Rafael Reig, blog, escritor, novelista, literaturaPues aquí pondré lo que se me vaya ocurriendo. Poca cosa, en general. Lo primero que se me pase por la cabeza. Lo que lea por ahí y lo que me cuenten en la barra de los bares o los amigos. Y si alguien quiere poner algo también, estupendo: no censuraré ningún comentario. Corrijo: sólo permitiré que se publiquen los comentarios que a mí me dé la gana y no daré ninguna explicación al respecto


Madrí, Madrí, Madrí

Sigo con la retransmisión.

Ayer lunes me levanté temprano, desayuné unos huevos a la mexicana en el jardín, jugué al ajedrez, leí un poco y me fui a la sede de Tusquets México. Allí tenía una entrevista con Adrián Figueroa, de La Crónica. La hicimos, hoy la he leído aquí.

Sin perder un minuto salimos Fabiola y yo rumbo a un colegio, donde tenía que dar una charla.

No era un colegio cualquiera, sino el Colegio Madrid, que cumple este año su 70 aniversario.

Es uno de los tres colegios que los exiliados republicanos fundaron en México.

Los exiliados republicanos hicieron aquí muchas cosas, algunos incluso dinero, pero sobre todo mantuvieron la dignidad cuando en España campaba la ignominia y el terror. Y naturalmente fundaron colegios porque creían en la educación.

Qué otro nombre se les podía ocurrir más que Madrid, el “rompeolas de todas las Españas”, la capital que resistió lo que pudo al fascismo, Madrí, Madrí, Madrí, en México se piensa mucho en ti.

Para mí fue emocionante ir a este colegio. Como les conté a los chicos, uno de los detonantes de mi novela fue la lectura de los diarios de Max Aub durante su visita a la España tomada por Franco. No había sitio al que volver, concluyó Max, el país era franquista, se había roto cualquier vínculo con la España republicana, Franco iba a morir en su cama tan tranquilo y habría colas para ver su cadáver, y el franquismo le sobreviviría en una democracia intervenida. Es desolador el libro.

De eso  y de mucho más, de literatura, de la narración, de cómo ligar, de los peligros de meterse en chats de internet y hasta de fútbol hablamos en el colegio.

Qué hospitalarios, qué generosos fueron todos, los maestros y sobre todo los chicos, que ni siquiera me arrojaron tomates (bien es verdad que no les habían permitido entrar al salón de actos con mochilas, por si llevaban proyectiles).

Empecé tímido y formal, tal que así:

 

Pero me fui animando yenardeciendo, porque cada vez me hacían sentir más a gusto:

Y acabé con una arenga y proponiendo que nos fuéramos a tomar la Bastilla:

Qué bien lo pasamos.

Luego firmé algún libro y algún cuaderno.

A una chica le firme una libreta que tenía. Al ratito volvió:

-No me voy sin abrazarle. Desde que le vi, pensé que era usted demasiado abrazable -me dijo.

Pues anda que ella.

Nos dimos un buen abrazo, por la felicidad.

Luego estuve viendo a la directora, Rosa María Catalá, y a mi anfitriona, la maestra Moramay Herrera Kuri.

Moramay, como casi todos los primeros maestros del Colegio, es hija de exiliados republicanos. Hablamos de todo y me contó que está haciendo un libro con fotos de escritores y otras gentes de mal vivir. Los fotografía en cementerios. Me quiere llevar al cementerio y yo le dije que, con ella, hasta la tumba.

Nos despedimos con un abrazo… hasta la tumba, que hemos quedado allí el sábado.

Luego me fui a comer con Verónica Flores, la editora de Tusquets México. Comimos en una parrilla argentina y, tan a gusto estábamos, que la primera vez que miramos el reloj ya eran las cinco y media: ¡la hora a la que había quedado para una entrevista con Yaneth Aguilar, de El Universal.

Nos acabamos los whiskies de un trago y al hotel corriendo.

Luego abrí el paquete que me habían regalado en el colegio Madrid, como si no fuera bastante regalo dejarme charlar con los chicos. Venía envuelto con una cinta con la bandera republicana. Era un libro con la historia del colegio, un reloj y unos discos de canciones infantiles.

Gracias.

También una maestra del cole,  Guiomar Acevedo López, fue tana generosa que me regaló su libro que acaba de publicarse: Entre memoria y olvido: ochenta años del pasado contemporáneo español.

Lo empecé a leer a la caída de la tarde, con un whisky.

Formidable, aquí va sólo una guinda, para que veas el sabor que tiene el libro:

Establecer una continuidad lineal y poco crítica entre el régimen republicano de la década de los treinta y el régimen gubernamental actual resulta problemático ya que,en ese contexto, la “recuperación de la memoria” corre el riesgo de convertirse en un ejercicio más de manipulación y apropiación desleal del pasado.

Di que sí, Guiomar, con un par.

Comentarios (3)

cãosemdonooctubre 18th, 2011 at 20:31

Pero, ¿hay alguien que crea seriamente que se puede establecer una “continuidad lineal” (crítica o acríticamente) entre el régimen republicano y la actual segunda restauración borbónica?. Si la respuesta es sí, entonces propongo el nombramiento oficial de los guionistas de Cuéntame como cronistas oficiales del reino.

Franciscooctubre 19th, 2011 at 6:08

Muy buena la envidia que suscita su viaje, de la sana, contagiada de la alegría con que nos lo cuenta, Rafael. Las mexicanas, por lo que recuerdo, tienen debilidad por los españoles. No saben bien la debilidad que tenemos por ellas, ni nosotros lo sabemos hasta que las descubrimos, en un bar, en una plaza, en un colegio. Ande con cuidado, no se pase. O pásese, pero cuéntelo aunque sea discretamente, con un no digo más.
Y qué listo es usted, Rafael, nos emplaza a seguirle hasta la tumba, de la que esperamos una foto ávidamente.
Sólo una cosa: prefiero el tequila reposado y rubio. ¿Cómo se llamaba ese tan bueno y caro que nunca probé? Me quedé en el Jimador, que no es poco.

Nereaoctubre 19th, 2011 at 12:26

La continuidad histórica poco crítica y desleal que preocupa a la autora no es un ejercicio arriesgado, es un ejercicio imposible: aquéllo fue una república y ésto una monarquía y entre ambas hubo una dictadura, si la memoria no me falla. Y si algo ha dejado de fallar en este país, aunque no se sepa bastante, es la memoria.
Por cierto, Rafael, tu novela también tiene sabor.

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