Los pies de los poetas
Qué alegría da a veces escribir en un blog, qué emoción. Por ejemplo cuando me escribió un amigo (ya lo es) y me ofreció enviarme una foto familiar de Miguel Hernández. Mi amigo (aunque aún no le conozca) firma como Malime en Rebelión y otras publicaciones de Internet.
Esta es la foto:
Mucho mejor que yo la comenta él, por supuesto:
Te adjunto la fotografía de mi familia con Miguel Hernández. Como te comenté fue un primero de mayo durante la república, aunque no se de que año. Todos ya han fallecido, menos la prima Elvirita con la que desde hace unos años, cuando murió su madre, ya no he tenido contacto con ella, por lo que no puedo, si es que lo supiese, preguntarla en que año fue realizada la foto.De izquierda a derecha,empezando por arriba.La tía Elvira, hermana de Miguel Hernandez, a continuación su marido: el tío Paco, luego el tío Ramón y la que fue su novia, que la llamábamos tía Encarna, aunque no llegaron a casarse, pero con la que seguimos teniendo contacto durante bastante tiempo, como si fuera de la familia. A continuación mí tía abuela Manuela: hermana melliza de mi abuela paterna, su hija Carmina a continuación, y ya siguiendo de derecha a izquierda por abajo, su hermano Paquito, que era un joven colaborador de un periódico socialista en Orihuela, el cual desapareció unos días antes de la sublevación fascista y del que nunca más se supo. Su cuerpo nunca apareció, se supone que fue asesinado por fascistas. A continuación la niña, mi prima Elvirita y finalmente Miguel Hernández, que como se podrá apreciar, más se asemeja al pastor que al poeta.
Gracias, amigo.
He mirado esa foto muy despacio. Tienes razón: más pastor que poeta. Me ha impresionado ver al poeta descalzo.
Siempre había pensado que la cara de Miguel Hernández me recordaba a algo y no sabía a qué. Ahora lo sé. He mirado mucho los pies descalzos de Miguel Hernández, con afecto, con ternura, con ganas de seguir leyendo sus poemas. Y al final lo he descubierto: los pies del poeta parecen pintados por Van Gogh. ¿A que sí?
¿A que también parece que en los poemas de Miguel estén los cielos estrellados, los trigales, los girasoles de Van Gogh? De un poema de Miguel levanta el vuelo esa bandada de pájaros que cruza un sembrado de Van Gogh.
En realidad, Miguel Hernández me recordaba a los muchos campesinos que retrató Van Gogh hacia 1885. Como este campesino con gorra, por ejemplo.
Todos estos retratos de campesinos quizá los remata Van Gogh con el (justamente) famosísimo cuadro de Los comedores de patatas:
Los comedores de patatas de Van Gogh, eso era: me di cuenta mirando sus pies.
En esos pies de la foto están las pinceladas de Van Gogh, en esa planta del pie bulbosa, feculenta, terrosa, rotunda, feliz de tocar el suelo.
Nuestra planta, gozando con el tacto
más que el cordero hambriento con el gusto,
en el forzoso acto
del paso
Como escribió Miguel en su “ÉGLOGA – Nudista”, celebrando el placer de ir desnudo y andar descalzo.
De hecho, siempre he pensado que Miguel Hernández tenía cierta cara de patata, de hortaliza, de tubérculo recién desenterrado del suelo.
Pienso que hay poetas florales, que tienen cara de flor, que adornan y perfuman, y hay poetas comestibles, que tienen cara de raíz, de tallo hinchado que germina en esa “primavera tuberosa” de César Vallejo.
Poetas descalzos, que pisan con la planta del pie la tierra.
Poetas tan nutritivos que tienen cara de alimento terrestre.
Pienso en en Neruda, con esas narizotas y esa cara apepinada y exótica, de enorme yuca o de sandía.
Pienso en Vallejo y su ancha frente pulimentada bajo tierra, como una piedra; o bruñida al sol, como una espiga, esa máscara cereal que tenía, de mazorca de maíz o de choclo.
Pienso en Claudio Rodríguez, con la cara abotagada, como si hubiera madurado absorbiendo el agua del subálveo, bajo el río de la vida, en su misma raíz.
Decía Miguel, en su égloga, que cuando estamos desnudos:
Como después de vivos,
nos hacemos terrestres, vegetales
He mirado mucho los pies del poeta en esa foto.
Y he recordado de inmediato el urgente y necesario programa poético que se impuso Neruda:
yo trabajo y trabajo,
debo sustituir
tantos olvidos,
llenar de pan las tinieblas,
fundar otra vez la esperanza.
(Está en “A mis obligaciones“, el prólogo de Navegaciones y regresos)
Sustituir olvidos, llenar de pan las tinieblas… es lo que hizo Miguel Hernández.
Es lo que ha hecho mi amigo Malime al compartir esta foto de un poeta descalzo, comiendo alegre con su familia una tortilla de patata.
Poco después matarían a Paquito, el periodista de Orihuela, socialista. Luego murió el poeta descalzo, el pastor, el soldado, el esposo, el hombre cuya voz aún escuchamos.
Pues aquí pondré lo que se me vaya ocurriendo. Poca cosa, en general. Lo primero que se me pase por la cabeza. Lo que lea por ahí y lo que me cuenten en la barra de los bares o los amigos. Y si alguien quiere poner algo también, estupendo: no censuraré ningún comentario. Corrijo: sólo permitiré que se publiquen los comentarios que a mí me dé la gana y no daré ninguna explicación al respecto














A veces creo que los hombres ya no pertenecemos a este mundo porque no podemos, como el resto de los animales, andar descalzos ni beber de las aguas de los rios, ni desplazarnos a saltos ni ser arrastrados por el viento.
Si alguna vez fuimos parte de la tierra bien que lo hemos olvidado ya que nuestro empeño en “distanciarnos” ha dado sus frutos y ya no pisamos el suelo sin zapatos o tacones y podemos levitar con ayuda de neumaticos y aviones.
Por eso es tan extraño estar desnudos, o descalzos, tumbados en la hierba con la familia cerca como una manada de leones. Por fuerza tiene que conmovernos.
Es quizas entonces labor del poeta restituirnos con sus poemas a nuestra antigua alma de pastores, la que hemos perdido.
Me ha gustado mucho el post Rafael.
Gracias por la foto y por el post, Rafael.
Me há conmovido todo…
Ahora sé la razón de pasearme descalza siempre que puedo.
Un saludo,
M.
Lectora de paso, amante de versos desnudos, de la tierra y de sus frutos
A mí me parece que esa foto podría ser un Goya, mejor que un Van Gogh.
Por cierto… ¡Me acabo de dar cuenta de que en este blog se permite fumar!
Si lo leo, ¿tendré cáncer de pupilas?
Dios Santo. Lo que te faltaba Rafael. Qué indignidad.
Un abrazo
Javier
Coño, que me he dejado el fuego en la cocina.
Usted como siempre, buscando la originalidad en la extravagancia. Ya le vale. Miguel Hernández, caballero, siempre fue señorito. No me lo disfrace de campesino.
Vaya, tampoco podía faltar aquí uno de esos anónimos que llaman algunos trolls (tocapelotas los llama emma). Así que Miguel Hernández era un señorito,¿y Lorca, que sí lo era, pero se quitó, no era entonces poeta. Algunos sí que deberían usar zapatos, en el cerebro, porque les hiede.
Ese campesino pintado por Van Gogh -vi el original hace unos meses- a mí me recuerda mucho a Jacques Brel. Tiene cara de belga azotado por el vent du Nord, ¿no te parece? No consigo asociarlo a Miguel Hernández, no sé por qué.
Por otra parte, conozco a Malime (Manolo), y sé que le hará mucha ilusión tu post, si lo ve, espero que sí.
Besos.
Lansky, capullo, en condición de tocapelotas mejora tu lamentable blog y aprende un poco de Reig que juega tiki.taka con la extravagancia. Lo suyo es banal, baladí, insignificante, pueril, simple, previsible…
Saludos.
Tocapelotas
De Miguel Hernández dijo Neruda –no sé si dijo o escribió: yo lo he leído en el manual de literatura de Pedraza-Rodríguez– que tenía “cara de patata recién sacada de la tierra”, frase que, me parece, anda flotando como una ocre nubecilla en esta entrada. Refleja el gran amor que los poetas pueden llegar a tenerse entre ellos: el que manifestaba Quevedo por Góngora, por ejemplo.
A mí los comentarios acerca de los pies y acerca de la cara de los poetas me producen tristeza. Yo prefiero quedarme sólo con los poemas que me gustan; y agradecérselos a la diosa y a su amanuense.
Hola Rafael. Es la primera vez que visito tu casa de números y cables. Te conocía por tus novelas y se transitan con la misma emoción que este rincón. Me ha gustado especialmente el artículo sobre la foto de M. Hernández que te han enviado. Será porque es un poeta que me gusta y me subleva en cada verso. Qué ignominia no haber podido disfrutar más de él y de Lorca.
He coincicido con Ramón Pernas un par de veces, él firmando y yo vendiendo a su lado en la caseta de El Corte Inglés y te confieso que su novela “Si tú me dices ven” (1996) me gustó mucho. Digo te confieso porque alguna vez he vuelto a verlo y me ha dado la impresión de que era muy serio y no me atreví a decírselo a él. No te molesto más. Te seguiré visitando. Un abrazo
Anonimo Tocapelotas. No conozco a Lansky personalmente pero lo tengo en alta estima. Probablemente no sea para tanto pero confio en mi instinto y con eso me basta.
Por eso- y aun sabiendo que no deberia- me veo obligada a pedirte que te disculpes o, en su defecto, que te vayas a la mierda.
(Aunque me alegro de que existan blogs como el de Lansky y a la vez seres tan pequeñitos como tu, probablemente con un innato talento para la tocapelotez pero insignificantes al fin y al cabo, porque hacen que aquellos que tienen el corazon limpio de telarañas parezcan mas virtusosos a vuestro lado)
Felicidades Rafa, un post conmovedor.
Coincido en cuanto te evoca el físico de Miguel Hernández, que a mi siempre me ha parecido que encajaba muy felizmente con su poesía.
Hay artistas que no tienen el aspecto que se merece su obra.
Pero Miguel Hernández, es cierto, sí, lo tenía.
A mí su poesía me evoca sensaciones elementales, se me ocurre ahora mismo, aunque pueda sonar absurdo, que si tuviera que oler a algo, olería a pan de pueblo redondo y grande, con mucha miga fragante.
un placer
Este texto, es, sin duda, su mejor “post”, emocionante y bello. Un poema.
Gracias. Me ha conmovido.
En esto da usted lo mejor (lírico) de sí.
Señor Reig,
Tengo quince años y me gusta mucho su blog. Por eso me he animado a intentar crear el mio propio. Pero tengo un problema, y es que me faltan algunos conocimientos técnicos. He pensado que tal vez usted o alguno de los lectores de su blog podría ayudarme. Me gustaría saber como hacer para enlazar directamente con un artículo. Un ejemplo: en su entrada titulada “La Ferlosiolatría” usted decía: David Torres ha escrito un post en su blog que me ha hecho soltar carcajadas. Aquí lo puedes leer.” El “aquí” iba subrayado y en otro color, y pinchando encima se accede directamente al artículo. Cómo se hace eso? Si usted o algún lector puede contestarme, le agradecería mucho que lo hiciera en este mismo foro o en mi dirección privada: miaulet@hotmail.com
Un saludo
Estimado Rafael:
El pasado lunes me remitía un amigo desde Ediciones de Intervención Cultural, su libro “Visto para sentencia”. Poco ha durado en mis manos, y créame, tengo que felicitarle. Ya venía leyendo sus “Cartas con respuesta” en Público, con ambas lecturas he disfrutado y disfruto. Pasaré ahora por las novelas que ha venido usted publicando en estos años. Cuénteme entre sus partidarios.
Un saludo.
Desde el otro lado del charco: qué buen blog!
Llegué de casualidad pero qué grato ha sido.
Saludos desde Perú.
Puede ser, Emma, puede ser. En fin, cuando quiera, nos descalzamos y nos desnudamos, a ver qué pasa. Un beso.
Un beso, M.
Un Goya, puede, sí. Claro, Javier, el humo de segunda mano por internet es lo peor, tío. Un abrazote.
Usted, anónimo, debe de ser tonto perdido. Siento decirlo así, pero qué quiere.
De acuerdo, Lansky.
Es verdad que recuerda a Brel. Un beso, Belén.
Tiene razón, Antonio, ya lo he corregido y reconocido. Gracias por recordármelo. Un abrazo.
Hombre, Ramón es serio… con quien no se merece otra cosa. Con usted, como conmigo, seguro que es encantador. Y gracias, Óscar.
Gracias, Arati. El placer es mío. Sí debía de oler así.
Lo mismo digo, gracias, José María.
Bueno, no es difícil. Tienes un chirimbolo arriba que es para crear esos vínculos. Selecciona una palabra o frase y dale al chirimbolo. Se te abrirá una ventanita que pone http:/ y un espacio en blanco. En ese espacio, pon la dirección a la que quieras conectar. Puedes hacerlo con corta y pega. Y ya está. Probando un par de veces o diez te saldrá bien. Suerte, amigo.
Pues gracias, terrible burgués, es usted muy amable. Un abrazo.
Saludos y un beso, Elsie.
Llegué a tu blog buscando imágenes de Miguel. Ya no esperaba encontrar fotos nuevas ¡qué grata sorpresa!
Es hermosa la foto, gracias por compartirla.
Y disfruté también de lo que escribiste en relación a la foto y Van Gogh.
Soy una eterna enamorada de Miguel y te escribo desde Argentina.
Un abrazo agradecido,
adriana