Rafael Reig, blog, escritor, novelista, literaturaPues aquí pondré lo que se me vaya ocurriendo. Poca cosa, en general. Lo primero que se me pase por la cabeza. Lo que lea por ahí y lo que me cuenten en la barra de los bares o los amigos. Y si alguien quiere poner algo también, estupendo: no censuraré ningún comentario. Corrijo: sólo permitiré que se publiquen los comentarios que a mí me dé la gana y no daré ninguna explicación al respecto


And here’s to you, Mrs. Robinson…


Sigo en la playa, en Piles.

Estoy mucho, pero mucho más podrido de lo que imaginaba: ¡me gustan las mujeres de mi edad! ¡Emergencia! ¡Alerta roja! ¡Salvad nuestras almas!

Vuelvo la cabeza, lo admito, cuando pasan las chicas de veinte años, con esos huesos imprevistos y alarmantes en las caderas, esos pechos en vilo, suspendidos en el vacío, o a lo mejor es que los alza con las palmas de las manos su invisible ángel de la guarda, dulce compañía, no la desampares ni de noche ni de día.

Vuelvo la cabeza, admitido.

Sin embargo, lo que de verdad me emputece hasta el vértigo son las cuarentonas. A cuatro patas, jugando con su hijo (¡tal vez inclusive su nieto!), con el cubito y la pala, pechos bamboleantes, hinchados como nubes, con barriga, celulitis y esas nalgas voluminosas como enciclopedias de varios tomos.

Las miro y me atraganto, y me susurró aquel verso (¿era de Eluard?):

Acerca la cabeza: aquí está más fresca la almohada.

Las jovencitas pasan, marciales, elásticas, exhibiendo el cuerpo casi amenazador, como si fuera el filo de una espada desnuda, un arma de dominación, una fuente de poder.

Aunque lleven menos ropa, están mucho más vestidas: esas curvas perfectas, sin grasa, esos vientres planos, casi almidonados, ya son una indumentaria. Un sólo michelín resulta más obsceno y tentador que esas tetas casi conjeturales, sostenidas a pulso por ángeles custodios.

El cuerpo de las mujeres de mi edad no parece una fuente de poder, sino sólo de placer. Un lugar donde apoyar la cabeza.

Vulpes foveas habent, et volucres caeli tabernacula, Filius autem hominis non habet, ubi caput reclinet.

Así se lamentaba Nuestro Señor (Mateo, 8, 20), como si dijera:

Las zorras tienen madrigueraz, y los pájaros del cielo tienen nidos. En cambio, el hijo del hombre no tiene un lugar donde apoyar la cabeza.

¿Tú crees que es grave lo que me sucede? ¿Me estoy volviendo por completo putrefacto? ¿O más bien soy como la zorra y las uvas, y digo que están verdes porque no puedo alcanzarlas? ¿Tú crees que necesito ayuda? ¿Mucha ayuda?

¿Tú quién prefieres: Lolita o Mrs. Robinson?

Me voy a hacerle la comida a mi hija, disfrazado, que es mucho más divertido:

Comentarios (60)

Más claro, aguaseptiembre 3rd, 2008 at 7:23

Puestos a elegir, yo las prefiero jóvenes. Claro que si tengo que decantar mi elección entre Mrs. Robinson y la hija de Lola Flores… ¿puedo quedarme con la nieta de Lola Flores?…

;-)

Bárbaraseptiembre 3rd, 2008 at 7:53

Pues a mí me parece lo lógico y lo sano lo que usted llama acaso putrefacto.
Sin embargo, Lolita mejor que Mrs Robinson, ya sea en papel o en celuloide.

Nacho L.septiembre 3rd, 2008 at 7:55

Rafa, esa foto ya la habías incluído en una entrada anterior del blog…no importa, ¡mola mucho!. En cuanto a la cuestión que planteas. Creo que cuarentonas…que tienen experiencia. Espero que lleves gafas de sol (por lo del disimulo) mientras miras cómo juegan “con sus pechos bamboleantes” con los (incluso)nietos.

Christian Supiotseptiembre 3rd, 2008 at 8:05

No se si entro en el rango de edad de la pregunta pero mi novia me saca 4 años… Aunque no es Mrs Robinson…

Mmm Nicole Kidman podría ser mi madre y la prefiero a Scarlet Johanson… ¿Vale como ejemplo?

drzitoseptiembre 3rd, 2008 at 8:25

A mi me pasa con las orientales. A pesar de su exhibicion constante de piel, la perfeccion de sus formas es mas antierotica que otra cosa. Dan ganas exactamente de lo contrario a apoyar la cabeza en ella.

Franseptiembre 3rd, 2008 at 8:48

Es normal lo que te pasa, Rafa.
A mí, por ejemplo, me produce el mismo morbo las de 20 y las de 40. Me imagino que también será normal.

Comparto la opción de Bárbara: mejor Lolita que Mrs Robinson.

PS. Vuelta al trabajo. ¡Ahhhh!

Javier Divisaseptiembre 3rd, 2008 at 8:49

De grave nada, caballero… Estás bien, lo extraño sería que te causaran indiferencia y no echaras la vista atrás…A mí, las mujeres me gustan todas, lolitas y adorables cuarentonas, me gustan mucho más que la literatura o el cine, donde va a parar.

Maríaseptiembre 3rd, 2008 at 8:56

¿Y las treintañeras?????? Jo, me siento ignorada…

Pedro de Pazseptiembre 3rd, 2008 at 9:23

El savoir faire que encierra sexo maduro y experimentado siempre ha resultado mucho más apetecible. Casi más que el sexo joven y salvaje. ¡Dónde va a parar! La veteranía es un grado, han dicho siempre. La experiencia que puede aportar el primero suele ser la que destapa el tarro de las esencias y extasia sin límites.

Por otro lado, nunca he podìdo dejar de estar de acuerdo con la gran verdad que encierra la frase: “Acepté que estaba haciendome viejo el día que dejaron de apetecerme las mujeres de mis amigos y pasaron a hacerlo las amigas de mis hijas“. Qué gran sabiduria encerrada en tan pocas palabras.

Resumiendo, que me pasa lo que a usted: que también me gustan todas.

Abrazos,
Pedro de Paz

Anonymousseptiembre 3rd, 2008 at 10:50

Vamos a aclararnos, Rafael: ¿apoyar qué cabeza? Casi cualquier reclinatorio es bueno cuando esa cabeza lo necesita.

Y no seas fullero. Esta entrada es pura mercadotecnia. Intentas ampliar el mercado, pero sabes que las de veinte son inalcanzables; no (o no sólo) porque no quieran, sino porque a nosotros nos da reparo: sabemos que no pertenecemos a su tiempo. Envejecemos con nuestras coetáneas, cómplices, compañeras. Nos consta que son espléndidas.

Abrazos.

conde-duqueseptiembre 3rd, 2008 at 12:21

Pues yo creo que sí, que estás un poco mal: ese morbo de los michelines y de los pechos caídos suena casi a perversión de degenerado. Aunque por lo que veo en los comentarios anteriores sois muchos los pervertidos.
De todas formas, que nos gusten todas -casi TODAS- es lo natural, lo normal.
Lolita for ever.
Saludos.

El golemseptiembre 3rd, 2008 at 12:29

Es más que normal. Nuestro instinto de supervivencia nos inclina a desear lo que podemos alcanzar. ¿Cómo si no lograrían algunas personas realmente feas y desagradables, pareja? No hay más que mirar por la calle para ver que funcionamos así.
Tú como todos los cuarentones sin cuenta corriente de siete cifras, eres transparente para una veinteañera como habrás comprobado más de una vez.
Tu instinto te empuja a intentar objetivos en los que crees tener alguna posibilidad.

Javier Lujánseptiembre 3rd, 2008 at 12:30

Para qué ponernos límites, cada ser humano encierra su propio encanto, la cuestión estriba en saberlo encontrar.
Un saludo.
P.S.
¿sí?

oyanaseptiembre 3rd, 2008 at 12:45

Como ves, Rafael, has despertado el interés de los hombres y se han lanzado a hacer comentarios.
El mejor, para mí, el de javier luján.
Creo, por otro lado, que eres bastante normalito. El sexo está en la cabeza, fundamentalmente, y las cabezas se entienden mejor cuando la cronolog´`ia es similar (vale, vale, de acuerdo, donde estén unas buenas tetas que se quiten las cabezas….Jesús, que hombres!!!)
Un besazo gorso.

eulaliaseptiembre 3rd, 2008 at 13:02

A mi no me gustan todos sin embargo. Muy pocos me gustan. Desconfio de los cuarentones de miradas libidinosas, de los cincuentones de miradas libidinosas, de los abuelos de miradas libidinosas. No me gustan los treintañeros que se empeñan en ocultar sus años con crestas untuosas de gomina. Ni los frikis de gafas de pasta y de tripa de me la suda todo.
Maldita sea, ya no hay hombres!

Anonymousseptiembre 3rd, 2008 at 13:18

Desde luego que en este tiempo emputecido lo raro es que nos pueda gustar o turbar nada que no sea la altiva muchacha de cuerpo esbelto y pendiente en el ombligo. La publicidad, la MTV y algún otro dispositivo nos han dejado la mirada y el pensamiento petrificados en aquel momento adolescente en que literalmente babeábamos ante las más inquietantes de nuestras compañeras. Si no recuerdo mal, en su novela Ferdydurke (una de las que más me han hecho reír en mi vida), Gombrowicz describía como nadie, con ese humor negro tan suyo, la fascinación avasalladora de las ninfas. ¿Cuántas de las que lo fueron hace veinte años y ahora están “hinchadas como globos” guardan en su inconsciente, como una especie de atavismo, el conocimiento del poder que entonces tuvieron?

Qué curioso que hables de lolitas. Recuerda que al final del libro Humbert Humbert consigue dar con una Lolita prematuramente envejecida que ya ni siquiera se llama Lolita sino Dolly, que ya no es sin duda una nínfula y vive modestamente con un mecánico duro de oído, el mismo que la ha dejado “frankly and hugely pregnant”. Y sin embargo, sólo entonces, al mirar a aquella mujer vulgar y demacrada, se da cuenta Humbert Humbert de que la ama más de lo que jamás podrá aspirar a amar a nadie (“and I looked and looked at her, and knew as clearly as I know I am to die, that I loved her more than anything I had ever seen or imagined on earth, or hoped for anywhere else”).

A mí me encantaba Mrs Robinson/Anne Bancroft (que por cierto no tenía barriga ni pechos bamboleantes), y de buen grado me habría acostado con ella, pero me enamoré de su hija y rival sexual (Katherine Ross), que tampoco era una lolita aunque fuera algo ingenua. Me es imposible repudiar la elección final de Dustin Hoffman (me da la impresión, en cambio, de que tú si lo haces, Rafa).

¿Alguien sabe, por cierto, qué fue de Katherine Ross?

Maríaseptiembre 3rd, 2008 at 13:44

Katherine Ross fue la chica de “Dos hombres y un destino” y luego nada más se supo de ella.

Radio macuto informaseptiembre 3rd, 2008 at 14:39

Katharine Ross se casó con Sam Elliott, con quien tiene una hija, en el 84, y parece haber envejecido bastante bien: http://www.gettyimages.com/Search/Detail.aspx?axd=DetailPaging.Search|1&axs=0|80571113%2c80553036%2c80175058%2c80175057%2c80175048%2c80174732%2c79818499%2c79808182%2c79808026%2c79808023%2c79708195%2c79684971%2c78212647%2c78212283%2c74355126%2c76934403%2c76140076%2c73882558%2c73882553%2c73882550%2c73882549%2c73882541%2c73882522%2c77902989%2c76934563%2c76934450%2c76934395%2c76934382%2c75535880%2c71542953%2c71542952%2c76934387%2c75530571%2c57115480%2c57115478%2c57115470%2c57115427%2c57115409%2c57114915%2c55314851%2c55314849%2c55314847%2c76934416%2c76209736%2c52770678%2c52770675%2c52770673%2c52770666%2c52770665%2c52770663%2c52770652%2c52770650%2c52770648%2c52770647%2c52770607%2c52770605%2c76934401%2c51999097%2c51219887%2c51219884|0&id=71542952

Artísticamente cuenta con el dudoso honor de ser la única actriz en haber ganado un Globo de Oro como actriz secundaria sin ser luego nominada al ?scar (allá por 1988). La última película que aparece en su filmografía es Donnie Darko, de 2001.

adu1septiembre 3rd, 2008 at 14:49

Apreciado paciente,

Lo que le pasa es de lo más habitual (y, sólo en ese sentido, de lo más normal). Las Lolitas de hoy en día dan pánico. La única ventaja que había en este tipo de relaciones (incluyendo los contactos efímeros) era eso que llaman experiencia. Ahora salen de la pubertad con el máster correspondiente. Tenemos los inconvenientes de siempre y hemos perdido el único argumento de superioridad del que disponíamos.
Es triste. Paciencia y no deje de perseverar. Ahí está la clave. Si no acabará usted mirando libidinosamente a la tercera edad.

Cordialmente

Anonymousseptiembre 3rd, 2008 at 15:46

Gracias María, ahora me acuerdo. Salía en aquella escena famosa y algo ridícula, montando con el pobre Paul Newman (se está muriendo) en una bicicleta como de niño. Es cuando sonaba la canción “Raindrops Keep Falling On My Head”. Aggg, qué enfermos estamos de cine y de literatura.

Saludos.

Anonymousseptiembre 3rd, 2008 at 15:50

Perdona, radio macuto, te agradezco a ti también los datos que aportas. No quería quedar como un maleducado.

Anonymousseptiembre 3rd, 2008 at 16:42

la edad no importa, sino los kilos. Me metería en la cama con la cincuentona de Madonna.
Magnífico lo de los ángeles custodios y los vientres almidonados.
Estás poeta, sí, o sea enfermo.
¿O te ha dado por la literatura caritativa?
Por eso no estás putrefacto.
Román.

A.septiembre 3rd, 2008 at 18:51

Si ya eran imposibles las lolitas, peor resultan las jennys, que son como ellas pero de barrio. Antes, por estas tierras que ahora habito en las que tus playas no dan envidia, a los tarras les tentaba la idea del querido, que solían las nínfulas compartir amablemente con el novio de siempre. Ahora, sospecho que esa vía anda felizmente más escasa.
Adoro las carnes cuarentonas y me alegra no ser el único, además de haber tenido ocasión de comprobar que a los hombres jóvenes también les gustan, por lo que, lo mires desde donde lo mires, el resultado es el mismo, como por aquí ya han dicho. Nos gustan a todos todas, cada una por lo que tiene o tenga.

Florencia Iglesiasseptiembre 3rd, 2008 at 20:46

Bueno, algunos comentarios y tu post han dado magia a mi espejo, y ahora -a pasos de cumplir los treinta y ocho- me miro con más seguridad que ayer. Muy divertida tu confesión.

Lorenseptiembre 3rd, 2008 at 21:04

Mrs. Robinson siempre. Aunque, como dice un amigo mío, si pesa más de 20 kilos y tiene hecha la primera comunión me basta de sobra.

Abrazo.

Lorenseptiembre 3rd, 2008 at 21:06

Lo de arriba es broma, ¿eh?

No tiene por qué ser católica…

Belénseptiembre 4th, 2008 at 6:41

Bueno, a mí me viene bien (cumplí treinta y nueve años por sorpresa, hace unos días; menos mal que estábamos en la Provenza). Así que si me mantengo honrada, no debería darte mi opinión sobre tus preferencias hacia Mrs. Robinson… Sólo diré que la mujer que interpretaba Anne Bancroft era mucho más interesante (y más guapa) que su hija. También era una mala pécora, eso sí.

Pero eso es otra historia.

Anonymousseptiembre 4th, 2008 at 7:12

Lamento decirte que en nuestro caso (tengo 43) preferimos los jóvenes musculosos y guapos que los cuarentones llenos de pliegues en la piel.
Otra cosa es que después de un polvazo con un guaperas me lea un libro tuyo… ¿no ibas a sacar uno de espías, por cierto?

ANA.

nataseptiembre 4th, 2008 at 7:33

pues a mí me pasa lo mismo, rafa: me gustan los tíos de mi edad, que viene siendo la tuya aproximadamente. ¿será porque no tengo nada que hacer con los jovenzuelos?, pues no sé, pero son los cuarentones los que me gustan. además, algunos cuarentones hay que ya quisieran dos de veinte.

he vueeelto. besos renovados, rafa querido.

Javier Divisaseptiembre 4th, 2008 at 8:45

Aunque a decir verdad la gloria orgásmica, el polvo sideral se lo debo a la treintañera, que es la de mi generación.

Javier Divisaseptiembre 4th, 2008 at 8:56

Claro Nata, y donde está Monica Bellucci que se quite la niña de los Serrano

Eduardoseptiembre 4th, 2008 at 9:52

Supongo que esto se habrá dicho ya, pero a veces, los objetos alcanzables, suelen ser más excitantes que las quimeras (con todo el respeto se lo digo). Pensar en ganar el premio literario relato corto de Almendralejo a mí me pone más que el Nobel, quicir.

Pedro de Pazseptiembre 4th, 2008 at 9:53

¿Alguien ha dicho Monica Bellucci? Arf, arf, arf…

(Esto no puede ser sano. Mierda de conductismo. Voy demandar a Paulov)

Eduardoseptiembre 4th, 2008 at 9:55

la coma después del sujeto está mal, aviso

aratiseptiembre 4th, 2008 at 11:00

Gracias Rafa, que majo eres.
Yo tengo 44 y los jóvenes me parecen de buen mirar, aunque no me los meteria en la cama.
Me gustan los señores maduros… pero que se mantengan en buen estado.

Estherseptiembre 4th, 2008 at 16:42

En cualquier caso yo me cambiaría por Lolita, por el Graduado, y por Mrs Robinson, por ese orden temporal. Mm…

Estherseptiembre 4th, 2008 at 16:47

y perdón por la coma antes de la “y”, antes de que alguien se horripile… Por cierto, treintañeras: ¿os habéis dado cuenta de qué margen más amplio da esta edad?:D

Juanma Ríaseptiembre 4th, 2008 at 18:19

Discúlpeme, las comas.

Sr. Reig, el problema de las de la edad que usted dice es que están todas ya divorciadas, una o dos veces. Y uno no puede soslayar al ex que está financiando el lugar de encuentro y coyunda; que está cuidando a los niños, como cada quince días, qjue coincide matemáticamente con los momentos een los que mi partenaire cuarentona requiere coyunda; que para el calentamiento me sacará un güisquito que también habrá pagado su ex…

Y eso si no hay fotos del ex rulando por la casa…

Oiga, usted que custodia una Anuska, me imagino que no le pasará un solo euro a su ex, ¿no?

rubensancheztrigosseptiembre 4th, 2008 at 19:21

Don Rafa, acaba usted de meter el dedo en la yaga de una de las dudas más tontas que me vienen carcomiendo últimamente: si a mi edad no me gustan las de cuarenta, ¿me gustarán cuándo los cumpla yo?
Y no diga eso de las uvas y la zorra: seguro que usted también puede aspirar a las verdes. ¿O no?

Florencia Iglesiasseptiembre 4th, 2008 at 20:12

Una cosita, porque me parece que algunos comentaristas se pusieron sensibles con el tema de las comas que aclaró Eduardo. Yo creo que lo estaba diciendo por su propio comentario en donde dice “los objetos alcanzables, suelen ser más excitantes…” . Lo digo porque a veces a mí me pasa que cometo un error y me da cosa que ya no se pueda arreglar al estar publicado. Saludos.

Anonymousseptiembre 4th, 2008 at 20:55

Yo tengo treinta y seis y me van las de treinta y… Y soy un hombre perfectamente sano y en mis cabales.

Y no, no es un anuncio por palabras ni un reclamo para ninguna de treinta y… Aunque estoy para comerme, todo sea dicho. Una pena, no sabéis lo que os perdéis. Me voy a bajar al salón a ver si pillo a mi mujer dormida que la entrada de Rafa me ha dado un vigor que no se puede aguantar.

Javier (nombre falso, claro)

el Richarseptiembre 4th, 2008 at 21:41

Las maduritas tienen un encanto especial. Sobre todo la mía. Mi madurita es la pera… una pera madura, sabrosa, dulce….una perita en dulce, vamos.

Franzseptiembre 5th, 2008 at 2:52

¡Bah!, don Rafael, eso no es nada. Lo mío es mucho más grave: ¡me gusta usted! Como escritor, como escritor (casi siempre). Pero ahí no acaba la cosa, no, no: este es mi primer comentario porque usted no me gusta. No se lo tome mal, solo me gustan las mujeres; a ser posible si entre dos suman sesenta (cuarenta más veinte, treinta más treinta, etc., etc.). ¿Por qué, además de un escritor mordaz, no es usted una mujer fatal? En cuanto a su última pregunta, creo que ya se imaginará mi respuesta.

Saludos, cuarentón.

Javier Divisaseptiembre 5th, 2008 at 8:39

Y en cuanto a lo de darse la vuela, casi todos lo hacemos, claro, cuando no vamos con la parienta, no porque ella no sepa que lo hacemos cuando vamos solos o con amigos, sino porque queda feo eso de ir mirando los culos con ella al lado. Muy feo, y son ganas de liarla.

Raúl Betadineseptiembre 5th, 2008 at 8:45

Hombre, la experiencia es un punto. Si no fuera por la dictadura estética que nos imponen, esa belleza prostética como de IKEA que uniformiza pechos, narices, labios, vientres, melenas, etc., los cuerpos vividos serían el culmen. Además, la contención y ese control del cuerpo son inhumanos, y frente a la idea decimonónica de la mujer madura histérica, está la relajación del cuerpo al placer, como dices, y ahora la histeria está en esa hiperconciencia del cuerpo-mercancía que tiene que estar actualizada.
Lolita para verla pasar, que yo me quedo con Mrs. Robinson (aunque entre Nicole Kidman, la reina del bótox, y una Scarlet Johanson actual o futura, me quedo con la segunda: no hay color).

LUIS AM?ZAGAseptiembre 5th, 2008 at 10:12

Menos competencia para los que aspiramos a “educar” a la juventud :)

Jose Manuelseptiembre 5th, 2008 at 10:15

¿Tú quién prefieres: Lolita o Mrs. Robinson? La duda ofende: las dos a la vez. Yo apuesto por la bigamia.
Lo que me recuerda una conversacion entre John Reed y Theodore Roosevelt acerca de Pancho Villa.
T. Rossevelt: Villa es un asesino y un bígamo.
Reed: bueno, yo creo en la bigamia.
Roosevelt: Me alegra saber que cree en algo. Es muy necesario para un hombre joven creer en algo.
(Por cierto, casi pensaba que ibas a incluir en las descripciones los “sobacos intonsos” de Juan Manuel de Prada)

Anonymousseptiembre 5th, 2008 at 10:53

Mucho mejor las cuarentonas, donde va a parar!!! La mayoría de las jovenes de hoy son lo que Tom Wolfe denominaba “tios con tetas”

Maríaseptiembre 5th, 2008 at 11:07

Me he dado cuenta Esther, y aquí ando, aprovechándome de la coyuntura -especialmente con el sector más joven- mientras pueda…

Tarántulaseptiembre 5th, 2008 at 13:44

Excelente post:

Rafael pues creo que has sido sincero. A mí por error me ha tocado cargar con pretendientes jóvenes, de torsos sedosos, delgados, estilizados. He probado y sin embargo buscaría a alguien mayor, te recomiendo los matices, ni mucho ni poco.

M-Glezseptiembre 5th, 2008 at 18:22

Tienes la prosa ladina y el mal humor torero, como los bigotudos de antaño, que bebían aguardiente y toreaban con el pito. Eres charlatán con la pluma y fajero con el ojo. El Rafael es mi compay y lo voy a invitar a una copa. O a dos, si se tercian y la noche promete.

maribelseptiembre 5th, 2008 at 18:30

??El cuerpo de las mujeres de mi edad no parece una fuente de poder, sino sólo de placer?.
Acabo de leer por ahí esto:??porque el cuerpo no es idea ni crítica; es placer, fiesta, imaginación?. Ah, ya entiendo.

A mí me sigue gustando el muchacho de los ojos tristes, así que lo tuyo no es grave. De todas maneras, si necesitas ayuda, haz como dice la canción: silba.

Beso

Ezequielseptiembre 5th, 2008 at 20:01

¡Magnífico tu blog! Voy a venir con frecuencia.

Ahora bien, a mis 43 años, a veces aún me perturba alguna nínfula en el bus, que mira con todo desenfado y sin ninguna inocencia.

Pero son las treintañeras las que me rompen el cráneo, mujeres adultas y sin niñerías, que saben lo que hacen.

Finalmente, es mi esposa, a sus 40, la que me tiene en casa y quien posee mis ternuras maritales. Es con ella todo, pero sigo teniendo ojos y fantasías…

Marluseptiembre 5th, 2008 at 20:07

Resumiendo, le gustan las mujeres confortables, a mí también me ponen los hombres confortables, siempre he sido muy cómoda para estos menesteres del placer. Y además, si un hombre es confortable y sabe cocinar, me pierdoooooooo.

PD.- La pierna de la carátula de esta película no es de Anne Bancroft es de Linda Gray. Cito de la wikipedia.
??En cuanto a su carrera sobre los escenarios, puede destacarse el papel de Mrs. Robinson en El Graduado, representada en el West End londinense en 2001. Curiosamente, Gray fue la modelo cuya pierna se fotografía en el cartel publicitario de la película protagonizada por Dustin Hoffman 34 años antes?.

Toni Nievasseptiembre 5th, 2008 at 21:22

Hola, estoy haciendo un recorrido por blogs haciendo publi de DESHIELO
mi primer largometraje en doce capitulos en youtube. http://www.youtube.com/user/toninievas
La historia de un padre, un hijo, y de sus conflictos.
Es gratis y es una comedia.

José Mariseptiembre 6th, 2008 at 12:13

Yo tengo 31 y salto con una nínfula de 40. Que viva Ally McBeal y las chicas de Sexo en Nueva York.

José Mariseptiembre 6th, 2008 at 12:14

Quería decir que salgo, pero sí, también salto, más feliz que nunca.

desde plutónseptiembre 6th, 2008 at 17:26

Buffff. Creo que es el post de usted con el que me he sentido más identificado. espero que no sea malo….

Anonymousseptiembre 13th, 2008 at 21:36

Perdonen, Sres. Sras. :
Por casualidad, en mis horas de tedio cibernauta, he leido sus artículos, con tanto interés como el mismo que ha desencadenado tal batalla generacional.
Sinceramente, me ha parecido que el enfoque del tema degenera en generalizaciones demasiado tópicas. Me explicaré :
Veinteañeras, treintañeras, cuarentonas, cincuentonas… (sí, he dicho cincuentonas y las hay en plena forma física y mental, créanme).
¿Nadie habla de las veinteañeras que rebosan sus michelines bajo una escueta camiseta de moda , con los pantalones tejanos caidos por debajo de las caderas?
Empiezo a creer que todo queda en mitos y falsas valoraciones.
Hay cincuentonas con clase, con glamour y con una presencia atractiva, que se saben poseedoras de su valor. Hay otras que en vez de cuidarse han dado preferéncia a otros valores para ellas prioritarios.
Y lo mismo ocurre con las veinteañeras.
Una mujer, tenga la edad que tenga, puede desprender atractivo y sensualidad o puede no hacerlo. Así de simple.
Puede tener unas idéas claras y despiertas o no.
Lo mismo podría extenderse al género masculino. ¿O acaso piensan que todos los hombres de 20 a 30 años son fantásticos, y todos los de 30 a 50 están ya para olvidar el placer de la sex/ sen-sualidad?
Sírvanse…
Hay todo tipo de personas para todo tipo de gente.
Ahora les debo dejar, mi PS2 me espera y Final Fantasy no es fácil de apartar.
Crea adicción. Como los hombres atractivos, joviales e inteligentes de cualquier edad.
Esta mujer que les escribe de 46 años, también tiene sus debilidades.
¿Será que gracias a estos tópicos puedo hacerlas posibles? ;)

¡Nos vemos… cuídense!

Inésmayo 24th, 2012 at 17:44

jajajajaja tu pregunta de “si necesitas ayuda…. mucha ayuda” me suena a provocación.
Ahora si lo fuera…. quien crees que lo entendería como tal y respondería como tu quisieras….
La de los 20 o la de los 40?
Un abrazo

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