Rafael Reig, blog, escritor, novelista, literaturaPues aquí pondré lo que se me vaya ocurriendo. Poca cosa, en general. Lo primero que se me pase por la cabeza. Lo que lea por ahí y lo que me cuenten en la barra de los bares o los amigos. Y si alguien quiere poner algo también, estupendo: no censuraré ningún comentario. Corrijo: sólo permitiré que se publiquen los comentarios que a mí me dé la gana y no daré ninguna explicación al respecto


Y otros escritores

Con los deberes sin hacer, bajamos mi hija y yo el lunes a Madrid; ella, al cole; yo, a mis labores y pasatiempos.

Me habían dicho que me presentara en el Palacio de Cristal del Retiro, que me iban a entrevistar “con otros escritores“, así que me tomé unos tercios en el aguaducho de la estatua de Galdós (mi favorito del Retiro) y me fui paseando al Palacio de Cristal. ¿A qué “otros escritores” me encontraría allí?

Cuando alguien me pregunta, oye, Rafita, a ti no te sacan mucho en algunos periódicos, ¿verdad?, siempre respondo:

-Te equivocas. Me sacan sin parar, lo que pasa es que en cierta prensa utilizo un seudónimo, quizá por eso no me hayas reconocido.

-¿Qué seudónimo?

-”Y otros escritores“. Cuando tú leas que participaron en tal acto Fulanito, Menganito y otro escritores, ahí estoy yo. No falla. Yo soy “Y otros escritores“, aparezco a menudo en esas páginas de Cultura, pero siempre con mi seudónimo, soy toda una leyenda, tío.

Así que por un momento pensé que a lo mejor en la tertulia con “otros escritores” iba a encontrarme conmigo mismo.

 ¡Atiza, como si fuera una novela de Millás! O con mi Doppelgänger… ¡Ave María Purísima, cual capturado en una autoficción de Vila-Matas, te pongo por caso!

Fui presa del pánico, ¿no te habría pasado a ti lo mismo?

Una vez, de joven, una novia pretendía llevarme al cine y, como me opuse, insistió asegurando que era “una película basada en hechos reales”.

-Peor todavía. A mí lo que me gusta son los hechos reales basados en películas.

Era verdad, casi todos los “hechos reales” de mi vida estaban basados entonces en películas, en cuentos de Cortázar y hasta en algunos poemas de Paul Eluard.

Pero eso era de joven.

Ahora, con esta edad, con este cuerpo, ya no me apetece tanto participar como extra en una novela de Millás o Vila-Matas.

Llegué al Palacio de Cristal y los del programa (Página 2) fueron muy amables. Aún no habían llegado los “otros escritores”, así que querían aprovechar para “tomar algunos recursos”.

Yo habría preferido tomar algunas cañas, pero qué remedio.

Esto de los “recursos” lo hacen siempre los de la tele: te graban en distintos sitios haciendo cosas diferentes y luego con esas imágenes van rellenando parte del programa.

Los recursos suelen consistir en que te hagan andar, para que se note que es tele, supongo. En Sevilla, con la cojera de la gota, me tuve que subir y bajar cuatro veces una escalera. Si hay una barandilla por algún lado, el pretil de un puente, cualquier cosa sobre la que se puedan apoyar las manos, te toca hacerlo y poner una mirada pensativa hacia la lejanía. A menudo hay un recurso en el que lees o haces como que lees. Te ponen a mirar un árbol o a sonreír a un bebé, lo que se les ocurra como recurso.

Los de las fotos también tienen sus particularidades, claro. Por suerte yo ya he descubierto que las máquinas tienen motor, así que lo que hay que hacer es no quedarse quieto. Eso les facilita el trabajo. Si te quedas quieto, tienes que hacer docenas de poses. Yo me pongo a hacer toda clase de gestos y a moverme sin parar, disparan docenas de fotos en pocos segundos y, entre ellas, siempre aparece por casualidad la que estaban buscando. Así lo arreglamos en un periquete: tuya, mía, cabecina y gol.

A los fotógrafos les entusiasman las manos, eso sí. Que se vean las manos, ése es su lema. Mano en la frente, en la barbilla, en el hombro, con las gafas en la mano, con un lápiz, con una cerveza.

Bien, cuando ya tuvieron los recursos, nos metimos en el Palacio de Cristal, donde había unas sillas y papeleras de plástico apiladas formando una columna.

Agárrate: me aseguraron que eso era una exposición.

El Palacio de Cristal del Retiro será muy bonito, todo lo que tú quieras, pero no tiene mucha ventilación.

Tanto cristal, tanto cristal, y luego no se puede abrir ni una ventana para que corra el aire.

La temperatura subía y subía, y con el maquillaje se multiplicaba. Yo ya  no me podía quitar la chaqueta, había pasado el point-of-no-return, a partir del cual, si no te la has quitado antes, ya no puedes quitarte la chaqueta, porque tienes unas manchas de sudor mucho más tóxicas que el chapapote.

En esto aparecieron los “otros escritores“.

De inmediato pensé que era una confusión.

¿Qué pintaba yo en una tertulia con María Dueñas y Julia Navarro?

Yo soy un escritor de tercera regional y me encontraba allí de pronto, en pleno Bernabeu, con dos goleadoras de la primera división. No me lo podía creer, pero rezaba para que no se dieran cuenta de la equivocación.

La pregunta que abrió el debate terminó de convencerme de que había algún malentendido:

-¿Qué tal se soporta la presión de la fama?

-Ah, mmm, esto…. qué quieres que te diga… casi mejor que respondan María y Julia, que lo cuentan con más gracia. Yo donde sí soy famoso es en el gremio de hostelería del centro.

Decidí que, ya que me daban la oportunidad de jugar con el Real Madrid, a mí que juego en descampados de polígonos industriales, con las mochilas para marcar las porterías, pues adelante, había que aprovecharla. 

Lo pasamos muy bien, porque las dos son encantadoras.

Hablamos de lo que hablan los escritores y los de los ferrrocarriles: de horarios y asientos.

A qué hora escribían (Julia madruga mucho), de qué sillas son más cómodas (María escribe en un despacho prestado, escondida, sin conexión a internet ni teléfono), de si es mejor corregir en papel o en pantalla, cosas así.

A Julia ya la conocía, me la había presentado dentro de un ascensor nuestro común amigo Manuel Fernández Cuesta. A María no, pero resultó que teníamos un amigo común.

¿Adivinas quién?

Orejudo, quién va a ser.

Fue doloroso ver cómo sonreía María al hablar de Orejudo:

-Qué hombre tan encantador, es una maravilla.

-Sí, eso dicen, sí.

-¡Y su novela! Es genial.

-Sí, ya, algo he oído.

 

 

Aquí estoy, entre María y Julia.

María había sido precavida y se había quitado la chaqueta antes de sobrepasar el irreversible point-of-no-return que Julia y yo habíamos dejado atrás hacia horas.

Lo pasé muy bien, me encantó conocerlas, aunque ya me imagino los titulares:

“Julia Navarro, María Dueñas y otros escritores en el Palacio de Cristal”

Recuerda: siempre que leas “y otros escritores”, soy yo, piensa en mí, es mi seudónimo, ahí estoy, escondido tras mi nom de guerre, hablándote al oído o en las frecuencias bajas, como el protagonista de Ralph Ellison.

Como había perdido tanto líquido metido en la campana térmica del Palacio de Cristal, me fui a hidratarme a un par de bares, y volví a Cercedilla tan campante.

Ayer jueves tuve que volver a Madrid. Mi amiga Esther García Tejedor me había invitado a charlar con los estudiantes del colegio donde enseña, Kensington School, en Pozuelo.

Para allá me fui en el Cercanías. Lo pasé estupendamente, porque los chicos fueron amables, ni siquiera me tiraron piedras, y con Esther, Antonio y el resto de los profesores y la directora lo pasamos muy bien.

No sabía cómo empezar para calmar la cólera de cien estudiantes sentados, así que les propuse el acertijo que le oí una vez a Eduardo Mendoza:

-Imagínate que estoy en El Corte Inglés y le voy a comprar unas deportivas a mi hija. Valen treinta euros, pongamos. Estoy en la caja para pagar, con las puñeteras deportivas, y al lado está la caja de la librería. ¿Cuántas personas tienen que comprar mi libro para que yo pueda pagar las deportivas? ¿Cuánta gente tiene que pasar por la caja de al lado para que mi hija tenga sus dichosas deportivas?

-Dos libros -dijo uno.

-Cinco -dijo otra.

Ninguno se acercó a la cifra real, así que les expliqué que los autores recibimos el 10% del precio de venta: que echaran cuentas.

Llegaron a la conclusión de que me podía pasar la mañana, la tarde, la semana entera de pie en aquella caja con las deportivas en la mano hasta que por la caja de al lado fueran desfilando casi quince personas todas con una sola idea en la cabeza: comprar mi libro.

Y así empezamos a hilvanar entre todos una charla muy interesante sobre qué hace un escritor, cómo vive, qué pretende decir, para qué y para quién escribe.

Supongo que disuadí a más de uno de dedicarse al mundo de las letras.

Sus padres me lo agradecerán. 

Esta es una caricatura, hecha por Pablo García,  que acabo de ver en La Nueva España.

No me digas que me parezco, por favor.

Miénteme, dime que soy más guapo.

Ayer acabó el cole, así que hoy me voy con mi hija a Piles.

Hasta la semana que viene.

Comentarios (19)

xavaletabril 15th, 2011 at 11:36

lo siento …. pero eres “cagao”.
acabo de leer TODO ESTA PERDONADO y SANGRE A BORBOTONES ….
asi que un poco menos de estancia junto a la caja …

gracias por los ratos agradables que paso con tus novelas.
ah! por cierto me gusta más SANGRE …. aunque no este premiada
sdos

RPVabril 15th, 2011 at 15:16

No te pareces nada Rafael, bueno…muy poco. No demasiado. No lo suficiente. En fin, no estás clavado.
Oye, qué pasa con la fama, ¿acaba con los comentarios en los blogs de los famosos?

Patriciaabril 15th, 2011 at 16:03

Se parece y mucho, lamento decirlo, y a mi me parece además de que le han caricaturizadoc on mucho cariño.

Sus reflexiones acerca de los Otros escritores es estupendo, sinceramente: creo que está de racha y desde que se dedica a sumar euros para las próximas deportivas de Anusca va sumando y sumando calidad como escritor: siga y regálenos (es un decir) una nueva novela pronto.

Acabo de finalizar un momento de descanso y me ha encantado. No más que Todo está perdonado. Que dupla hacen ustedes, ¡benditos sean!

jorgeabril 16th, 2011 at 0:11

joder Rafa, de primera división eres tu, lo que fallas es en la indumentaria, entre esas dos señoritingas de buen ver pareces un sin techo: rapado, camisa blanca con letras, sonrisa heboide, menos mal que te afeitaste. la caricatura tranquilo, no eres tú, es poe.

Carmenabril 17th, 2011 at 0:48

Esta tarde-noche he leído “Manual de literatura para caníbales”bebiendo media botella de oporto y me he divertido un montón (puede que sea el alcohol). Es el primer libro tuyo que leo y me ha picado tanto el gusanillo que me he dicho “voy a ver si tiene blog” y aquí estoy escribiéndote para decirte todo lo que me ha gustado tu libro… no creo que sirva de nada, pero supongo que siempre gusta que alguien anónimo te diga lo mucho que le ha gustado algo hecho por tí.

El Carlos este, es amigo tuyo, ¿no?

Más claro, aguaabril 17th, 2011 at 22:30

Pues ahora que has desvelado tu pseudónimo, debo decirte que he leído muchísimos de los libros que has publicado en los últimos doscientos años… ;-)

bartolaabril 19th, 2011 at 13:20

a ver… a mí cuando algo no me gusta no le dedico ni tres minutos. La vida es corta, disfrutadla con lo que os alegre, que os va a dar una úlcera! :) Se podrá discutir si es mejor o peor escritor, pero vamos, que escribir escribe, y hasta premios le han dado. A mí me encantas, y me alegro de todas las cosas buenas que te pasan. Te echo de menos en Público, pero no te ha ido tan mal desde que lo dejaste :) besos de una humilde lectora

Marabril 19th, 2011 at 13:51

María Dueñas parece a Nacho Vegas.

José Miguelabril 19th, 2011 at 15:27

Jajaja, algunos te ponen verde pero, que caramba, con esa caricatura se verifica que hemos conseguido el sueño de nuestra infancia, podremos publicar nuestra correspondencia póstuma y hasta tener biografías no autorizadas. Se empieza jugando al “sendo” y se termina siendo un literato consagrado. Un abrazo.

Esther Garcíaabril 20th, 2011 at 10:54

Por supuesto que no te pareces, ganas mucho más en la realidad. Los niños quedaron encantados; no sé si les disuadiste a escribir, pero estoy segura de que les incitaste a leer, que es por donde se empieza.
Muchas gracias por tu amenísima charla, ¡hora y media sosteniendo la conversación con una jauría de adolescentes, qué mérito! (La verdad es que tengo que decir que son muy majos y estuvieron muy entretenidos).

Zaraabril 21st, 2011 at 16:33

Entre los unos y los otros?menudo trajín.
Menos mal que no soy escritora: todo el santo día devanándote los sesos para que luego te salgan por peteneras. Ufff
Y como lectora tampoco pienso darme mala vida. De lo hunos me desmarco, ya está bien la broma. Y de los otros… tú y alguno más.
Que disfrutes.

Angelaabril 23rd, 2011 at 21:50

Me ha encantado la entrada, Rafael. Por cierto que esta tarde estuve en el Corte Inglés y creo que, a juzgar por el lugar que ocupaba tu novela, alguna zapatilla que otra va a caer. Y el mineralismo va a llegar.

lolailoabril 24th, 2011 at 12:54

El 15 de mayo, os levantáis de las silla y A LA CALLE, TODOS!!

(a ver si con suerte empieza a vislumbrarse de una vez el comienzo de algo, que esto ya es de ciencia ficción..)

http://www.youtube.com/democraciarealya

Marcoabril 24th, 2011 at 19:34

Hola:
Acabo de verte en una entrevista en El público lee. Me han gustado muchas de tus opiniones y tu sentido del humor. Ahora toca que pase por caja y compre alguno de tus libros (aunque antes voy a hacer una búsqueda en las librerías de segunda mano de Málaga, que son más baratas) creo que voy a empezar por el de la historia de la literatura.
Un saludo.

Cursos Community Managerabril 25th, 2011 at 7:23

A ver si hay suerte y en los titulares pasas de ser “otros escritores” a Rafael, porque entreteniendo como entretienes y escribiendo como escribes deberían tenerlo en cuenta, en fin.
Enhorabuena por el blog y que vaya muy bien tu libro.

frenandoabril 25th, 2011 at 10:11

Comentario (improvisado) de un agradecido (y arrinconado) lector (desde su solitaria perspectiva). Ayer, al atardecer, unos llamativos colores jaspeados en el horizonte reclamaban mis visuales sentidos prometiéndome una majestuosa y epatante puesta de melocotón. Qué bueno, me lo lío ahorita no más y me salgo a mi playa a disfrutar de tan incomparable contemplación. Pues aun siendo seguidor ocasional de lo de Vigorra, con los pestiños que mete últimamente de buscadores de arcas inventadas y otros bechelers del montón, ya no se espera uno nada bueno o nuevo en donde, al menos, un diente con provecho poder hincar. Y hete aquí, en el ínterin este de me lo llevo puesto o lo fumo ya, que aparece alguien que, de entrada, declara su ateísmo con todas sus letras, una detrás de la otra. Y una tras otra, va diciendo una cosa y otra, y aquesta más, para dejar al descubierto una persona. Un ser humano como la copa de una secuoya gigante que con dos bien puestos se las canta al arrogante barquero. Sí, lo jodido es que este armador fleta buques como planetas globalizados enteros y no hay quien los tumbe. Pero uno hay aquí que nos hace por lo menos troncharnos ante tamaña ignominia que la histórica secuencia de patrañas y paparruchas nos sigue imponiendo chabacana e impunemente sin cesar. Gracias, macho, y perdona si me he puesto puntito petulante, aunque deberíamos contarnos por cienmiles los que dejaramos patente y evidente que se agradecen infinitamente las actitudes y decisiones de gente valiente e inteligente como tú.

don vito andolinaabril 25th, 2011 at 12:26

Hola compañero,jamás entenderé que hace el corte inglés vendiendo libros y zapatillas a la vez,es más no entiendo al corte inglés,la pura verdad es que no entiendo nada ,de todas maneras si la gente va descalza no podrá andar,en teoria, así a lo mejor lee más, ya no hablo de comprar libros…no me atrevo a tanto..
De la foto con esas señoras escritoras, no opino…
Gracias Rafael, buen día…besos cómplices…

Franciscoabril 25th, 2011 at 22:22

Rafael, me he reído mucho. Vi el programa y tu intervención. Realmente no tenéis nada que ver ellas dos contigo. Me gustó el comentario de incluir botellines a tu novela como alternativa a la música que incluye Julia Navarro.
En mi opinión parecían dos pijas y un tipo de barrio.
Lo mejor fue cuando tú dijiste que estabas en contra de todo tipo de propiedad, incluida la intelectual,…. y justo ahí cortaron la imagen y se fueron con otros escritores.

Cada vez me caes mejor. A este paso me vas a convencer para leer tus libros en detrimento de otros autores que me esperan en la pila de libros de mi mesilla. Lo vas a conseguir…

Molaabril 26th, 2011 at 11:37

Perfecta la banda sonora al paseillo de Rafael por el retiro, el pensando de Josele Santiago el Enemigo:

pensando!!…
puedes acabar
apuntalo chaval
pensando no se llega a na
pensando…
te puede pasar
pensando en pensar
asi es como quieres terminar
cuidado…
pensando!!…
ni es vida ni es na
lo necesitaras
solo para no sentirte mal
pensando!!…
nadie te querra
nada importara
nunca volveras a ser igual
ten cuidao o acabaras
anulao, pensando y pensando mal
cuidado avisao estas
espantao te encontraras
despechao de ver que no hay vuleta atras
pensando en como no pensar
cuidado…
pensando!!…
desapareceran..
tu familia tu hogar tus amigos
y tu integridad
pensar no te lleva a na
no lleva a na!
pensando no se lleva a na
no lleva a na!
pensando no se lleva a na…

Pero también habría quedado el “Yo no quiero ser feliz” de su mítico grupo.

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