Javier Marías emparedado
He estado con catarro y en varias borracherías, tanto en Donosti como en Madrid.
Te lo cuento otro rato.
Estos días, sin embargo, me han dado muchos la lata con un artículo de Javier Marías.
Lo he leído. Denuncia Marías su posición emparedado, metido en un sandwich, entre dos generaciones literarias de aduladores, resentidos y rencorosos. Cuando él empezó a publicar, todos eran unos interesados, flatulentos, etc. Lo peor no es eso: en cuanto Marías se hizo conocido, la generación siguiente también empezó a comportarse igual: haciéndole la pelota, pasando factura por la adulación, etc. Sólo él, Marías, como en el poema de Kipling, supo mantenerse firme y no ceder a la tentación, sólo él será un hombre, hijo mío.
Pues bien, pues vale.
Es conmovedor que los escritores de una cierta edad ya se propongan a sí mismos como espejo de virtudes morales.
Entre los ejemplos que cita de pestíferos aduladores y miserables cobistas que declaran admiración y luego pasan factura (o se tornan odiadores por resentimiento si no les devuelves el favor) cita a un tal bloguero R y dice:
El bloguero R me mandó un libro suyo humorístico en cuya dedicatoria me aseguraba que el humor era una forma de admiración; lo hojeé, y al ver que, en contra de lo que él creía, Dios no lo había llamado por esa senda (no tenía ni puta gracia, ni la tiene jamás), me abstuve de contestarle; desde entonces sólo me llegan ecos de sus diatribas contra mí, y me pregunto qué se hizo de la humorística admiración.
¿Que si se refiere a mí?
No, estoy seguro de que es un ejemplo inventado.
Primero, no creo que sepa ni quién soy.
Segundo, Marías es un caballero y una persona adulta. Si quisiera decir algo de mí, lo diría con nombre y apellido, no utilizaría una pulla de patio de colegio.
Tercero, Marías, si se refiriera a mí, no omitiría ciertos datos, como por ejemplo: qué libro le envié, de qué trataba, cómo salía él parado en ese libro, qué decía de él allí, etc.
No conozco de nada a Javier Marías.
Publiqué cinco novelas, cinco, y jamás se me ocurrió enviarle ninguna.
Sin embargo, en mi sexta novela, Manual de literatura para caníbales, Javier Marías aparecía como uno de los personajes.
Es una novela humorística y Marías aparece caricaturizado. Dadas las circunstancias, me pareció que lo decente era enviarle un ejemplar.
¿Para buscar su apoyo o hacerle la pelota? No fastidies: enviarle precisamente ese libro a Javier Marías con esa finalidad no se le ocurre ni al que asó la manteca.
Lo hice sólo porque me parecía lo decente: si caricaturizo a alguien, se lo digo y ya está.
No recuerdo qué le puse, pero sí recuerdo que venía a decir que confiaba en que no se lo tomara a mal, y que tuviera en cuenta que el humor también es una forma de admiración.
Si se refiriera a mí, Marías no habría omitido todo esto, que alteraría de forma muy significativa la historia, ¿no te parece? Por tanto, no se puede referir a mí, porque Marías no haría algo tan torticero.
“Desde entonces” no he lanzado ninguna diatriba contra Marías: entre otras cosas porque lo que tenía que decir sobre él ya lo había dicho en ese libro, con nombre y apellido, y que además le envié.
De hecho, si me preguntan, evito hablar de Marías.
Salvo para recomendar sus artículos y un libro de semblanzas de escritores que tiene y que me parece estupendo.
Sólo escribí, desde entonces, un artículo sobre Marías.
Me enteré de que un tal Alcaraz, un energúmeno de la AVT, le había puesto una denuncia (o se la iba a poner) por un artículo.
Leí el artículo de Marías y consideré mi obligación defender públicamente su posición, y así lo hice en El Cultural, de El Mundo. Dado que nunca he sido un defensor de las novelas de Marías (le mandé el libro por eso, para hacer las cosas por encima de la mesa, con buen humor), creí que podía defender su posición con libertad, sin que nadie pensara que buscaba con ello obtener ningún favor.
Y eso es todo. Mi mayor diatriba contra Marías estaba ya en el libro que le envié y no leyó (si es que eso se refiere a mí).
En mi caso, la “humorística admiración” sigue siendo la misma que en ese libro y goza de buena salud: no he cambiado ni un milímetro.
Por todo eso pienso, estoy seguro de que no se refiere a mí.
Y sobre todo, porque me parecería demasiado infantil.
Por lo demás, lo que pienso sobre los libros de Marías ya lo he dicho (mucho antes de enviarle el libro aquel, que le envié por cortesía, ya que le había convertido en personaje).
Personalmente no le conozco. Le vi en una ocasión, en un cóctel, en el año 2003. No le saludé, porque no le conocía y, siendo él un escritor famoso y yo un don nadie, me parecía poco educado solicitar a cualquiera que me lo presentara.
Era el cóctel de la Fundación José Manuel Lara, con motivo del premio a la mejor novela del año. Las cinco novelas finalistas eran de estos cinco autores: de Marías, de Almudena Grandes, de Terenci Moix, de Vila-Matas y una mía.
El premio se falla en una cena, pero a eso de las cuatro me llamó mi editor, Pote Huerta, y me dijo que había ganado Terenci.
Me alegré.
La misma llamada debieron de recibir los otros cuatro.
Sin embargo, los únicos que, aun sabiendo que no habíamos ganado, acudimos al cóctel y a la cena fuimos Javier Marías y yo.
Esto lo he contado otras veces en muchos sitios.
Sólo por ese gesto siempre he pensado que es un caballero y le tengo aprecio.
Por eso no creo que se refiriera a mí. Estoy seguro. Sería una chiquillada de patio de colegio y una media verdad engañosa, algo impropio de Marías.
No pienses mal.
No dudo, sin embargo, que a Marías le parezca que no tengo ni puta gracia jamás.
Bueno, vale, me parece muy bien que lo juzgue así y, sólo por eso, no me voy a enfadar.
Y ya está, nada más.
A ver si mañana o pasado puedo escribirte algo más divertido.
Pues aquí pondré lo que se me vaya ocurriendo. Poca cosa, en general. Lo primero que se me pase por la cabeza. Lo que lea por ahí y lo que me cuenten en la barra de los bares o los amigos. Y si alguien quiere poner algo también, estupendo: no censuraré ningún comentario. Corrijo: sólo permitiré que se publiquen los comentarios que a mí me dé la gana y no daré ninguna explicación al respecto












qué manía tienen algunos (por marías) de ejercer de cicerones…
Gracias. En efecto no puede referirse a ti. Sería una avilentez.
Pudiera ser que con lo de la diatriba se refiera a lo de la mortadela:
- ¿Qué opina de Marías?
- Marías está bien, es como la mortadela, que es nutritiva y barata y yo se la pongo a mi hija en el bocata. Lo que me jode es que me quieran vender la mortadela como si fuera el jamón serrano.
Aunque no creo. Algo así dijiste una vez, en una biblioteca en Alcalá de Henares, escoltando a Espido Freire y a Fernando Marías. Pero Javier Marías creo que no estaba…
(Por cierto, gracias por tu amabilidad el otro día en el Retiro, yo era uno de los de la Trinchera Cosmíca)
Leí con avidez el Manual…, y la guerra de las dos Marías me pareció uno de los pasajes de metaliteratura en clave de ciencia ficción más divertido que he leído. Ojalá me hubiesen ofendido alguna vez así.
Quim Monzó tiene un cuento divertidísimo en su “Mil cretins” sobre dos escritores, uno joven y principiante, y el otro de cierto renombre, y su complicada relación de adulación, admiración, reproches y desprecio.
Tu versión me recordó el cuento de Monzó.
Reig, a ¿quién se supone que escribe en cada post? Es sólo curiosidad.
Por cierto, ¿hay manera de saber su email? Me gustaría escribirle con una locura que se me acaba de ocurrir.
Sobre cine, cine, guiones y guiones. Y subvenciones.
Un saludo!
Hombre Rafael, que Javier Marías no es muy de tu gusto lo has dejado caer alguna que otra vez. Como ya te han dicho, igual con la diatraba se refiera a la mortadela, no sé. De hecho, puede que sea mal pensado pero a mí me da que que de tantas veces decir (lo repites un par de veces en el post de hoy) que alguien como Marías no haría tales niñerías en realidad estás diciendo que, en efecto, sí las hace. En cualquier caso, a mí tu postura y tus comentarios me parecen perfectamente legítimos. Ya me gustaría a mí ser personaje en tus novelas, aunque me dejaras a caer de un burro, je,je.
Saludos
Muñoz Molina publicó en Babelia un artículo el pasado domingo, titulado “El integrado, el apocalíptico”, sobre dos prototipos de escritores. Inmenso artículo, por cierto.
Resulta inevitable pensar en él cuando hablas sobre el de Marías. Eso sí. Por mucho que piense, no te ajustaría a calificarle, Sr. Reig, de apocalíptico ni de integrado.
Un saludo.
Yo estuve en esa conferencia de Alcalá de Henares y lo que cuenta Daniel es cierto. Muy divertido, sobre todo la -maleducada- reacción de un asistente entre el público que se lo tomó como una afrenta personal.
¡Cómo si no se pudiera opinar en este país! Gracias por su sinceridad, señor Reig, que no animadversión.
FDO. Otro que piensa que lo que ha leído de (Javier) Marías, lo cierto que no mucho, me parece un absoluto coñazo, con todos mis respetos. Le prefiero como columnista.
Un saludo fuerte!
Marías es un pedante supuesto pope poseedor de la verdad eterna. Y un rollero que escribe muy bien.
El bloguero R., por lo que he leído hasta ahora, es un simpático escritor de verbo fácil que ha recibido un mamporrazo por parte del supuesto pope, seguramente cabreado después de algunas patadas en las espinillas.
Ah, y a mí los artículos de Marías me parecen infames. Recuerdo uno en el que se erigía en defensor de la monarquía y en memoria de la Transición. Relatando siempre con un humor de perros, por cierto. No tiene ni puta gracia, ni la tiene jamás.
“No hay hombre tan desdichado
que no tenga un envidioso
ni hay hombre tan venturoso
que no tenga un envidiado”
Calderón de la Barca
Pues aclarado el entuerto, vamos todos cantando con flores a Marías…
Bueno, como te dijo María Zaloña (la novia de mi novio) en Donosti, “yo soy basurera”.
Pero sobre la frase “no se le ocurre ni al que asó la manteca”… ¿Quién la asó?¿Es un dicho popular?¿De dónde viene?
Me ha hecho gracia, no lo había oído (leído) nunca.
Una abraçada.
¿Quién es el bloguero R? –dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¿Quién es el bloguero R? ¿Y tú me lo preguntas?
El blogero R… eres tú.
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Nota a pie del comentario al pie del comentario de Marías:
No sólo eres Rafael, sino además Reig, si hay alguien que pueda ser un bloguero indubitado como R, ese no es otro que quien tanto escribe aquí.
Claro al pobre hombre le atacas, luego le defiendes, pero te mofas de la espléndida cobertura de Bobelia sobre sus últimas lonchas de mortadela, o de la adulación académica… Si encima querrás caerle bien.
PD. Dicho esto tu eres un buen trago de la mejor sidra y no champán, pero eso sí, bastante más atractivo que Marías, porqué no decirlo.
Tienen algunos la mala costumbre de creer que porque éllos se mancharon la lengua de mierda cuando jóvenes, de chuparle el culo a sus admirados mayores, el resto del mundo hace lo mismo con éllos.
Algunos ni hemos vuelto ni hemos querido ir nunca a Región a comer mierda a lenguetazos, preferimos la caleta de cadiz.
Señor Reig es un error tratar con cortesía a los pelotas portamaletas de escritores famosos de los que tanto hay en celtiberia show.
Yo tampoco creo que Marias se refiriera a ti, Rafael. Marias es todo un señor y tiene mucho sentido del humor.
Bueno, lo del sentido del humor no lo se pero señor del humo se ve que es.
( Confiemos Rafael)
Si no es asi, piensalo, que gran honor! jijiji
Un beso
PERO SIGO SIENDO EL REIGGGGGGGGGGG!!!
ja
igual no te importa rafa pero necesitamos que escribas, cada día entro a tu blog a ver si hay algo nuevo.
(también sé que estarás liado trabajando y viviendo, no es presionarte, sólo dejar constancia de que te seguimos)
un abrazo
Que no hombre, que no, que tanto a Arturo Pérez Reverte como a Javier Marías les caes muy bien. No sólo eso. Te adoran. Se les derrite el culo cada vez que hablan de ti y tus artículos. (Por no hablar de tus fotos en tu blog, en color y blanco y negro). No seas mal pensado, hombre, el bloggero R será de Rafael, el Ezcritor, amigo tuyo, que le mandó sus Cuadernos esos con muchas fotos de tías en pelotas y fluidos seminales, y claro, el caballero Marías no pudo consentir tal tropelía pseudopornográfica, y al contrario que Dios en su hebdomadaria creación original, le pareció que eso estaba mal. Y lo ignoró, como Dios, inexistenciándolo.
A mi estas peleas de literatos me encantan. Vivan los pendencieros Sánchez Dragó, Savater, Marías que van buscando enemigos. La pena es que no se reten a duelo de florete, o a ver quien se come más huevos duros sin caerse redondo al suelo, o a chupitos de tequila.
Venga señor Reig, escriba una carta a El País. Hágalo por su hinchada
Olé.
Lo cortés no quita lo valiente. Y lo cortés es importante.
Desde fuera, no resultan muy agradables estos piques.
Por más que haya precedentes gloriosos como el consabido de Góngora y Quevedo.
Pero a mí no me interesa mucho.
Me gustó el “Manual de literatura…” y me gusta la literatura de Javier Marías.
Vuestros rencores, para vosotros.
No merece la pena el disgusto, aunque entiendo que te hagan sentir impotencia las palabras injuriosas, que sólo convierten a quienes las pronuncian (o escriben)como mecanismo de defensa, en viles infames.
Pero no te preocupes porque cualquiera que hable contigo un ratito o te lea un poquito puede darse cuenta rápidamente de que eres inteligentemente irónco, divertido (y en vivo desternillante), audaz, perspicaz, sincero y directo. Y, además, sigilosamente tierno y adorable.
Eres así, hablas así y escribes así. No tienes doblez, y eso te hace doblemente grande.
Tienen algunos la mala costumbre de creer que porque éllos se mancharon la lengua de mierda cuando jóvenes, de chuparle el culo a sus admirados mayores, el resto del mundo hace lo mismo con éllos.
——
El resto del mundo no sé, pero Pedro de Paz creo que sí va por ahí…
A Strongboli: Según la RAE, “el que asó la manteca” es un personaje proverbial que simboliza a la persona que obra o discurre neciamente. A mí me lo solía decir (será que soy un tanto necio)mi abuelo, que era navarro. Tal vez sea un localismo, aunque la RAE no lo especifica.
¡Rayos y centellas! Ostia, puta, joder, le ha dedicado una entrada entera al colega Marías y a mí, que soy el marinero más bravo y con más cojones de esta jodida y mísera tierra, que me den por donde amargan los pepinos. Pues no señor.
En mi trayectoria de reportero de guerra contemplé muchas injusticias, muchas barbaries que nos muestran lo repugnante e inextricablemente oscuro que es el ser humano, pero nada comparado con este agravio comparativo. Coño.
Y yo que creo que esto va a ser amor…
¿Javier Marías?
¿En qué equipo juega?
Publicar es jodido.
Uno escribe. Va en lo que escribe su vida, su pensamiento, su amor, su esfuerzo. Normalmente entrega al escribir lo mejor de sí mismo, su intimidad más profunda. Y luego da el manuscrito a unos tipos, los editores, para que lo exhiban en la plaza pública.
Como es natural, el papel expuesto al general conocimiento es objeto de todo tipo de usos. En general, es ignorado. Pero a algunos les sirve para emocinarse, o para pasar el rato; a otros, para limpiarse el culo. Hay que tener mucha sangre fría para contemplar serenamente cómo, en uso de su libertad, un paseante se limpia el culo con lo que has escrito, con lo mejor de ti mismo.
Es el riesgo que os gusta asumir a quienes publicáis. Marías tiene la mandíbula de cristal. ¿Tú? Abrazos.
Resulta admirable comprobar cómo la mayoría de cantamañanas, fracasados y resentidos que pululan por Internet de dedican a volcar su frustración arremetiendo contra los demás de forma anónima en los más diversos foros y blogs ¿Se es cobarde porque se es un perdedor o se es un perdedor porque se es cobarde?
Daría para hacer una tesis.
Matadme pero no sé quién es Javier Marías.. Aunque me gustaría estar en su piel por lo menos para recibir su último libro, dedicado o no, con su firma (sí, es una directa, a ver cuando me le firma)
En mi opinión, me parece todo una chiquillada inventada. Me explico, si yo fuera ‘medianamente’ famosa ó incluso anónima, me haría ilusión que alguien se dignara a escribir algo sobre mí. Sea crítica ó caricatura. Un profesional estaría mas o menos halagado. Si hablamos de críos de quince años quizá me creería que se ha sentido ofendido y entra en un juego de crítica cruzada.
Que cojones, gilipollas en la red hay muchos y, la mayoría, aprovechan lo mínimo para intentar joder a alguien. Por aburrimiento o porque les jode que no les haga caso o porque se ven infinitamente inferiores en cuanto a talento y no quieren reconocerlo.
Besos.
Yo lo único que pido es que por favor, no disparen al pianista.
El comentario de Marías me parece malvado, gratuito y muy desagradable. Además, carece de razón: sí tienes gracia, mucha y muchas veces, escribes muy bien y eres un tío estupendo.
Besos.
Ahhhh!! Así que le mandaste un libro a un tipo que no conocías, con una dedicatoria amable, sólo porque hablabas de él en dicho libro? Ahhh!!! Creo que se puede afirmar sin miedo a equivocarse que, efectivamente, eres el bloguero R y que, efectivamente, eres uno de esos “aduladores contrariados” de los que habla Marías. Además, el hecho de colaborar con esa bazofia que es El Mundo ya dice mucho sobre ti. Adios, bloguero R
… la expresión “el que asó la manteca” también se usa en la campiña andaluza profunda, con lo que -obviando posibles repoblaciones- desde hace mucho tiempo no es un localismo norteño. A mí me lo decían, cuando chiquitillo y no tan chiquitillo, todo el rato…
Hay sagas familiares de escritores perseguidos por la maldición.
Los Marías, padre e hijos, grandes de España injustamente tratados por el inculto populacho.
Pero peor pintó para los Panero.
Ahora que me temo que el más cuerdo de todos es el que descansa en el siquiatrico.
!a la posteridad que injusta es y el olvido implacable crítico!!Pero a quien le importa si ni la posteridad ni el olvido engordan las cuentas corrientes!!
!Qué hable de mi aunque sea bien!
¿Rafa, dónde estás?
Está en correos, enviándole uno de sus libros a Fernando Vallejo.
JEEE, es broma, eh!!!
No te piques que me he comprado (y leído) Sangre a borbotones, guapa de cara y el Manual.
He contribuido a tu prosperidad (y a la de tus editores, claro).
Carpanta
¿Qué va a ser de los hijos de puta? ¿Qué será de los hijos de soltera? ¿Qué les espera a los cien mil de San Luis? ¿Y de los de Húrin?
Me temo que estas son en realidad las preguntas que aturden a nuestro querido Rafael.
Tengo un hijo algo mayor que su Anusca.
Estábamos despatarrados los dos en el sofá, hablando de nada y mirando sin ver la pantalla sin voz.
En esto que le lanzo una apuesta. ¿A que son más de diez?
¿A que no? Me responde mi cachorro.
Nos incorporamos y fijamos la vista en los títulos de crédito de una serie (solo recuerdo que era española)
Van cayendo los nombres, solo nos interesan los apellidos. Un García o un López son caza menor, lo que buscamos son los Garcinuñez, los Azmorrabeitia o los Redondedros.
Palabras raras que una persona decente nunca tomaría por apellido.
Entre caza mayor y caza menor encuentro once de ellos repetidos.
“¿Porqué ganas siempre papá?” Me pregunta mi hijo
“Por que soy peor persona que tú” Le respondo
Como le veo un poco tocado por tal revelación intento una explicación.
“Mira cachorro, si no sirves, lames, perteneces o emparientas con los que están calientitos allá adentro, nunca vas a dejar de pasar frío. Pero no desesperes, a veces, si eres bueno y rápido, te puedes colar detrás de uno de ellos mientras entran y salen. Aún así no creas que debes envidiarles, el aire allí adentro, tras el cristal, está tan cargado que a veces se hace irrespirable. Sin embargo aquí afuera corre la brisa, puedes hinchar el pecho con aire fresco (a veces demasiado fresco, es cierto) sin que se te revuelva el estómago”
“A veces no sabemos lo afortunados que somos al fracasar” Sentencio. Y me quedo tan ancho, y mi cachorro me mira como él me mira cuando digo tonterías.
Mándale otro libro a Marías, hazme caso Rafael, ponle una dedicatoria agradeciéndole las bilis, que con toda su buena intención, te quiere ahorrar.
Salud, 9000 euros mes y libertad.
El comentario de Marías,me parece desafortunado. No le tengo demasiado aprecio a su persona, pero sí me gustan sus libros, pese a que creo que su carera literaria se reduce a reescribir una y otra vez Todas las almas.
Me gusta la anécdota que cuentas en la que dices que se comportó como un caballero. Hay otra parecida con Muñoz Molina. Cuando Antonio Muñoz Molina fue nombrado Académico, Antonio Burgos publicó un artículo despreciable en que se burlaba del smokimg del padre de Muñoz Molina; entre otras cosas decía que parecía un cammarero. Marías desde el Semanal y pese a llevarse mal con MM no dudó en afearle la conducta a Antonio Burgos.
Y en cuanto al bloggero R. no sé si tiene algo que ver con el autor de novelas con la s que me lo he pasado tan bien como Sangre a borbotones o Guapa de Cara.
A ver cuando publicas una segunda parte del “Manual…”. Gracias Rafael!!
Eres muy fino, Rafael. Mucho. Muy sutil. Un monstruo.
Un abrazo
Javier
“La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come”
Quevedo
Maravilloso lo de Marías. Qué poco le cuesta a este señor ser tan egocéntrico y pagado de sí mismo. Tienen maneras de ministro de Zapatero este hombre, junto con la Aído, la Álvarez y César Molina.
saludos
Resulta admirable comprobar cómo la mayoría de cantamañanas, fracasados y resentidos que pululan por Internet de dedican a volcar su frustración arremetiendo contra los demás de forma anónima en los más diversos foros y blogs.
——
A mí me parece mucho más admirable aquellos que pululan por los blogs de escritores más “famosos” que ellos, a ver si con un poco de peloteo les invitan a formar parte de su pandilla. No es que vayan a ganar el Nobel por ello, pero al menos pasarán mucho menos frío.
Resulta admirable comprobar cómo la mayoría de cantamañanas, fracasados y resentidos que pululan por Internet de dedican a volcar su frustración arremetiendo contra los demás de forma anónima en los más diversos foros y blogs.
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A mí me parecen mucho más admirables aquellos que pululan por los blogs de escritores más “famosos” que ellos, a ver si con un poco de peloteo les invitan a formar parte de su pandilla. No es que vayan a ganar el Nobel por ello, pero al menos pasarán mucho menos frío.
En efecto, gracias a mis pérfidos, turbios y despreciables manejos ya tengo enchufe en diversas editoriales, acuerdos con varios medios de comunicación, una propuesta de colaboración en prensa escrita y bonos-descuento para los más reputados prostíbulos de Madrid.
Si así lo crees, con tu pan te lo comas, chavalote. Cuidado con la envidia, la amargura y la mala baba. Provoca úlcera, malestar general, dolores menstruales, pequeñas venas varicosas y otras diversas molestias.
Cuidado con la envidia, la amargura y la mala baba. Provoca úlcera, malestar general, dolores menstruales, pequeñas venas varicosas y otras diversas molestias.
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¿Por eso estás así?
¿donde andas Rafael?. No jodas que tienes bajón por ese imbecil.
Necesitamos seguir leyendote, y lo de PUBLICO se nos hace muy, muy poco.
Si te sirve de algo (ya sé que no) he prometido no leer nada nunca más del payaso ese, ya lo tenía medio atragantado, y ahora…
un abrazo y animo, te necesitamos.
“¿Por eso estás así?“
No, yo no. Recuerde que publico en breve. Es la palpable demostración de que el truco servil y rastrero funciona. A mí, al fin y al cabo, me ha salido bien. A usted, por lo que logro entrever, no. Quizá de ahí provengan su impotencia y su frustración. Pero no se preocupe. Siempre puede intentarlo una vez más. Siga probando.
Eso de que publicas en breve está por demostrar.
“La envida es la polilla del talento”
Ramón de Campoamor
“…Eso de que publicas en breve está por demostrar…“
Es lo que tiene el paso del tiempo. Que da y quita razones y acaba por poner a cada uno en su lugar. Sólo tiene que sentarse a esperar -le aseguro que no mucho- y ver lo que ocurre.
Oiga, ¿qué le parece si se crea usted una cuenta falsa en Hotmail y se dedica a increparme directamente por correo electrónico? Esto nos está quedando un poco largo ya y me temo que estamos aburriendo al personal.
Anónimo ¿por qué no haces caso a la interesante sugerencia del Sr. De Paz? Te estaríamos todos muy agradecidos.
“Estoy en desacuerdo con tus ideas, pero daría gustoso mi vida por defender tu derecho a expresarlas”.
Voltaire
pues ya ve, Christian, sí
a que sí, cojo?
Puede ser, Daniel, claro que sí.
Amabilidad suya, don Antonio, pero se la agradezco.
Bueno, no lo he leído, pero está bien ser un poco cretino, Eva.
Es un secreto, Alberto. Una interlocutora ideal, digamos. Mi mail es reig@hotelkafka.com
Bueno, Dan, a mí no me gusta lo que escribe Marías, pero no es nada personal, no me cae mal ni nada.
Yo tampoco me clasificaría, Situacionista. ABrazo.
Un saludo, Cletus.
Verbo fácil? No crea, mundodede, mi trabajo me cuesta…
¿La novia de tu novio? Qué complicado, en fin. Lo de la manteca ya lo han explicado muy bien. Un abrazo.
Lectora y sexy? Qué chollo. Bébame, bébame. Un beso.
No, anónimo, hay que tratar a todo el mundo con cortesía, pienso yo.
Menudo honor, Emma. Un beso.
Haré lo que pueda, 29 febrero, a mí también me gusta hablar aquí con vosotros. Un abrazo.
El Ezcritor? Claro, no se me había ocurrido. Va a ser ese, sí.
Carta al director? No fastidie, hombre.
De acuerdo, Portorosa.
De acuerdo, eldiez, de acuerdo.
Esther, eso a que no me lo dice sin ropa? Un beso
Joder, anónimo, qué cargante es usted. Ande y vaya usted a paseo.
Espero que no, Pelayo. Un abrazo.
Ja, ja…no sé, la ruina, no sé.
No, yo no, yo aguanto bien.
No haga ni caso, Pedro de Paz, ni puto caso.
Un beso, Lenita, o dos.
Le haremos caso, Carlos.
Tú sí que eres estupenda, Belén, muchos besos.
No, estaba en la Feria, firmando sin parar, por supuesto.
Bueno, Pelayo, incluso con 6.000 euros mes me vale, no?
Tiene razón, begoyrafa, y gracias.
Mejor una primera parte, no? Desde el Cid hasta el Romanticismo… me lo pienso.
Abrazote, Javier.
Saludos, Horrach.
Bajón yo? Pero si yo ni siquiera tengo vida interior…
Besos y abrazos
Don Rafael, estoy seguro que el señor Marías no se refería a usted, lo digo porque leí su manual y sí tiene gracia, y casi me zurran por ello.
Lo leía de camino al curro, hace ya dos veranitos, en el tren hacia Alcalá, rodeado de bigardos africanos y rumanos que me miraban de reojo y amoscados, ¿de qué se reirá este barbilampiño caballerete?
Habrá unos catorcemil blogueros, de los cuales milcuatrocientos estarán escritos por personillas con alguna r inicial en sus nombres o apellidos, de esos, unos cientocuarenta habrán escrito una novela con chispa que despierte sonrisas y carcajadas, de estas novelas supongo que catorce tendrán al autor de Todas las Almas como personaje… y de esos catorce, pues un 1,4 se la habrán enviado al hijo del discípulo dilecto de Ortega con admiración y cariño.
Así que descontando su persona, señor Reig… Seguro que hay por ahí un 0,4 de persona que ha hecho pupita en el corazón de ese señor que escribe tan divinamente, pese a que sus frases duran más que una meada mía después del tercer litro de mahou un viernes noche.
Gracias por su atención, se despide reverencialmente:
El Gato de Cheshire, que primero fue sonrisa y luego fue gato.
Marramiau.
Entre letraheridos con ánimo de medrar a cualquier precio, rencorosos masticando su rabia y su envidia y “charlots” de afectadas maneras dando bombo a cualquier gilipollez que escriben, está esto impracticable.
¡Una fumigación urgente, por favor!
a tí el primero, por hablar y por apocalíptico
No creo que tu sentido del humor sea dudoso. El de el Sr. Marías tampoco; no lo tiene.
Excelente artículo.
Pues…cómo vas a pensar mal de Marías, por favor, mentes oscuras.
No está pendiente de esas nimiedades.
(PD: yo creo que sí leyó el libro)
Ay españolitos de pro, miren más allá de los Pirineos: atiendan a tantos y tantos lectores, críticos y autores extranjeros. ¿A ellos qué oscura fuerza los sedujo? La burda maquinaria de Prisa no hace más que explotar un diamante puro. ¡Lean la tradición, lean los tiempos, lean a Elide Pitarello! ¡¡Y después relean a Marias!!
(PD: A mi novia le encantó Mañana en la batalla… ¡en coreano!)
[...] Uno de los bloggers que enfada a Marías, me temo, es Rafael Reig [...]
Hola, disculpa mi ignorancia, pero debo entenderlo mal, ¿Has caricaturizado a este tipo bajo un personaje con su mismo nombre? Si fuera así a mí tampoco me haría gracia en su lugar, independientemente de lo cómico de la trama. Doy por hecho que no, que al menos cambiarías el nombre, o el apellido. Un saludo.
Javier Marías es uno de los más grandes escritores europeos actuales.
Además en toda su literatura subyace un tipo sensible, educado, preocupado por temas universales. Sobre todo es una persona que ha heredado de su padre su gusto por la Tercera España, aquella no sectaria, ni cabestra que apelaría siempre al diálogo y al entendimiento y nunca llegaría al enfrentamiento civil. Sus artículos hacen que merezca la pena comprarse cada domingo El País Semanal. Su trilogía “Tu rostro mañana” es una auténtica obra maestra.
Sr Reig, hoy leo su blog por primera vez y me parece muy interesante. Además le agradezco que haya vuelto a recordarme por qué me gusta Javier Marías por encima de otros escritores y articulistas.
Creo que usted ha dado en hueso. Los fans de Marías somos legión. Por cierto, Rafael, ya que eres amigo de Sánchez-Dragó, ¿para cuándo una cena a tres y os reconciliáis? Los tres sois brillantes, inteligentes y célebres. No tenéis nada que envidiaros. Tal vez sólo a Dragó que tiene más éxito con las mujeres que Marías y tú juntos. Te lo digo por experiencia.
Ya que no se puede comentar el artículo de Marías en El País lo haré aquí (ventajas de los blogs).
Hace falta tener valor para criticar algo que se desconoce sobre todo sin aportar una solución, una vía. ¡Qué abra un blog el señor Marías y nos ilustre a todos sobre como se puede hacer bien! ¡Qué harta estoy de la vieja guardia que morirá sin entender que Internet es el más grande, más completo y mejor medio!
Javier Marías es una castaña transgénica.
Javier Marías, una estafa editorial. Cometida con la complicidad de la crítica, los medios, la Academia, la Universidad y el Ministerio de Cultura.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=21076
La facilidad para decir chorradas.
http://www.lafieraliteraria.com/dificultad.html
El cerebro en blanco.
http://www.lafieraliteraria.com/cerebroblanco.htm
Varias parodias sobre Javier Marías.
http://lectoriracundo.blogspot.com/search/label/Javier%20Mar%C3%ADas
Salvo sus artículos, la que suscribe no había leído ninguna novela de Marías y decidió estrenarse con “Tu rostro mañana”. La experiencia terminó con esta pregunta para la que todavía no tengo respuesta: ¿Cómo ha podido este hombre meterse en la Real Academia?
Hacía años que no leía nada tan vacuo, presuntuoso y aburrido, ni tan mal escrito. Pero, desconcertada por su éxito y, sobre todo, por su prestigio literario, quise saber qué pensaban otros lectores. Y así fue como, navegando por Internet, di con la página de Hotel Kafka y con este blog. ¡El del señor magistrado ponente de la estupenda Sala de lo Literario! Tras comprobar que su hilarante y agudísima jurisprudencia se ha publicado en un volumen, voy a hacer limpieza y tirar al depósito de papel todos los números de “El Cultural” que guardé sólo por conservar aquella página, ¡la primera que leía cada jueves con el café matinal! Gracias por aquellas risas. Hacer reír es propio de discretos, que dijo el clásico. (¿Por qué desapareció aquella sección?)
Volviendo a Marías. En mi viaje cibernético por el parnaso hispano, me encontré también con la temible Fiera Literaria, que persigue al académico como una sombra. Sólo en una cosa coincidía con los que escriben ahí: su opinión sobre las novelas de Marías.
Lo cierto es que, hasta ahora, he encontrado más argumentos entre sus detractores que entre los que le consideran un buen escritor (ya no digo un genio ni candidato a novel).
Con todo, ocurren cosas difíciles de entender para quien observa las corridas literarias desde la barrera. Muchos escritores, ¿demasiados? Tal vez. Pero, ¿por qué todas las librerías- salvo las especializadas- venden los mismos libros?
¿Por qué algunos te salen a buscar en cada esquina (“El niño del pijama a rayas”) y otros has de buscarlos y esperar pacientemente a que una de las librerías más grandes de Madrid, una de esas donde, si no miras bien, te llevas por delante una torre bibliográfica de un metro de altura de ejemplares de “El ocho”, te lo traiga? (Yo buscaba “El metro”).
¿Y qué hay de los exaltados comentarios de las contraportadas? Sr. Reig, ¿de verdad puedo creer lo que proclama Ud. del libro de Orejudo en el último número de la revista del Círculo de Lectores? (Por la breve reseña que aparece debajo, a mí me parece una castaña).
Soy una entre miles de lectores engañados y estafados. Confieso la última trampa en que caí: “El Club Bilderberg”. Me lo regalaron, que conste. Es lo más estúpido que he leído en los últimos tres lustros y merece ser juzgado en la Sala 1ª de lo Literario.
Fiel seguidora de vuestros mensajes, ¡Feliz Noche de Reyes y Feliz 2009!
Corrijo: candidato a Nobel. Algunos piensan que Marías lo merece
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