Rafael Reig, blog, escritor, novelista, literaturaPues aquí pondré lo que se me vaya ocurriendo. Poca cosa, en general. Lo primero que se me pase por la cabeza. Lo que lea por ahí y lo que me cuenten en la barra de los bares o los amigos. Y si alguien quiere poner algo también, estupendo: no censuraré ningún comentario. Corrijo: sólo permitiré que se publiquen los comentarios que a mí me dé la gana y no daré ninguna explicación al respecto


Fósforos de seguridad

Anusca está en una playa del norte. La echo de menos más.

Mi chica está en un pueblo, no sé dónde; con el móvil apagado, no sé por qué; sin dar señales de vida, no sé si con mala conciencia.

¿Que si la echo también de menos?

Sí, pero ni se te ocurra decírselo, no sea que nos pongamos luego a sentir sentimientos, a besarnos besos y a pensar pensamientos impuros e intempestivos.

Mañana me voy a Edimburgo, nunca he estado allí y, si Dios lo consiente, intentaré no volver jamás: no dejan ya ni fumar al parecer. Ya no tengo edad para pasar las tardes en una guardería. Vuelvo en un par de días, por suerte. Y volveré recitando a Quevedo:

Volver quiero a vivir a trochimoche,
y ninguno me apruebe ni me tache
el volver de privado a moharrache,
si no lo ha sido todo en una noche.

O sea, que nadie censure lo que significa pasar de importante persona (privado) a mamarracho (moharrache), a menos que lo haya sido todo en una noche.

¿Tú has sido todo en una noche? Yo he sido todo, yo he sido todos en una sola noche. Tal vez he sido también tú. Como decía aquel verso de Ovidio que una vez, con una novia de entonces (hola, Almudena, encanto), escribí a boli en la pared de un bar (La Alegría de Lista, se llamaba, ¿te acuerdas? T’en souviens-tu, ma douce?):

Nos duo turba sumus

Como quien dice: tú y yo, cariño, somos una multitud.

Me sigue pasando con mi chica: los dos juntos somos una multitud. Quizá una infame turba.

Mi amigo Tito me da noticia de un website donde, si envías una foto, te la transforman en una viñeta de los Simpson. Simpsonize yourself, se llama el invento. Es este sitio.

Gracias, Tito. ?l mandó una foto mía y le devolvieron esto:

Total, como estoy solo, intento con todas mis fuerzas portarme mal y mear fuera de tiesto. Bebo, urdo travesuras, comploto, miro pornografía en internet.

El otro día, por cierto, se peguntaba Edu Vilas dónde está el alma. ¡El alma! ¡Coño, el alma! Decía: el rastro de lo que eres, la sombra del alma, sólo permanece en el historial de páginas visitadas en internet. Luego se corrigió: mejor, dijo, en la papelera de reciclaje, en las huellas que has querido borrar, en lo que preferirías no ser: ahí está tu alma.

Lo intento, pero no es tan fácil portarse mal. Voy a bares, ya no dudosos, sino indudables; sonrío a desconocidas que parecen fenómenos meteorológicos, con riesgo de precipitaciones, nubes de evolución nocturna y una sensación térmica muy por encima de la temperatura real; busco por todo Madrid a las mujeres fáciles en una edad difícil…

Ni modo.

Qué desesperación.

A ver si va a ser verdad lo que le digo a mi chica de mentira, sólo por si cuela. Que yo soy como aquel personaje de una novela que decía:

–Yo soy igual que los fósforos de seguridad, cariño: sólo enciendo en mi caja.

¿A ti te pasa? ¿Tú enciendes sólo en tu caja o te vale cualquier superficie?

Comentarios (29)

Gustavoagosto 11th, 2007 at 21:57

Pues ha quedao logradillo tu yo simpsoniano, no lo puedes negar. Es curioso, pero hoy yo estoy encerrado en mi casa por culpa de mi inconsciencia de ayer…

Pablo Mirallesagosto 12th, 2007 at 3:29

Use mecheros, sr. Reig, que esos no necesitan frotarse ni restregarse contra ninguna superficie.
El único problema es cuando se nos acaba la piedra. Yo sin piedra no soy nada. Con piedra tampoco.

Opción Cagosto 12th, 2007 at 7:56

??Mujeres fáciles en una edad difícil?. ¿Cuál esa edad, Rafael?
Me parece que no estoy en ese grupo, más bien en el de ??mujeres difíciles en edad fácil?. Aunque, pensándolo mejor, va a ser cosa de los fósforos esos. No sé.
Como te decía, estaba yo, tan a gusto, disfrutando de mi soledad, prevista hasta septiembre, cuando encuentro a mi ??descendienta? (única) y a su gata (también única), de vuelta, en casa. Sospecho que me echaban de menos. Maite no suelta prenda, no vaya a ser que me lo crea, claro; sonríe, ya nos conocemos. La gata, en cambio, no tiene problema en mostrar sus sentimientos: se acerca, ronronea y espera con paciencia que mi mano la acaricie suavemente. Sí, me echaban de menos.
Y es que las personas preferimos las reservas, por si acaso.

Un beso, y otro.

Heidiagosto 12th, 2007 at 9:47

Yo en la mía, normalmente. Pero todo sería probar en la de Edu Vilas que, además, anda preocupado por su alma…

Ácrata Pérezagosto 12th, 2007 at 10:19

O no entendió usted bien lo que Eduardo Vilas dijo o él no se explicó con claridad: “el rastro de lo que eres, la sombra del alma, sólo permanece en el historial de páginas visitadas en internet.” Es decir, él habla de la sombra del alma, no del alma mismo, y si para que exista sombra debe haber luz y cosas sobre las que esta genere la sombra, seguimos como al principio: “¿Quién es el alma y dónde se encuentra?”
Más abrazos y saludos,
Ácrata

Jenny jironesagosto 12th, 2007 at 10:54

Pues sí quedó con cierto parecido ese avatar tuyo de los Simpsons.
Se puede ser todo en una noche. Otra cosa es que al mañana siguiente, dicen.
Yo soy formal.

pereyraagosto 12th, 2007 at 11:38

acrata perez: ya todos saben como se descubrió pluton. Lo que importa no es el objeto, sino su huella.

Ácrata Pérezagosto 12th, 2007 at 15:36

Querido Pereyra: Plutón sigue estando, aunque no sea planeta. Rafael escribe muy bien: son mejores sus libros que las reseñas que hacen de sus libros. El alma está en los libros no en la sombra de la huella de sus libros. Entre mirar la luna y el reflejo del agua me quedo con el poema de Lorca. ¿Lo conoce?

pereyraagosto 12th, 2007 at 18:28

por supuesto que no

pereyraagosto 12th, 2007 at 18:40

En realidad, ya hace tiempo que se tiene una idea bastante clara de lo que es el alma y dónde está. Lo que sucede es que es algo tan aburrido, terrenal y microscópico (impulsos neuronales yendo y viniendo…) que casi todos preferimos ignorar la evidencia y quedarnos solo con su huella.
Igual que sucedería si nos enterásemos que Rafael Reig no es un escritor, sino un consorcio de personas que se han inventado una identidad ficticia para vender muchos libros e irse a Las Vegas con las putas pagadas.

(por cierto: ¡mi reseña no estuvo tan mal!)

Némesisagosto 12th, 2007 at 18:44

Don Rafa-el;

Yo soy más de yesca y pedernal (parece a las señoritas de edad facil y dificil les encanta el bricolaje)

Por cierto, este sábado fui a ese hiper de la cultura que está en Preciados, y no encontré su “manual de literatura para caníbales”; quería colaborar para su viaje a las vegas y me tuve que conformar con el último de Panero (La madre que lo peinó que hostias mete) y uno de autoayuda de Bertrand Russell, de los que le gusta al Ezcritor.

Antonio Piera. Madrid.agosto 12th, 2007 at 19:36

En tiempos de mi primera juventud prendía yo cerillas a diestro y siniestro, sin ton ni son y sospecho que sin demasiado arte por mi parte, a pesar de que el libro de reclamaciones permaneció impoluto, ¡qué buenas son ellas!
Desde hace poco, quizá coincidiendo con mi reciente enlace, he colegido que los fósforos prenden mejor en casa solos o a veces en compañía pero siempre con mi amada. Acaso porque quedan menos y sea mejor racionarlos o tal vez porque ella me colma y arrebata, vaya usted a saber.
Por cierto, cuidado con la construcción gramatical veraniega, que he llegado a pensar que usted no quería volver jamás de Edimburgo y me ha dado un vuelco el hígado. Abrazos.

Fredyagosto 13th, 2007 at 1:16

Yo nunca soy nadie, ni nada, ni ardo, ni exploto…

wiseagosto 13th, 2007 at 1:22

Vaya. Me ha dejado pensando el tema del alma. Yo creo que soy un desalmado. Que existe el bien y el mal. Es decir, personas buenas y personas malas. Personas que pueden matar y personas que no. Cabrones y buenazos (ambos géneros silvuspleit). Creo que más que alma tenemos poco seso. Agur majete!

Horrachagosto 13th, 2007 at 1:53

“Nadie se mata por el amor de una mujer. Uno se mata porque un amor, cualquier amor, nos revela nuestra desnudez, miseria, enfermedad, nada”.

Pavese

F.H.agosto 13th, 2007 at 5:39

Horrach: siguiendo al autor del blog, podrías haberlo escrito en latín…
F. H.

bluffagosto 13th, 2007 at 6:42

Cito aquí a Barón Rojo ¿o era Obús?.

“… yo sólo lo hago en mi moto…”.

Es eso. Lo que mola es hacerlo en la “moto”. Da igual el modelo. Da igual el lugar. Pero la moto tiene que ser la tuya. La que en ese preciso momento te seduzca. Eso es lo que mola.

Un abrazo, don reig. Bluff

Sidramariagosto 13th, 2007 at 11:10

Pues yo me veo más como la caja donde se guardan los ejemplares de fósforo que una quiere que prendan.

Plutón es nación!

roagosto 13th, 2007 at 14:32

Casi nadie está respondiendo tu pregunta, Rafael ;)

Pedro de Pazagosto 13th, 2007 at 15:12

Le recuerdo a todo aquel que desee acordarse que hoy, sobre las 19:00, habrá una avanzadilla de este blog en “El cangrejero” (C/ Amaniel, numero 25 creo) disputando un duelo cervezero a muerte cual tapia de carmelitas (eso si D. Antonio Piera no se ha olvidado del asunto). Yo al menos estaré a esa hora por allí ya que, por obligaciones personales, debo encontrarme por la zona a esa hora.

El que pueda acudir, bien y el que no, que le zurzan y otro día será. El que vaya, tiene una cerveza pagada. Tan sólo tiene que imprimir este comentario y mostrárselo al susodicho duelista.

Abrazos,
Pedro de Paz

ceniputacientaagosto 13th, 2007 at 17:00

Creo que el alma del fósforo está siempre expuesta a encender,ya sea de manera segura, dentro de su caja, o bien de manera tempestuosa, peligrosa y furtiva… Ambas formas de encender se encuentran ligadas a la naturaleza del fósforo, y querer erradicar alguna de ellas es como querer erradicar nuestra esencia.
(Ojalá visitara ud el blog de esta novata; me encantan sus escritos)

Carlos Añejoagosto 13th, 2007 at 22:37

A los fosforos de seguridad también los encienden otros fósforos de seguridad… ¿no?.

ezcritoragosto 13th, 2007 at 23:06

Hoy te siento solo, así que te mando un abrazo que no te servirá de nada.

(y te invito a ver la pornografía de mi página web)

Saludos.

Yolanda Fernándezagosto 14th, 2007 at 0:26

Rafael, espero que la pase bien, aunque esté solo…en la red podrá encontrar “un millón de amigos”…
Saludos cordiales.

tonyagosto 14th, 2007 at 16:31

Rafa… ehhhhhhh
ya sé que no viene al caso pero el otro día pasé por la biblioteca y por la R, después de REIg aparecía REGás…
juntitos
jajaja
será algo personal?

Betaagosto 14th, 2007 at 18:18

Me temo que yo, seguridad, poca.

pereyraagosto 14th, 2007 at 20:16

Yo siempre quise saber como hacían en las películas para encender los fósforos en la suela del zapato.

Martaagosto 14th, 2007 at 20:41

Yo a ti no contesto lo de los fósforos, que eres amigo de Marcial y ya se sabe…
Estoy en Galicia, disfrutando de la galerna y acordándome de los de la Traslatio, que a estas alturas deben tener ya el estómago en las orejas. Llegan mañana a aguas gallegas en medio del temporal…
Besos obesos.

Rafael Reigagosto 15th, 2007 at 9:20

Un poco sí que se parece, Gustavo, no lo niego.
No es mala idea, don Pablo. Yo tampoco soy nada.
Si yo supiera qué edad es esa, Opción C… Sí, yo hago igual, cuido los sentimientos, no los saco demasiado de paseo, no sea que se constipen, aunque a veces también conviene airearlos. Un beso más.
Pero, oiga, Heidi, ¿qué les da a ustede Edu? En fin…
Sí, tiene razón, hasta cierto punto, Ácrata. La sombra es una pista para localizar algo, ¿no?
No dudo de su formalidad, doña Jenny. Claro que, con tanta formalidad, no sabe usted lo que se pierde. Beso.
Exacto, Pereyra.
Gracias, Ácrata, por lo que toca a mis libros.
Claro que no, Pereyra.
Pues se lo diré a mi editor, Némesis, para que lo distribuya mejor. Gracias de todas formas.
No, por Dios, ¿cómo voy a vivir yo en un sitio como Edimburgo? Imposible. Será error mío. Un abrazo, don Antonio.
No se infravalore, Fredy. ¿O está “fishing for compliment”?
De acuerdo, Wise, hay gente buena y mala. Más gente buena, gracias a Dios. Agur y abrazo.
Cierto, Horrach, el amor es revelador (a menudo por desgracia).
Querido o querida F.H., pongo las cosas en el idioma original sólo cuando las traduzco yo, por si acaso mi traducción las caga un poco. Le aseguro que no hay pedantería sino humildad en eso.
Un abrazo don Bluff, y me gusta mucho la cita.
Caramba, Sidramari, caramba. Un beso y sí, seamos nacionalistas plutonianos.
Algunos sí, Ro, y bueno, no es obligatorio ni nada: que cada quien escriba lo que le dé la gana. Un beso.
D. Pedro, cómo me hubiera gustado asistir, pero ya sabe, tenía trabajo y viajes. A ver si repiten y me apunto sin pestañear.
Pues de acuerdo, Ceniputacienta, y sin arrepentirse de nada. Ya he visitado su blog, muy atractivo. Otro rato le dejo un mensaje, cuando tenga más tiempo. Un beso.
¿Sí? No sabía, Carlos, pero es interesante.
Mil gracias, amigo Rafael, y claro que me sirven los abrazos, cómo no. Y la pornografía también. Un abrazo enorme (y a ver cuándo convenzo a mi chica para lo del teatro, por cierto, que también te agradezco mucho).
Claro que sí, Yolanda. Un beso.
QUé malas compañías, Tony, es increíble. En fin.
Muy bien que haces, Beta.
No es tan difícil, Pereyra, depende del tipo de cerilla más bien.
Marta, querida, qué alegría verte por aquí. Un abrazo enorme a mi amigo Marcial, que los dos nos portamos bien siempre, ya lo sabes. Un beso para ti o mil.

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