referendum sobre la independencia de Cataluña votaré que sí y a otra cosa. En cualquier lugar del sur de Europa me encuentro como en mi casa. Lo importante son las personas y no las estructuras de poder. No hay un problema de lenguas si no de dinero , el déficit fiscal Cataluña-España (20000 millones ?) significa que el nivel de bienestar económico de los catalanes baje en picado.

Lectora anonimaabril 26th, 2009 at 21:37

Digo yo, que una cosa es que nos de vergüenza la poca vergüenza de los demás y otra muy distinta que la falta de virtudes del resto justifique nuestros defectos, ora mejores, ora peores… quiero decir… “urge irse negociando o por las bravas”?? No parece una opinión muy progre la suya..
No digo más.

(Reig, podría usted.. :$)

Maria Doloresabril 27th, 2009 at 0:11

Me pareces un hombre muy atractivo y con muchas cosas interesantes que contar. Soy una mujer de cincuenta y dos años que parece que tenga cincuenta solo. Me gustaria conocerte en persona algun dia. Quedamos en valencia cuando quieras y donde quieras siempre y cuando me lo permita mi horario de trabajo (soy medico de urgencias)

un besito

avocaman@hotmail.com

si me quieres contestar

adeu

Pacoabril 27th, 2009 at 1:05

En las últimas elecciones catalanas, los partidos no nacionalistas obtuvieron el 40% de los votos. Creo que los catalanes que los votaron se merecen un respeto, aunque hay ciertas personas que no respetan a nadie. O estás con ellos o contra ellos, es éste un argumento totalitario. Y para colmo es gente que pide tolerancia, manda narices: precisamente son ellos los más intolerantes.

Pero bueno, supongo que la educación y el respeto, por desgracia, no son cualidades universales. Por suerte, la mayoría de los catalanes independentistas son gente civilizada, más de seny que de rauxa, como Andreu, con la que se puede disentir y dialogar razonablemente, gente con la que da gusto recordar aquella frase de Voltaire (que luego reprodujo Churchill): “No estoy de acuerdo con usted pero lucharé a muerte porque pueda seguir expresando su opinión”

Lectora anonimaabril 28th, 2009 at 11:28

olé, pepo.ve

Belénabril 28th, 2009 at 12:20

Gracias, Pepo, qué gusto.

John Holmesabril 28th, 2009 at 18:05

Que sí, Angelines, que sí. Y si sale que no, es culpa de los fascio-belloteros.

Vuelve a ver La vida de Brian. Entérate de lo que te han dado los romanos. Lo necesitas. En serio.

Andreuabril 28th, 2009 at 22:44

Muy amable Paco tienes una copa pagada. Alberto, mi corral es muy varíado: catalanes de origen aragonés, alemán, andaluz,… que sé yo. En un referendum sobre la independencia el voto afirmativo estaría entre un 30 y un 40%, hay encuestas al respecto. Preguntale Alberto a tus amigos catalanes lo que cuesta vivir en Cataluña, peajes, escuelas privadas,… para suplir lo que no invierte el gobierno central. Yo es que ya soy mayor -a punto de cumplir 49- y estos temas ya no me dicen gran cosa, lo que me interesa es leer un buen libro, tomar un whisky, ver a las chicas,…que son cuatro días compañeros. Au, salut i força al canut per a tothom.

Albertoabril 29th, 2009 at 19:13

Yucatan,

no pongas en mis dedos palabras que no he escrito, campeon. No digo que no haya que hacer consulta, en absoluto, doy mi opinion al respecto, nada mas, que aqui algunos elevais cualquier opinion ajena a la categoria de imposicion. Basta ya, por dios.

30% o 40%? muy bien, y las fuentes? se agradeceria asi como el contraste con otras. Aunque dicho sea de antemano: “te se ve” el plumero.

Democracia normal dices…ese es otro debate que afecta a todo el territorio, por cierto, no solo a Cataluña, lo sufrimos todos igual y probablemente coincidamos en muchas cosas. Pero no me mudo a las otras democracias que mencionas “ni jarto vino”

En fin, que estoy de acuerdo con Andreu: no pierdo el tiempo con sandeces nacionaloides, ni de uno ni de otro bando, al fin y al cabo, hay algo mas circunstancial, ajeno a nuestro albedrio, que el lugar en que se nace? Lo dicho, que son cuatro dias…

Juliánabril 30th, 2009 at 17:59

Treinta o cuarenta mensajes más arriba traté inocentemente de poner un poco de relativismo e ironía a estos comentarios y, sobre todo, volver al tema del post de Rafael Reig. Como esto es un blog de un escritor y además el poema en cuestión me hacía gracia, pensé que sería posible. ¡Cuánta inocencia! Seguramente será por mi incapacidad de fascio-bellotero o de colaboracionista (ya no sé bien en qué categoría situarme). Será que la pestilencia en la que me revuelco (insisto en mi comentario anterior: tanto daría haber nacido finlandés o checo, no se me puede hacer responsable de ese accidente) no me dejó pensar con claridad y menos aún entender. Sí deduzco que para la señorita Angels nacer en SU PAÍS (perdón por las mayúsculas, pero así siente ella a SU PAÍS, siempre con mayúsculas) no es un accidente. Deduzco, igualmente, en mi humilde condición de marginal, semiafricano (¿por qué a mí no me sonará a insulto, aunque esa sea su intención?) y extraeuropeo, que ningún habitante auténtico de SU PAÍS -excluidos los colaboracionistas traidores y, más aún, los que no sean independentistas ni nacionalistas- toleró el franquismo, mató nunca a una mujer (¿alguien ha visto las cifras de muertes por el mismo motivo en Alemania, en Finlandia, en EE.UU? Seguro que son fascio-belloteros infiltrados por todo el mundo matando mujeres) ni, dedicado a la política, cayó en la tentación de corromperse. Deduzco, igualmente, que todos los habitantes auténticos de SU PAÍS son verdaderamente de izquierdas, y que los cretinos retrógrados sólo campan (perdón, campamos) por los lodazales extraeuropeos. Por supuesto, aún hay mucho trabajo por hacer y se tardará en depurar quién tiene la patente de verdadero habitante de SU PAÍS y no es ni un pestilente censado como catalán ni un catalán colaboracionista y traidor, pero a buen seguro podrá hacerse antes de LA CONSULTA popular (demandada a todas horas por las masas de Cataluña en las calles y en sucesivas elecciones en las que votaron al unísono a los partidos que la piden) que el estado invasor y genocida de Israel, digo de España, no podrá evitar para siempre. Por mi parte, seguramente porque no sufro como Angels el asedio de mis calles, ni la censura brutal de mi lengua, ni la represión salvaje de un estado invasor y semicolonial, sigo creyendo que si algo sobra son fronteras, que el deseo de justicia social parece llevar lógicamente a la internacionalización, y que todo nacionalismo fuerte (me niego a usar la palabra “radical”), por esencialista, acaba resultando, si no lo es de partida, conservador. Y sobre todo, que el arte es largo y, además, no importa. Que no tengo ni idea de cuál sea la verdad y de qué sea ser español o catalán o canario, y que tampoco debe de estar mal ser polaco o portugués, para poder leer bien a la Szymborska y a Pessoa.
Pido de antemano perdón por mi torpeza y por mi desdibujada identidad. En mi defensa, puedo decir que no reincidiré y no volveré a comentar nada en este blog si no es referido a un espacio ajeno a las patrias, los países y las esencias. Un saludo a todos y mis excusas a Rafael Reig por contribuir al ruido. Lo que quería decir y no supe, ni sé, lo dice mejor Oliverio Girondo:
“¡Ah, el encanto de haber sido camello, zanahoria, manzana, y la satisfacción de comprender, a fondo, la pereza de los remansos…y de los camaleones!…
¡Pensar que durante toda su existencia, la mayoría de los hombres no han sido ni siquiera mujer!…¿Cómo es posible que no se aburran de sus apetitos, de sus espasmos y que no necesiten experimentar, de vez en cuando, los de las cucarachas…los de las madreselvas?
Aunque me he puesto, muchas veces, un cerebro de imbécil, jamás he comprendido que se pueda vivir, eternamente, con un mismo esqueleto y un mismo sexo.
Cuando la vida es demasiado humana -¡únicamente humana!- el mecanismo de pensar ¿no resulta una enfermedad más larga y más aburrida que cualquier otra?
Yo, al menos, tengo la certidumbre que no hubiera podido soportarla sin esta aptitud de evasión, que me permite trasladarme adonde yo no estoy: ser hormiga, jirafa, poner un huevo, y lo que es más importante aún, encontrarme conmigo mismo en el momento en que había olvidado, casi completamente, de mi propia existencia.”

helenamayo 1st, 2009 at 15:11

Es curioso lo que pasa por estos mundos… Vaya peleas más absurdas os traeis por aquí. Muy buena la que tiene 52 pero aparenta 50, jejeje, yo tengo 24 y aparento 25, qué te parece? La verdad es que estoy jodida, siento mucho lo de Javier Ortiz, tuviste mucha suerte en conocerlo. Yo nunca le vi, ni tampoco llegué a escribir en su blog (como sí que he terminado haciendo en este alguna vez), pero llevo leyéndole tantos años que tengo la sensación de que lo conocía, es extraño sentir esta pena, y él ni sabía que existía! Un abrazo a todos y que no se pierda el buen periodismo. Besos.

rafaelreigmayo 2nd, 2009 at 6:19

Bueno, me aburre un poco la discusión, lo siento.
En cuanto a Pérez-Reverte, en vista de que sus artículos no tienen el suficiente número de lectores, me aguantaré y les haré sitio en mi blog, qué le vamos a hacer.
Besos, Bárbara.
No, no me lo pienso quitar (de momento), Helena. Un beso. Y sí, Helena, sentí mucho lo de Javier Ortiz. Me parecía una buena persona, que es a lo más que se puede aspirar en la vida.
Pues me alegro de que le gustara el manual, Pascual Quiera, a pesar del último capítulo. Gracias por leerlo y un abrazo.
Claro que sí, María Dolores, te escribiré. Un beso.
Evidentemente, no fui al Kafka el Día del Libro, estaba en Roma.
Siento haber tardado en contestar aquí, pero estaba liado con viajes y eso.
Besos, abrazos y gracias a todos.

Inmamarzo 26th, 2010 at 9:39

Esperanto: en la boca y en el corazón.

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