Rafael Reig, blog, escritor, novelista, literaturaPues aquí pondré lo que se me vaya ocurriendo. Poca cosa, en general. Lo primero que se me pase por la cabeza. Lo que lea por ahí y lo que me cuenten en la barra de los bares o los amigos. Y si alguien quiere poner algo también, estupendo: no censuraré ningún comentario. Corrijo: sólo permitiré que se publiquen los comentarios que a mí me dé la gana y no daré ninguna explicación al respecto


El gobierno del cielo

Cuando a unos tipos se les acusa nada menos que de “sedición”, uno no puede evitar sentir simpatía. ¡Sedición! Mola. Y también traición a la patria. Mola. Y estado de alarma. Mola.

Ahora que ya se ha dicho de todo y que han caído todos los insultos sobre los sediciosos, traidores, insaciables, ensoberbecidos y chantajistas controladores, quiero anotar algo a su favor. Como me decía Edu Vilas: ¡Cuánto les debe la literatura española!

Estuve en Guadalajara, México, en la FIL y volví el viernes. Aterrizé en Madrid tras diez o doce horas de viajar en uno de esos autobuses escolares en los que se han convertido los aviones, sin fumar, tras someterme a varios registros, sin poder llevar mi propia petaca con mi whisky, tras atravesar descalzo arcos magnéticos… en fin. Aterrizé poco antes de las cinco de la tarde, la taurina hora en que los desgobernados cielos, por súbita enfermedad de sus controladores, se derrumbaron sobre la tierra para provocar un cataclismo nacional.

Al día siguiente empezé a recibir mensajes de amigos. Agustín Fernández Mallo había alcanzado Barcelona, tras atravesar los Pirineos en bicicleta. Manuel Vilas seguía varado en las Islas Azores. Alberto Olmos estaba retenido en una aldea en Marruecos. Imagínate: los escritores que habían ido a la FIL no podían volver a España y les iban soltando en el punto más cercano a nuestro inaccesible espacio aéreo. A algunos, en paracaídas, creo.

Este exilio forzoso, este tratamiento de espaldas mojadas a los que no dejan atravesar la frontera, este abandono a su suerte de los plumíferos en islas del Atlántico, ¿no es una auténtica bendición para la literatura española?

Adiós poesía post-poetica y ensimismada novela en primera persona, adiós auto-ficción, adiós “prosa sonajero” (que diría Marsé): ahora volverá la aventura, el compromiso, la novela testimonial. Desterrados, abandonados en tierra de infieles, lejos del nutricio suelo patrio, por fin escribirán obras desgarradoras y feroces.

Ten en cuenta que a la FIL esa de Guadalajara, sólo la autonomía de Castilla y León envió a doscientos (200 sí) escritores. ¿Te imaginas a doscientos castellano-leoneses extraviados en las costas de Guinea, al mando de Juan Pedro Aparicio? Qué novela, El señor de las moscas se queda corto.

Había ido a Guadalajara porque me han dado un premio, el premio Tusquets Editores de Novela. Me había presentado con pseudónimo (“Ramiro Armero”) para ocultarme si no ganaba, porque me habría dado mucha vergüenza. No tanto el que ganara otro, ante eso basta con decir que el muy cabrón sería primo de alguien, etc.; sino por si lo declaraban desierto, como ha pasado en un par de ediciones anteriores ¿Qué haces si te presentas a un premio y lo declaran desierto? Mejor que nadie lo sepa, ¿no?

Pero, bueno, gané. Por pura suerte, claro. O por turbios enjuagues, como se apresurarán a insinuar los habituales comentaristas de mi blog. Que les den. A mí me ha conmovido que a muchas personas le ha dado tanta o casi más alegría que a mí mismo.

Me avisaron y no le podía decir nada a nadie. Con lo presumido y vanidoso que soy yo, pasé unos días acerbos. A mi novia le dije que me iba a por tabaco y luego la llamé desde México: que estaban cerrados los estancos por el barrio, cari, pero no es lo que parece, puedo explicártelo.

Pero no podía, hasta el martes.

Llegué a Guadalajara el lunes por la noche y me quedé en la habitación del hotel hasta el momento del anuncio del ganador del premio. Nada más salir, me encontré con mi amigo Miguel García Sánchez, que no dudó un segundo al verme: ¡Así que eras tú, cabronazo!

Beatriz de Moura me dio el codiciado galardón:

Luego Almudena Grandes, que es mi amiga hace años, hizo una generosísima presentación de la novela. Hubo preguntas de los periodistas, hubo risas, comentarios, carcajadas, lo pasamos bastante bien. Sobre todo yo, que no soltaba mi codiciado galardón de las manos:

Esa chaqueta tan elegante, igual que la camisa, eran de mi padre, y las tenía guardadas para una ocasión especial: ésta lo ha sido.

Luego nos fuimos a comer con Almudena y el gran equipo de Tusquets, tanto de México como de España, y no me dejaron casi beber, porque por la tarde me iban a hacer entrevistas.

Por la noche, en cambio, me dijeron que ya podía beber, en el cóctel de la editorial. Obedecí. Me cogí una de campeonato. Yo soy así, un tío disciplinado, sobre todo cuando me ordenan beber.

Tengo vagos recuerdos de cantar rancheras abrazado a la directora de la FIL, Nubia Macías; de llevar la contraria a Alberto Olmos, de requebrar con denuedo a Cristina Rivera Garza, de tirarle una copa por encima a Beatriz de Moura, de bailar “agarrao” con mi vieja amiga Angelita Pérez, que apareció por allí, desde Bogotá venía, y no sabes la alegría que me dio encontrarla.

A eso de las cinco de la mañana, Jordi me cogió de un brazo con cariño no exento de firmeza y me dijo: al hotel. No, no, quiero bailar. Al hotel.

¡Cómo se lo agradecí a la mañana siguiente! Tenía la primera entrevista a las diez de la mañana. Me desperte a las diez menos cinco, me estiré un poco la ropa (al parecer había dormido con ella puesta) y corrí hacia el lobby del hotel. En el ascensor me encontré con Elvira Lindo. ¿Qué tal?, preguntó Elvira. Con algo de resaca, dije, como si no saltara a la vista, y me acerqué a darle un beso. Pobre Elvira, pero demostró valor: de mi boca debían de salir vapores mefíticos y ni siquiera apartó la cara.

Pasé el día zascandileando, viendo a periodistas, tomando tequilas y volví a encontrarme con Angelita. Cuando nos conocimos, en Nueva York, yo tenía un colchón en el suelo y una sola chaqueta, y ella tenía alquilado un piso pequeño en Queens y dormía en un futón (ferbenero, decía yo siempre). Eramos bastante pobres, sí, pero en casa de Angelita nunca me faltó una botella de whisky y arepas con quesito al desayuno.

-Y míranos, tía, ahora estamos los dos en el Hilton…

-Debe de ser un error, Rafita, si no, no me lo explico.

Sí. Debe de ser un error. Pero bendito sea.

Esa noche fuimos a una fiesta con nuevos amigos mexicanos, como el inolvidable ?lmer Mendoza (es imposible concoerle y no quererle), a la fiesta de Trino y luego a la de los periodistas, que me gustó mucho. Allí bailamos y cantamos a voz en cuello, y los zapatos se pegaban al suelo, sobre el que parecían haberse derramado líquidos no todos procedentes de vasos: saliva, lágrimas, vómito, quizá sangre, qué sé yo, no quiero ni pensarlo.

Me divertí como un salvaje.

Al día siguiente, jueves, volví a España, justo antes de que el gobierno de los cielos cayera enfermo.

Fui uno de los pocos escritores que consiguió volver a casa.

Eso sin duda perjudicará a mis novelas, me volveré provinciano, aburrido, solemne. Mientras tanto, los doscientos asilvestrados en la costa guineana escribirán literatura inconcebible, brutal, contundente como un puñetazo en la mandíbula.

Ahora estoy compartiendo la gran alegría del premio con todo el que se deja.

Ya imagino que mucha gente no se dejará, al contrario, se sentirá indignada. Qué le vamos a hacer.

Sólo quiero dar las gracias. Al jurado, claro. A todos los de la editorial Tusquets, que han convertido el viaje a Guadalajara en algo resplandeciente con su generosidad y simpatía. A todos los amigos que me han llamado o me han escrito para alegrarse conmigo.

¡Bendito error!

Comentarios (43)

Jorge Ferrerdiciembre 7th, 2010 at 9:30

Fantástico relato, muy tierno, me he divertido mucho, he disfrutado con la lectura de tu aventura, gracias por compartir tu premio y tus peripecias, estoy deseando encontrar (y comprar) un libro tuyo, un abrazo

yo mismadiciembre 7th, 2010 at 9:47

Sí!! Bendito error tan merecido!!

Me alegro enormemente de tu premio. Y para ser sincera, tenía toda la esperanza depositada en ti, uno (o una..) como persona, y dos (y no dosa, por Dios..) en tu escritura y modo de hacer (y/o de sentir).

Una vez más, y de nuevo, te presento mis FELICITACIONES. Pero no te descuides, sigo esperando de ti más premios. ;-)

Un abrazo tremendo (del tamaño más o menos como el de tu premio)..

germandiciembre 7th, 2010 at 9:53

Enhorabuena!! ¿Está publicada ya la novela o cuándo se podrá adquirir en las tiendas del ramo y establecimientos autorizados? Y, otra cosa más ¿cómo se llamaba tu obra de un Madrid futuro dónde los arqueólogos encontraban restos que interpretaban a su bola? (No la he leído, no sé cómo se llama, sólo te oí hablar de ella en una charla que diste en un curso organizado por Marta Rivera de la Cruz).

Por cierto, sigo recomendando a todo lo que se menea tu Manual para caníbales (esto es para hacerte la pelota un poquito aunque, en este momento, imagino no te sobran halagos…

Un saludo y de nuevo ¡Me alegro por ti!

Eugenio Sánchez Bravodiciembre 7th, 2010 at 10:39

Enhorabuena, enhorabuena y enhorabuena.

Ya he mirado un par de veces en las librerías y todavía nada ese “Todo está perdonado”. A ver si nos llega pronto a los adictos.

Chemadiciembre 7th, 2010 at 10:47

¡¡¡Muchas felicidades Rafa!!! Estoy deseando leerla…

Carmela Negretediciembre 7th, 2010 at 11:02

Felicidades :)

ismaeldiciembre 7th, 2010 at 11:25

Felicidades

Sergiodiciembre 7th, 2010 at 11:28

Enhorabuena, Rafael, gracias a esta noticia cumplí, en parte, con “el deber de la alegría diaria”. Un abrazo.

Johnniediciembre 7th, 2010 at 12:39

Se te ve más feliz que una perdiz. Enhorabuena!

Bernardodiciembre 7th, 2010 at 12:44

¡Enhorabuena por el premio!

ciorandiciembre 7th, 2010 at 12:52

Por fin. Voy a tener nuevo libro de vuecencia. Coño, que ya iba siendo hora. Que me alegro :)

Carlosdiciembre 7th, 2010 at 15:04

Enhorabuena por el premio recibido. Siempre es agradable que le concedan un galardón al trabajo tan sacrificado como es el del escritor.
Saludos.

Lector entusiastadiciembre 7th, 2010 at 15:41

Enhorabuena por el premio Rafel.

Estoy deseando poder disfrutar de esta nueva novela tuya, como ya lo he hecho de las anteriores.

Un abrazo y una cerveza a tu salud.

Iñaki.

Carlos J. Galándiciembre 7th, 2010 at 16:50

Pues muchas felicidades de corazón. Y aquí estoy preparado para leerlo en cuanto se ponga a tiro en alguna librería. Un abrazo.

El Pobrecito Hablador del Siglo XXIdiciembre 7th, 2010 at 17:35

“El Gran Momento de Rafa Reig”.

¡¡Enhorabuena!! A ver si el premio te permite liberarte de ABC y te puedes dedicar a tiempo completo.

¡Salud!

Rafadiciembre 7th, 2010 at 17:41

Se me puso una sonrisa enorme cuando leí que te habían dado el premio, sonrisa que fue tomando la apariencia de la del gato de Cheshire al darme cuenta que estaba leyendo la noticia en Público. Como muchos comentaron, se te echa de menos allí, pero tenemos la suerte de seguirte teniendo aquí y en la librería, de dónde te llevaremos a casa. ¡Enhorabuena!

jorgediciembre 7th, 2010 at 17:46

¡Enhorabuena, Rafael!

JBdiciembre 7th, 2010 at 17:54

Olé por los buenos veteranos! Felicidades.

Wilhelm Kaydiciembre 7th, 2010 at 18:03

Enhorabuena. Qué bien sienta que a uno lo cuiden. Ahora a bailar, no, ahora al hotel, no, ahora puedes beber unas copas. Y tienes toda la razón: un premio declarado desierto debe sentar peor que uno que se lo dan a otro. Que sigas celebrando.

Futurosdellibrodiciembre 7th, 2010 at 19:05

Enhorabuena, qué duda cabe, pero ese premio no es desde luego tan merecido como este otro http://www.elmundotoday.com/2010/11/perez-reverte-gana-el-perez-reverte-de-novela/ Sé que tú también lo valorarás así….

Juan Negro, investigador privadodiciembre 7th, 2010 at 21:30

Un post divertido y con final feliz. Como debe ser. Enhorabuena por el premio. Esa novela habrá que leerla.

Jorgediciembre 7th, 2010 at 23:09

Enhorabuena!!!. Aunque debo recordarte que no has comentado por que libro has recibido el premio, Reig.

Iñigodiciembre 7th, 2010 at 23:14

Como diría García Sánchez… ¡Felicidades, cabronazo!

Escritores lanzados en paracaídas. Homérico.

la lolidiciembre 8th, 2010 at 0:43

FELICIDADES CAMPEON,pediré tu libro a papá noél,te mereces ese premio y muchos más que vendrán. Un abrazo.

MERCEDESdiciembre 8th, 2010 at 5:15

Muchas felicidades!!!

José Malaxdiciembre 8th, 2010 at 15:04

Enhorabuena Rafael.

Tengo leído varios de tus libros que presté en la Biblioteca danesa de la universidad. Como me gustaron y me parecieron de esos “de tener”, pedí que me los enviaran desde España, y me costó más el envío que los libros.

Ahora, en el apartado de compras/sugerencias de la página web de la biblioteca, estoy apuntando tu libro premiado para que lo adquieran.

Un abrazo y que lo disfrutes al máximo.

Almadiciembre 8th, 2010 at 19:35

¿”Aterrizé”? ¿”Empezé”? Rafa, ¿se te han pegado los aires de la nueva ortografía? Jeje

Por lo demás, sin duda un merecidísimo premio. Disfrútalo, que nosotros ya lo haremos cuando leamos la novela.

Un abrazo

Mostrencodiciembre 9th, 2010 at 10:38

¡Enhorabuena!

Sebasdiciembre 9th, 2010 at 12:07

Mil enhorabuenas! A ver si lo veo en las estanterías para pasar una buena navidad en tu compañía! Bebiendo Lagavulin, que es al que le doy ahora!

Lauradiciembre 9th, 2010 at 15:48

Muchas felicidades!

Cleadiciembre 9th, 2010 at 22:22

Enhorabuena! Te lo merezzzzzzzzzzzzzzzzes!

lolailodiciembre 9th, 2010 at 23:21

Una anotación interesante:
http://lacomunidad.elpais.com/periferia06/2010/12/6/el-gobierno-rubalcaba-instaura-regimen-militar-los

Tengo la corazonada de que ya empiezan a perfilar a José Blanco (o la figura de José Blanco) como futuro candidato a la presidencia.

Begoñadiciembre 10th, 2010 at 10:09

Mola que la gente gane premios literarios, yo me he presentado a alguno alguna vez y por supuesto no gané, sigo soñando con presentarme y a última hora me echo para atrás sabiendo que la carrera es larga, tan laaarga que no se ve la línea de meta desde aquí. Me gusta tu sentido del humor, ya lo quisiera para mí.

Felicidades por tu premio

Pepediciembre 10th, 2010 at 15:57

Felicidades, Rafa, por tu premio. Me tomaría algo contigo pero no soy de Madrid. ¡A disfrutarlo!

Martadiciembre 12th, 2010 at 0:26

No quiero fardar… bueno, sí , sí que quiero: yo ya me he leído “Todo está perdonado”. En folios originales, con las correciones de Reig a boli. Es exactamente como os lo imagináis: MAGNÍFICO.

Rafael, querido, nos debes ya sabes qué a quienes tú ya sabes.

Carlosdiciembre 12th, 2010 at 12:25

Un biskie por ti Rafa. Yo también soy muy disciplinado.
Por favor, título del libro para que podamos leerlo.
Abrazos

Más claro, aguadiciembre 13th, 2010 at 10:25

Enhorabuena por ese Tusquets de Oro, campeón!!!

;-)

L.C.diciembre 13th, 2010 at 13:31

Enhorabuena, me alegro mucho de que haya sido premiado, espero poder leer pronto la novela.

jorjowskidiciembre 14th, 2010 at 0:07

Tu prosa ensalza honestidad e ironía le sobra calidad y compromiso, de ahí que de vez en cuando te den un premio. Eres buena gente, en ese viajecillo etílico festivo disfrutaste más que con el premio, estar a gusto en la vida ya es un jodido premio.

Antonio Pieradiciembre 14th, 2010 at 20:46

Enhorabuena, señorito.

Ya está tardando Tusquets en publicar la novela, aunque pintan bien las opiniones del jurado que se pueden leer en su página.

Esperando que salga.

Un abrazo

Gutidiciembre 15th, 2010 at 10:19

Enhorabuena. Me alegro, de verdad.

Creo que es “aterricé”.

esvánsiguerdiciembre 16th, 2010 at 12:25

Oiga: el gobierno autonómico, las fronteras, las instituciones sí serán “castellano-leoneses”. Pero los escritores no; los 200 escritores serán O castellanos O leoneses, salvo cruces extraños.

Jesusdiciembre 18th, 2010 at 19:20

Don Rafa, aquí uno que se alegra de sus éxitos. Pero me pregunto, ¿para cuándo un premio Rafael Reig siendo otorgado a Rafael Reig? No cree que mucho mejor que la sedición es la autocomplacencia, aunque sea literaria, de uno, consigo y con nadie más… ¡un premio a la autosatisfacción!

El otro día escuché a una cajera de un supermercado decir, sin tapujos, con esa cara de satisfacción de las princesas de polígono a las dos de la mañana…: <> Lamentablemente, un paquete de sopa instantánea le hizo perder la sinceridad y empezó a trabajar…

Esto me hizo recordar que la vida es una gran masturbación, la de los controladores aéreos al ver que tienen el poder en sus braguetas y/o faldas de vuelo raso; la del gobierno que rememora tiempos mejores con las tanquetas en plena calle; la de escritores transgresores y trasnochados como Reverte, y la de un servidor, que se faja en terrenos manuales al ver que se le termina el dinero para buscar el verdadero amor. Y el más listo el mono, que no habla para que no le pongan a trabajar… ¡cuánto cabrón!

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