Rafael Reig, blog, escritor, novelista, literaturaPues aquí pondré lo que se me vaya ocurriendo. Poca cosa, en general. Lo primero que se me pase por la cabeza. Lo que lea por ahí y lo que me cuenten en la barra de los bares o los amigos. Y si alguien quiere poner algo también, estupendo: no censuraré ningún comentario. Corrijo: sólo permitiré que se publiquen los comentarios que a mí me dé la gana y no daré ninguna explicación al respecto


Los nuevos matrimonios

Anoche quedé con antiguos compañeros de la Brigada Panzer, que es como llamábamos en cierta empresa al Departamento Financiero.

Los Panzer, pese a lo que se crea, acostumbran a estar bastante locos, casi sin excepción, desde el CFO al contable; son gente solitaria y divertida, bebedores tenaces, proclives al sarcasmo y escépticos lectores de Fernando Pessoa. Cuando terminan de discutir el EBITDA y el cash-flow, se ponen a leer a Voltaire y a beber whisky a sorbitos. Su especialidad suele ser la acotación insidiosa, la apostilla irónica que hace reventar desde dentro, como una bomba de fragmentación, cualquier discurso apisonador y sistemático.

Total, que se vinieron a tomar jarras de cerveza al Cabreira.

Les presenté a mi chica:

–Es “my significant other” y estos son compañeros de oficina.
–¿Cuándo has estado tú en una oficina? –se asombró mi chica.

Tengo otros pasados, varios de ellos en distintas oficinas, pero no soy nada partidario de facilitar información a mis seres queridos.

Nunca se sabe.

Nacho se había casado en un remoto pueblo de la Vera.

–¿Por la iglesia? –preguntó Bridges, sin duda por incordiar.
–No, nosotros nos casamos por Miguel Hernández.

Al parecer, el juez del pueblo remoto de la Vera tiene la costumbre de solemnizar los matrimonios con la lectura de una poesía.

–La madre que le parió.
–Correcto. Sin embargo, las opciones que nos daba eran Miguel Hernández, Benedetti o Lorca.
?a fait rêver…
–Así que nos casamos por Miguel Hernández.
–Qué remedio. Casarse por Lorca no puede traer nada bueno.
–¡Y un matrimonio por Benedetti! Imagínate tú…
–Casado por Benedetti, debe de ser muy fácil obtener la nulidad. Vicio de consentimiento. Matrimonio rato. Error determinans… puedes alegar cualquier cosa.

Nacho se resistía a confesar por qué canon de Miguel se había casado. Teníamos que adivinar:

–”Sonreír con la alegre tristeza del olivo“…
–No fastidies.
–”Con el amor a cuestas, dormidos y despiertos,
seguiremos besándonos
“…
–Frío, frío.
–”Me tiraste un limón y tan amargo,
con una mano cálida, y tan pura
“…
–Nada, nada. Otra ronda, Auri, por favor.
–”¿Recuerdas aquel cuello, haces memoria
del privilegio aquel, de aquel aquello
…?
–Sí, hombre, sólo faltaba lo del “estrangulable hielo femenino“, je, je –contestó Nacho.
–Así se casó Althusser, según parece.
–”Ya puedes, amorosa fiera hambrienta,
pastar mi corazón
“…
–Va a ser que no.
–¿Pasamos a los licores, caballeros? –propuso Bridges– Auri, unos Cutty Sarks, por favor.

A pesar de los whiskies, al final nos rendimos.

–”Es la casa un palomar
y la cama un jazminero.
Las puertas de par en par
y en el fondo el mundo entero
“.

Atónitos nos quedamos.

–¡Mosquis! Se me ha puesto toda la carne de gallina –admitió Bridges.
–¿Ese poema es el de:
Arde la casa encendida
de besos y sombra amante
“?

–Exacto, de ahí lo sacó Luis Rosales.
–Y Cajamadrid.

Le sugerimos que anulara su matrimonio.

–Te sobran los motivos, compañero.

Esta foto es de cuando trabajaba en aquella oficina en la que había analistas financieros y también algunas chicas, como Lorena y Paloma (hola, hola):

–¿Tú por quién te casarías? –me preguntó luego mi chica.
–No me casaría.
–Es un suponer.
–Ah. No sé. ¿Por Catulo?

Y le recité:

Soles occidere et redire possunt:
nobis cum semel occidit brevis lux
nox est perpetua una dormienda

Como quien dice: los días pueden morir y volver a nacer; pero nosotros, cuando se acabe nuestra breve luz, tendremos que dormir una noche perpetua.

A lo que me respondió de inmediato:

Da mi basia mille, deinde centum
dein altera mille, dein secunde centum
deinde usque altera mille, deinde centum.
Dein
cum milia multa fecerimus…

Cual si dijera: dame mil besos, luego cien, luego otros mil, luego otros cien, luego todavía otros mil, luego cien. Luego, cuando hayamos contado muchos miles…

Conturbabimus illa, ne sciamus… Perdamos la cuenta, no sepamos…
–Eso, perdamos la cuenta.

Y la perdimos.

También la de copas bebidas.

¿Y tú por quién te casarías? ¿Por Paul Eluard? ¿Por Rilke? ¿Por Bécquer? ¿Por don José María de Pemán? Si el juez te da a elegir entre casarte por Bukowski, por Campoamor o por Pablo Neruda, ¿qué preferirías?

¿Te casarías por Edith Piaf para no arrepentirte de nada? ¿O te casarías por Brassens, mysoginie à part?

Comentarios (56)

Gustavoagosto 9th, 2007 at 13:18

No sé… Por Miguel Hernández me va bien; pero no descarto a Blas de Otero o incluso a Jacques Brel. Coincido contigo: creo que casarse por Lorca sería un mal comienzo.
Creo que definitavemente me casaría con el poema de Carlos Álvarez, “Quisiera un verso manchado”, que es genial.

pepe monteroagosto 9th, 2007 at 13:57

Acabo de salir del retrete y mi chica me ha dicho,
-amor mío, ¿porqué no nos casamos por lo Bukowsky?.
¿Porqué precisamente por lo Bukowsky?
-Por aquello de Erecciones, Eyaculaciones,Exhibiciones.

Veo que está leyendo el blog del Reig y parece ser que ese cachondo la ha puesto idem. Sonrío y le contesto: Prefiero que nos casemos por lo Viagra.

weininger zagosto 9th, 2007 at 15:05

Ah,pues yo lo tengo claro.

Cioran:¿Fundar una familia? Me hubiera sido más fácil crear un imperio.

Palimpagosto 9th, 2007 at 15:44

Por Catulo, lo tengo clarísimo. Vivamos, mi Lesbia, y amemos,
y los rumores envidiosos de los viejos,
que no valgan un duro todos juntos.
El sol sale y se pone pero nosotros
cuando se apague la luz de nuestra vida
larga noche sin fin dormir nos toca…

Miguel Barreroagosto 9th, 2007 at 16:00

Yo me casaría por Ridruejo, sólo para dar el cante.

Ácrata Pérezagosto 9th, 2007 at 16:08

“Su especialidad suele ser
la acotación insidiosa,
la apostilla irónica
que hace reventar desde dentro, como una bomba de fragmentación, cualquier discurso
apisonador y sistemático”
(Rafael Reig, de “Poemas secretos”)

Parece un espejo, ¿no? ¡Vaya poema, Rafael! tanto quejarte, tanto quejarte de Benedetti y resulta que descubrimos un pastorcito de la experiencia a lo Benítez Reyes, ¿o tal vez un realismo sucio a lo Roger Wolf?

Te hemos pillado.

Pero respondiendo a tu pregunta: no, no me caso por ninguno, prefiero seguir siendo

Ácrata

Némesisagosto 9th, 2007 at 16:17

A mi me casaron por lo Neruda, poema nº 14 para ser exactos; leida por una concejala pepera en el ayuntamiento de Arganda. A mi prójima se le cayeron lagrimones como los membrillos de la pelicula de Erice, ya que le tocó la tierra y al paisano que tanto a releido. Fue un poema traido al pelo, ya que la concejala se lo curró y se habia empapado de nuestra historia de amor cibernético (10 meses y medio a base de mesenger, facturas de teléfono kilométricas y un libro autoeditado con los poemas de ambos).
De volver a repetir (nunca se sabe) me gustaria que me arrejuntaran por Cortazar, Capítulo 7 de Rayuela.

weininger zagosto 9th, 2007 at 16:32

He recapacitado,lo mejor Ernesto Giménez Caballero y cualquier pasaje de su “Exaltación al matrimonio”.

Recoda:ay! no podía faltar la cursilería cortazariana y su insufrible Rayuela

Pedro de Pazagosto 9th, 2007 at 16:51

Yo ya me casé por lo “criminal” -lo contrario de por lo civil- pero, de volver a hacerlo, sin duda alguna, lo haría por Bruce Springsteen.

…Oh oh come take my hand
Riding out tonight to case the promised land…

¿Qué se le va a hacer? Soy así de simple. :-)

Abrazos,
Pedro de Paz

garcíaagosto 9th, 2007 at 16:57

Si alguna vez me casa, cosa que como que no pero bueno, sin dudarlo le encargaría un poemita a mi queridísimo amigo el ezcritor. Saludos.

Némesisagosto 9th, 2007 at 16:59

weininger, no sabe usted la cantidad de infamias que se pueden perpetrar con monodosis de cortazar en la cocacola de las féminas… Seca se le quedaría la médula espinal.

Más claro, aguaagosto 9th, 2007 at 17:11

Ya que se puede elegir…

NOCHE NUPCIAL

Este mundo con trenes que, al alejarse, dejan
como un escalofrío recorriendo el paisaje.
Este mundo con hadas y unicornios
que gobiernan mi piel y viven en tus manos.

El mundo que no existe.

Hoy duermes junto a mí y brillas en la noche,
estatua blanca en el jardín de un sueño.

Mañana no estarás o serás otra.
Mañana, cuando mates ángeles y sirenas.
Mañana, cuando quemes nuestros bosques.

Yo me esconderé en ti como un centauro herido:
El último centauro, el que recuerda
su mundo azul desde una gruta oscura.

Quién será esta mujer a quien hoy doy mi vida.

(Benjamín Prado, de “Un caso sencillo” 1989)

weininger zagosto 9th, 2007 at 17:31

Némesis,lleva toda la razón,esas monodosis causan estragos.

Recoda:¿recitar a Benjamín Prado?ni a mi peor enemigo!

Robertoagosto 9th, 2007 at 17:48

yo, claramente, por Tico Medina

Ácrata Pérezagosto 9th, 2007 at 17:56

Vaya, vaya. Señor Más claro, agua, no ha podido ser más claro. ¡Qué mal gusto me ha dado! ¿Absorbido por la experiencia? ¿por el poeta basura? ¿Cómo puede casarse con Benjamin Prado? ¿No habrá querido decir a Benjamin el filósofo? Por favor, no sería mejor escribir nuestros propios poemas.

Más abrazotes

danagosto 9th, 2007 at 17:56

Pues yo odio las bodas (las ajenas) y ni se me pasa por la cabeza tener una propia…

Pero la pregunta es puro entretenimiento, o sea que si me obligaran con una pistola en la nuca o con una promesa de eterna riqueza por parte de la suegrería, creo que elegiría casarme con un haiku, aunque no sé cual ahora mismo. Rápido y para casa, que llegamos tarde… Y si no me dejan, con alguno de los estoicos. Y si me da el nosequé aburguesdo y culto, con uno de José Carlos Llop…

Saludos

Billyagosto 9th, 2007 at 18:09

No es para tanto, pero “Los heraldos negros” de César Vallejo es un poema que mola mazo para casarse. Al final, te cases o no te cases ¿no nos moriremos igualmente?

Josefina Graciela Ramírezagosto 9th, 2007 at 18:27

La lista puede ser inmensa: Vallejo, Gamoneda, Valente, Rodríguez, Álvarez Ortega, Darío, de Otero, Aleixandre, Lorca, Aznar, Juan Ramón, etc.

Titoagosto 9th, 2007 at 18:29

Conste que yo me casé por lo criminal, hace realmente poco, en vez de a Bryan Adams o Springsteen que es lo que se lleva ahora, tuvimos tipos como Purcell y Palestrina. Aparte de ponerme modernillo habría llevado a algún otro músico de espíritu más luminoso como Sly, Prince o Bootsy Collins.

Haber poema, lo hubo, El Cantar de los Cantares, pero en la hipótesis civil habría tirado por algo más raro, quizá este fragmente de El Hombre Aproximativo de Tzara, no sé si tene mucho que ver con el amor, pero con las fiestas, las campanas, la vida y la muerte desde luego que sí:

las campanas suenan sin razón y nosotros también

marchamos para escapar al hormiguero de las carreteras

con un frasco de paisaje una enfermedad una sola

una sola enfermedad cultivamos la muerte

sé que llevo la melodía en mí y no he tenido miedo

llevo la muerte y si muero es la muerte

que me llevará en sus brazos imperceptibles

finos y ligeros como el olor de la hierba rala

finos y ligeros como la partida sin causa

sin amargor sin dudas sin regreso sin

las campanas suenan sin razón y nosotros también

por qué buscar el cabo de la cadena que nos une a la cadena

suenen campanas sin razón y nosotros también

haremos sonar en nosotros los vasos rotos

las monedas auténticas mezcladas con las falsas monedas

los restos de las fiestas rotas en risas y en tempestad

a cuyas puertas podrían abrirse los abismos

las tumbas de aire los molinos trituradores los huesos árticos

esas fiestas que nos transportan las cabezas al cielo

y escupen en nuestros músculos la noche de plomo fundido

PD. En su defecto cáseseme por John Donne.

Anonymousagosto 9th, 2007 at 18:45

Yo me casaría por lo Groucho:

El matrimonio es una gran institución. Si le gusta vivir en una institución.

David Torres

Anonymousagosto 9th, 2007 at 19:04

Venga, va, dejémonos de marxismo. Uno romántico. Oí este poema por primera vez en Hannah y sus hermanas, de Woody Allen, y todavía no he logrado olvidarlo:

en algún lugar en donde nunca estuve, felizmente más allá

de toda experiencia, tus ojos tienen ese silencio:

en tu más frágil gesto hay cosas que me rodean

o que no puedo tocar porque están demasiado próximas

tu mirada más leve me abrirá fácilmente

aunque me haya cerrado como dedos

me abres pétalo a pétalo como la primavera abre

con toque diestro y misterioso la primera rosa

o si es tu deseo cerrarme yo y mi vida

nos cerraremos muy delicadamente, repentinamente,

como cuando el corazón de esta flor imagina

la nieve esmeradamente cayendo en todas partes

nada de lo que podamos percibir en este mundo iguala

la fuerza de tu intensa fragilidad cuya textura

me domina con el color de tus países

rindiendo muerte y para siempre con cada latido

(no sé que hay en ti que cierra

y abre; pero algo me dice

que la voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas)

nadie, ni siquiera la lluvia, tiene manos tan pequeñas

D. T.

weininger zagosto 9th, 2007 at 19:06

David,¿conoce “la epopeya espacial” qué está escribiendo nuestro Stanislaw Lem patrio?

Javier Pérez web “La crin de Damocles”-otros trabajos-”Diario de un explorador”

Anonymousagosto 9th, 2007 at 19:26

Ni idea. Le echaré un vistazo.

Gracias por avisar, W. Z.

D. T.

(Con tantas mayúsculas esto parece una página de un diario de Trapiello)

Ácrata Pérezagosto 9th, 2007 at 19:56

César Vallejo

Pienso en tu sexo.
Simplificado el corazón, pienso en tu sexo,
ante el hijar maduro del día.
Palpo el botón de dicha, está en sazón.
Y muere un sentimiento antiguo
degenerado en seso.

Pienso en tu sexo, surco más prolífico
y armonioso que el vientre de la sombra,
aunque la muerte concibe y pare
de Dios mismo.
Oh Conciencia,
pienso, si, en el bruto libre
que goza donde quiere, donde puede.

Oh escándalo de miel de los crepúsculos.
Oh estruendo mudo.

¡Odumodneurtse!

misántropoagosto 9th, 2007 at 20:02

” Yo, fulano de mí, llevo conmigo//
tu rostro en cada suerte de mi historia//
tu cuerpo de mengana es una gloria//
y por eso al soñar sueño contigo//

luego, si el sueño acaba, te persigo//
soñándote despierto, es una noria//
que rodea tu eco en mi memoria
y te cuenta esos sueños que te digo//

así, sin intenciones misteriosas//
sé que voy a elegir de buena gana//
de mi viejo jardín sólo tus rosas

de las altas ventanas tu ventana//
de los signos del mar tu mar de cosas//
y de todo el amor tu amor mengana.”

Ned Beaumountagosto 9th, 2007 at 22:16

Yo me casaría… bueno dejemoslo ahí… supongo que de hacerlo lo haría en el Savoy, con un coro de nueve milimetros, bajo el palio vuelto del revés de un ring azul, turbio de escupitajos y sangre.
Con una mano en el bolsillo buscandome la poya más allá de la próstata, en la otra un guiski con agua bendita.
Oficia Alvite… sentado y tirando a dar…

Si llegara el momento no estaría mal un epitafio suyo, al fin y al cabo Alvite reparte cartas marcadas y… ¿quien no ha jugado alguna vez sabiendo que de seguro va a perder?

blancaagosto 9th, 2007 at 23:01

¡Cuánto bodorrio, hay que ver! Yo os casaba a todos por Monterroso: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”.

Antonio Piera. Madrid.agosto 9th, 2007 at 23:11

Si me casara de nuevo, a la tercera vencida, creo que lo haría por Chicho Sánchez Ferlosio, a caballo entre
Y tu voz en mi costado
y
Una cosa hay bien segura,
Hoy no me levanto yo.

Con tal de tener teoría para cualquier opción. Aunque para eso también valdría Brassens
y yo allí con la flor como un gilipollas
y yo allí con la flor j’avais l’air d’un con

Jenny jironesagosto 9th, 2007 at 23:44

No logré que la segunda de las criaturas se llamara Rimbaud -la gata sí se llama Poe, al menos- así que bien jodido veo versificar el rito ese del matrimonio.
Claro que, como es un suponer “hipotecado” de esos, porque no semos de bodorrios ni papelajos per equí, casi que tiro del amigo Baudelaire y nos declaro a los dos “sublimes sin interrupción”.
Anda que no mola.

Anonymousagosto 10th, 2007 at 7:00

Quizá el mejor casamentero sea TED HUGUES (¿Valen ingleses?): quien tuvo mucho que ver con el suicidio de Silvia Plath, de su otra mujer, de su otra…

Sonia

Opción Cagosto 10th, 2007 at 7:55

Departamentos financieros, matrimonios? son bastante parecidos, ¿no?, todo el santo día tirando de la cuenta de pérdida y ganancias.
Hombre, imaginar puedo, lo que pasa es que he oído por ahí (tantas cosas se oyen), que podemos engañar al corazón imaginando lo que queremos cambiar y repitiéndolo varias veces. Por si acaso, puesto que no me gusta engañar a nadie y menos a mi corazón, voy a intentar despistar a mi masa encefálica y lo repetiré sólo un vez:
Yo me casaría por Edith Piaf para no arrepentirme de nada, ya que con la primera vez no lo he hecho, pues con la segunda, tampoco. El problema es que me iba a pasar toda la ceremonia llorando y tampoco es cosa. Así que lo cambio por Fiti & Fitipaldis y eso de ??que te voy a decir, si yo acabo de llegar?? ¿te la sabes?. Bueno otro día te la canto.
Rafael, he tomado nota de tus indicaciones para una posible ruta del vermut. ??A ver si en algún momento del próximo curso?? :-)

Varios besos.

Betaagosto 10th, 2007 at 8:55

Coincido en que una boda por Benedetti debe ser terrible. Si encima te lo canta Serrat para suicidarse ahí mismo. No sé, yo me quedaré soltera… para desvestir santos y algunos/as que no lo son tanto.

Javieragosto 10th, 2007 at 9:03

Mi boda fue una alborada:

– Javier, nos casamos. (La cita de los amantes).
– Sí, jeje, vale, vale. Dime la hora y el sitio y allí nos vemos.

Cuando llegué a la cita, era en serio. (El encuentro).

Intenté huir, pero estaban todas compinchadas. (La despedida antes de que el gallo cante).

Es que soy muy clásico.

Javier

Carlos Añejoagosto 10th, 2007 at 9:08

A mí si el juez me da elegir entre esos tres lo haría por Bukowski, por lo de autodestructivo que tiene el matrimonio.

Pero puestos a elegir nada mejor que un poema de Gloria Fuertes.

Cargada de espaldas,
de amores,
de años
y de Gloria,
ahí queda la Fuertes.

Saludos.

julian bluffagosto 10th, 2007 at 9:54

Hola!

Ya que me van a aleccionar, prefiero que lo haga un cura gordo leyéndome alguna carta de San Pablo a los gálatas o a los corintios. A eso lo veo cierto empaque, mesura, sobriedad.

El recitado en esas circunstancias tan específicas de un poema coñazo me parece, en cambio, una horterada del quince. Un error de concepto sumamente serio.

bluff

F. H.agosto 10th, 2007 at 10:24

Oye, Rafael: Miguel hernández fue el que murió en la cárcel ¿no?, bueno al que dejaron morir…
Pero ¿no dicen los peperos de este blog que no hubo cárceles, que no hubo Esther Minio, que no hubo Dictum Durae, que solamente fueron los rojos quienes mataron a Ramirín de Maeztu? No entiendo nada.

¿Puedes explicarme tú esta boda?

Saludos…

F. H.

Peón Negroagosto 10th, 2007 at 17:33

El asesinato de Miguel Hernández fue un complot de la ETA con policías corruptos que habían pertenecido a los GAL y estaban a sueldo del PSOE para echar a Franco del poder que había conseguido democráticamente.

Y el que diga lo contrario es un

M
I
S
E
R
A
B
L
E

QUEREMOS SABER

nataagosto 10th, 2007 at 17:36

la vida empresarial te viene sentando como la civil, rafa. tus compis, más que abrazarte, te sostienen.

no lo haré, pero sería por Los Secretos (de cuando enrique, nostálgica soy).

besos relajaos y ociosos

miserableagosto 10th, 2007 at 17:54

En efecto, así fue lo de Miguelito. Y Calvo Sotelo se cayó por las escaleras y se clavó unas cuantas balas en la nuca mientras la Pasionaria deshojaba margaritas con el chocho.

Peón Negroagosto 10th, 2007 at 18:05

Usted y yo nos vamos a entender.

Golpe de Estado y democracia orgánica ya, que nos comen los masones.

Porque lo de Calvo Sotelo fue hace setenta años… Y esos rojos tuvieron su merecido.

Pero ¿y lo de ahora? ¿Y este gigantesco complot en el que están implicados TODOS, la prensa, la policía, los gobiernos extranjeros, ETA y Al-Quaeda, todos, todos, todos al servicio del P$OE?

Los tanques ya. Yo no sé qué pasa que no sacan ustedes los tanques. Se lo pido todas las noches a san Josemaría y nada: no hay tanques.

No me decepcionen.

maxiagosto 10th, 2007 at 19:02

Yo me casaria por Ferrer:
“Quereme asi, piantao, piantao, piantao,
trepate a esta ternura de loco que hay en mi…”

miserableagosto 10th, 2007 at 20:07

No se preocupe, peón, estamos en ello. Estamos juntando dinero para comprar un tanque entre lo que sobró de los GAL (ya sabe: ya sabe aquel bonito juego de tiro al plato) y lo que ha quedado en la hucha de limosnas para etarras arrepentidos.
Entre eso y lo que sacamos de las visitas al Valle de los Caídos, vamos tirando.

Javieragosto 10th, 2007 at 20:11

¿F.H.? ¿Qué es F.H.? ¿No serán las siglas de Fraga Hiribarne?

Lo digo porque lo suyo es de trigo para comer cojones.

En fin. Hay gente que nunca está contenta. A mí me encanta Miguel Hernández, ¿seré rojo? ¿Seré azul? ¿Seré verde?

Javier

Peón Negroagosto 10th, 2007 at 20:35

Pues a mí lo del GAL me parece mal porque lo hicieron los rojos. Y es que ahí hay un enigma que a ver si don Pino me lo pudiere desvelar: rojos matando rojos. No cuadra. Me huele a compló. De los mismos rojos. Porque ahora se han unido para romper España, y digo yo que a lo mejor ya estaban unidos antes y era todo una cortina de humo. Estaban preparando el terreno para esto. Sí, sí, si al final los del GAL no acertaban ni un tiro. Fíjese si no.

Pero vamos, que mi vecino era enlace sindical de la UGT y fijo que tiene el trastero de la plaza de garaje hasta arriba de metenamina y de metamina y de todo lo que haya que tener, que mi dóberman se pone muy nervioso cuando pasa por al lado. Estos marxistas son todos iguales.

Por cierto, ¿alguien vio a Melchor Miralles festejando el triunfo de Calderón en las elecciones del Madrid? Ítem más: ¿Qué habrá sido de Nanín?

Rafael Reigagosto 10th, 2007 at 20:47

No, Blas de Otero, ok, Gustavo.
Don Pepe Montero, no creo, ya me gustaría estimular a su chica, pero es dudoso que lo consiguiera.

Estupenda cita, Wininger.
Igual que yo, Palimp.
A fe que lo daría, don Miguel.
Caramba, ácrata, un poema incrustado… no sé. Dios mío, qué cosas me llama usted… pastorcillo de la experiencia. No, ni en sueños. Qué horror. En fin, abrazo, ácrata.
Espero que no le haga falta repetir, Némesis.
Por el boss, bueno, pues bien, Pedro. Qué va a ser usted simple…
No me parece mal, García.
Ni idea, Némesis, ni idea.
Prado? No me entusiasma, Más claro, pero si a usted le gusta, adelante.
Ja, ja, ja, Roberto….
Vale, Dan. Llop? Mmmm, no sé.
Sí, nos moriremos, billy, siento decírselo, pero es así.
Y otros, Josefina, tiene razón: inmensa.
Gran poema, Tito. Y sí, John Donne es perfecto, estoy de acuerdo.
Ja, ja… David.
D.T., eres el amigo Towers? Ese poema es maravilloso, dime autor y título, que no lo recuerdo. Gracias. Sí, el chiste del Trapi te delata….
Yo también me recito Estruendo Mudo, ácrata. Abrazo.
Está bien, Misántropo, ¿es suyo?
Bueno, Ned, a Alvite seguro que le gusta su boda.
Ja, ja, ja…. Blanca, muy bueno: no había pensado en ese cuento como una descripción del matrimonio.
Excelentes opciones, don Antonio. Sí, o la de mysoginie à part, que citaba en el post, de letra tan brutal como estupenda. Un abrazo.
Mola, Jenny, mola: como tú. Un beso.
Sonia, ¿está segura? Porque yo no. El pobre Ted bastante aguantó esa monserga durante toda su vida, como un caballero, sin decir esta boca es mía. En fin, no sé.
No me la sé, opción C, y me encantaría que me la cantaras al oído. Un beso o doscientos.
No es mala ocupación, Beta, la de desvestir santos o infieles. Me ha encantado leer tu viaje a NY, muy divertido. Un placer.

Menuda encerrona, Javier, pero ha sido para bien. Abrazo.
No había pensado en Gloria Fuertes, Carlos. Gracias.
A mí también, Bluff. Pero en general no soy yo partidario del matrimonio.
F.H., yo no discuto chorradas con peperos, no me interesa. Lo siento.
Peón negro, Miserable ¿a ustedes les hace gracia eso que dicen? Se lo pregunto porque a mí no mucha, la verdad.
Besos, Nata, querida. ¿Qué es eso de que me sostienen? No entiendo bien…
Excelente, a mi ver, Maxi.

F. H.agosto 10th, 2007 at 21:07

JAVIER: Efe Hache, es mi nombre de verdad. Mi segundo apellido es Eme. Nací en Ele, pero vivo en Be. Si quieres y te place te paso mi direccion algún día. Pero bueno, ya sabes, vivo junto a Cecéoo. Y sí Urdaci pertenece al pasado, pero el tema siglas me acojona. Miguel Hernández no es solamente nanas de la cebolla. Si quieres te cito unos tercetos muy chulos:

Yo quiero llorando el hotelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento.
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Duro ¿eh?

F. H.

Yo también estercoloagosto 10th, 2007 at 21:16

Bella elegía que por cierto ilustra el amor imposible entre un sociata y un pepero…

tonyagosto 10th, 2007 at 21:27

SER amigo f.h.
yo quiero SER llorando el hortelano
SER, como la cadena
Polanco, recuerda
ja!
abrazos y besos segun corresponda

Javieragosto 10th, 2007 at 21:53

Perdona, F.H., sólo era una coña. ¡Todos sabemos que Iribarne es sin H!

Sí, la elegía a Ramón Sijé es el único poema que sé de memoria. De pequeño, mi padre nos ponía en el coche la versión que cantaba Jarcha… ¡Mi padre! ¡El muy “pepero”! ¿No sería rojo?

Me reía un poco con tu comentario, porque lo encuentro un poco maniqueo. Aunque soy MUY joven (un chavalín, vaya), todavía pillé la tele en blanco y negro. Cuando trajeron la primera tele en coloricos, me di cuenta de que el blanco y negro ofrecía pocos matices y menos opciones. A mí me gusta tener muchas opciones, por eso no me cierro a ninguna. Ni siquiera al PP.

La cosa es que, por más que lo pienso, no encuentro ningún asesinato del pasado que me dé menos asco.

Ninguno.

Un saludo, hombre, y disculpa si te he ofendido, que no era mi intención.

Javier

F.H.agosto 11th, 2007 at 6:04

No JAVIER: no hay nada de qué disculparte. Y sí, omití el verbo SER a propósito. Ya sabes lo que decía Blas de Otero: “Esto es ser hombre: horror a manos llenas. / SER ??y no SER?? eternos, fugitivos. / ¡Ángel con grandes alas de cadenas!”
Es el último verso de Góngora el que me gustaría que me recitaran el día de mi boda. Amigo Javier, aunque no conocieras la televisión, te seguiría queriendo. Tu última novela me mata.
Abrazos,
y a quien corresponda…
F.H.

Anonymousagosto 11th, 2007 at 7:11

No tiene título, amigo Rafael. Se me olvidó citar al autor: e. e. cummings.

De esta semana no pasa lo de los ajedreces.

David Torres

misántropoagosto 11th, 2007 at 8:18

D. Rafael, el poema que he elegido si fuera cantado por Serrat provocaría el suicidio de mi querida Beta

Un abrazo para usted y un beso para ella.

Javieragosto 11th, 2007 at 8:41

No soy ese Javier, F.H., pero me han dicho que esa novela, “Nadie me mata”, está muy bien.

Un saludo

Javier Blanco Urgoiti

hormigaagosto 11th, 2007 at 18:58

Yo me casé por “Los mareados”

Escuchar
mientras leo

Rara..
como encendida
te hallé bebiendo
linda y fatal…
Bebías
y en el fragor del champán,
loca, reías por no llorar…
Pena
Me dio encontrarte
pues al mirarte
yo vi brillar
tus ojos
con un eléctrico ardor,
tus bellos ojos que tanto adoré…

Esta noche, amiga mía,
el alcohol nos ha embriagado…
¡Qué importa que se rían
y nos llamen los mareados!
Cada cual tiene sus penas
y nosotros las tenemos…
Esta noche beberemos
porque ya no volveremos
a vernos más…

y de momento me va bien…

roagosto 13th, 2007 at 14:24

Ah, bodas!
en la mía (nuestra), se oyeron bulerías de Jerez, música serbia, y hacia las cinco los aullidos de una levantera tremenda, que duró lo justo para espantar a los invitados y dejarlo todo limpio

Carlosseptiembre 4th, 2007 at 15:42

Me acuso de que yo he sido concejal y he casado a gente. Si traían su poemita bajo el brazo, eso que me ahorraban. Si no, les casaba por Benedetti o incluso por Khalil Gibran.
Menos mal que Benedicto XVI ha suprimido el purgatorio, porque si no me hubiera tenido que pasar una larga temporada allí.
Confieso que tenía un motivo miserable para casarles por Gibran: también soy abogado y llevo separaciones, nulidades y divorcios :-) . No les daba la tarjeta de visita en el acto pero ya se lo dejaba caer…

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