Rafael Reig, blog, escritor, novelista, literaturaPues aquí pondré lo que se me vaya ocurriendo. Poca cosa, en general. Lo primero que se me pase por la cabeza. Lo que lea por ahí y lo que me cuenten en la barra de los bares o los amigos. Y si alguien quiere poner algo también, estupendo: no censuraré ningún comentario. Corrijo: sólo permitiré que se publiquen los comentarios que a mí me dé la gana y no daré ninguna explicación al respecto


Caso cerrado

Hacía mucho que no me daban garrafón. Ayer domingo me levanté con ese dolor de cabeza reconocible a simple vista y desde lejos.

–Maldito garrafón –me dije, y me arrastré hasta el baño en busca de analgésicos.

La víctima del garrafón procede siempre al recuento: ¿dónde fue? Vamos a ver, ¿dónde estuve? ¿Fue en aquel bar de Guzmán el Bueno? ¿O luego en La Manuela?

El whisky de garrafa es como las magdalenas, tiene efectos proustianos, obliga a rescatar el tiempo perdido. ¿Qué hice ayer, dónde fui, cómo no me di cuenta? Hay que descubrir al culpable, como si uno fuera un detective privado.

Me puse a interrogar a todos los sospechosos.

Por la mañana había hablado por teléfono con Juan Madrid:

–¿Vamos juntos, compadre? –me dijo Juan.
–Claro, en Rivas a las siete.
–Hecho, no hay problema. Rivas a las siete. Con dos huevos. No se hable más, compadre.
–Rivas a las siete entonces.
–Como un clavo.

A las siete estaba en Rivas , calle de La Palma, con mi chica y su hija.

A la segunda caña, mi chica me pregunta a qué hora había quedado con Juan. Se lo digo.

–Pues ya son y veinte.
–Juan siempre llega tarde, pero ya verás qué estilo. Mira y aprende.

Casi a y media llega Juan.

–Joder, Rafita, pero si estás aquí, canalla. Me lo he imaginado, que estarías en el Rivas dándole al frasco. Qué morro tienes.
–Juan, coño, si habíamos quedado aquí a las siete.
–¿En Rivas? No me jodas, compadre, no me jodas. Yo creí que me tocabas al telefonillo. Llevo media hora esperando, tío, listo y esperando sentado, leyendo. Media hora o más. Como no venías me he figurado que estarías aquí.

Etcétera. Para aplaudir, ¿no te parece?

Descarté Rivas: ahí no dan garrafón y sólo bebí cañas. Coartada perfecta. Rivas era inocente. Absuelto.

Luego estuvimos en la presentación del libro de Juan (la cuenta mejor que yo Rafael Fernández)y, cuando acabó, nos fuimos al primer bar disponible. Había tantos amigos y algunos de este blog (hola, Antonio Piera; hola, Andrés Gastey) que tomamos unos cuantos tercios y luego pedí un whiskito.

Bar de Guzmán el Bueno: sospechoso. Muy sospechoso. No tenía coartada.

Luego cenamos en un sitio de la calle San Andrés, lo que se llamó Doña Concha cuando yo era joven. Un sitio algo enrollado, en la planta baja tenían un arenero, como si fuera una playa, y estaba repleto de mujeres descalzas.

Eso me intranquilizó bastante. Los pies desnudos me excitan, así que sólo bebí vino. Por si acaso: las mujeres me intimidan.

Descartado el sitio enrollado. No tenía móvil ni arma del crimen, ya que el vino era razonable.

Luego fuimos a tomar copas a La Manuela, pero La Manuela es un sitio de toda la vida.

Y además estaba el amigo José Tono.

Cuando yo era joven, hace años, escribí un poema y lo envié a La Luna de Madrid. Tono era el director y tuvo la amabilidad de escribirme una carta (no había e-mails, claro). No podía publicarlo, porque era demasiado corto, me dijo, pero le gustaba: me dio la dirección de un amigo suyo que tenía otra revista. Se lo envié al amigo, que lo publicó. La única poesía que he publicado en toda mi vida, descontando un libro que escribimos a medias Orejudo y yo, con poemas sobre la sensación de besar en la boca a la infanta Cristina en lo alto de una noria y otras demencias semejantes. Nunca se publicó como libro, pero sí aparecieron algunos en revistas. En fin, veinte años después, conocí a Tono, gran amigo ahora.

Descartada la Manuela: en los bares de siempre no dan garrafón y menos si hay amigos como Tono, Juan Madrid, Sarita, etc. Demasiados testigos.

Veredicto: fue en el bar de Guzmán el Bueno. Culpable. Caso resuelto.

Es una regla: una vez que el detective encuentra al culpable, se te pasa el dolor de cabeza.

Se me olvidaba. Mi único poema, ya sé que es muy malo, pero le debo la amistad con Tono:

Hoy he hecho la cama al contrario
con la cabeza a los pies
para soñar ruido de pasos

Comentarios (27)

Más claro, aguajulio 2nd, 2007 at 8:15

El caso está cerrado. Ahora ya sólo falta que cierren el bar. El bar de Guzmán el Malo…

Betajulio 2nd, 2007 at 8:23

Hola,

Acabo de descubrir tu blog. Me habló de él Antonio Piera. Me temo que me haré adicta.

Un beso

Anonymousjulio 2nd, 2007 at 8:34

La presentación tuvo algo de enternecedor.

Ahí estábamos, en una catacumba forrada de libros, cuatro gatos mal contados; desigual paisanaje, tipos con la fecha de caducidad pasada y dos jovencitas dos, rubia esbelta como una palmera (iba con un sujeto medio calvo) y morena jugosa (acompañante del tal Fernández), a cual más atractiva; al presentador se le ve de lejos el proyecto de resaca cuantitativa que luego achacará al garrafón; el presentado, elegante y crepuscular.

Ligero aroma de clandestinidad, de secta de hombres-libro. “Esto, me digo, es lo que hoy da de sí la resistencia”. Parece mentira, pero la presentación de la nueva obra de uno de nuestros mejores novelistas se ha convertido en un acto de vanguardia contracultural.

Abrazo.

Antonio Piera. Madrid.julio 2nd, 2007 at 8:45

No ví a la rubia esbelta como una palmera, lástima ¡joder!, a no ser que yo fuera el sujeto medio calvo. Estoy hecho un lío. Pero tiene razón el ser anónimo, parecía un acto de la vieja resistencia (por cierto, a quien acordó día y hora, que lo cuelguen de los pulgares), y olía a franqueza y a complicidades varias. La verdad es que fue un placer estrechar su mano, don Rafael, y que nos lo pasamos bien mi amada y yo en su compañía y la de los amigos, incluso permitiéndome recuperar por un ratillo al viejo Johnny.

Andrés Gasteyjulio 2nd, 2007 at 9:28

Obviamente, la rubia esbelta era mi mujer.

Abrazos.

Anonymousjulio 2nd, 2007 at 9:47

La verdad en bares desconocidos pese a que tengan un aspecto más o menos común suelo tirar de líquidos herméticamente cerrados. En ese caso me nutrí sólo de cerveza de botellín. El líquido ámbar también me gusta pero en estos casos quedo menos tranquilo.

No sé si me equivoque pero creo que Rafael tiene cierta querencia por las “catacumbas” culturales, por las que circula la Fe y los libros, pero no tanto la oficializada cultura ni sus fondos.

Rafael Reigjulio 2nd, 2007 at 9:51

Tiene razón, más claro agua. El bar, me acabo de enterar, se llama La Cachimba.

Yo soy adicto al tuyo, Beta, que también me fue presentado por Antonio Piera. Gracias y un beso.

Tiene usted razón, anónimo. Así es la vida. Lamento que mi presentación le pareciera deslucida y desnortada, aunque posiblemente también en eso tenga razón. Le pido disculpas: hice lo que pude. Un abrazo y gracias.

Gracias, don Antonio, el placer fue mío. Sí, creo que la rubia de marras es su amada. Yo no vi ninguna otra, pero Pati es espectacular y esbelta cual palmera. Un abrazote.

¿Aceptamos rubio como color de cabello de su mujer, don Andrés? ¿Y pulpo como animal de compañía? Su mujer es un encanto por todos los conceptos, aunque no sé si la calificaría yo de rubia. Gracias y un abrazo grande.

Rafael Reigjulio 2nd, 2007 at 9:54

Perdone, anónimo, su comentario entró mientras escribía lo anterior, aunque aparezca más arriba. Lo acabo de leer. Es usted sensato y prudente al no fiarse de bares deconocidos. Sí, no me desagrada nada la cultura catacúmbica, digamos. ¿Fondos? ¿O sea, pasta oficial? Pues tampoco nos vendría mal, ¿no? En realidad, no hace falta: en las catacumbas nos apañamos y estamos bastante a gusto. Un abrazo.

Opción Cjulio 2nd, 2007 at 9:55

¿Que te intimidan las mujeres?. No me lo creo.
Yo sí tengo la sensación de que intimido a un hombre, y no me desabrocho el botón del escote,¿vale?. Tan sólo cuando le miro sonrío. ¿Será por eso?.

Muáaa, Rafael.

lenitajulio 2nd, 2007 at 10:01

yo antes echaba la culpa al botellón. después de comerme la cabeza y dar con el culpable, inevitablemente volvía a caer en el mismo sitio (entre otras cosas porque donde vivía antes solamente había 3 pubs para elegir)

ahora sigo echando la culpa al botellón, pero después de unos vinos, 3 cervezas, otros tantos whiskys y algún chupito a veces pienso que a lo mejor la mezcla también afecta no? así que decidí que la mejor solución era pasarme al whisky sin mezclar. así sé cuando me dan botellón o no (aunque ahora empiezo a dudar si después de 6 copas también la culpa es del botellón)

natajulio 2nd, 2007 at 10:15

los bares desconocidos es lo que tienen, que te cuelan garrafón a poco que te descuides -lo sufro a veces, en mis propias carnes-.
pero en la cachimba…qué evocador, ese era uno de mis bares conocidos de cuando lo de mi adolescencia, cuando yo era del barrio. me lo presentó mi hermana, que era -y es- más mayor y más sabia. aunque lo mismo ahora está echado a perder -o lo mismo es que lo tuyo lo llevabas puesto de antes-

Un beso.

( y todos, todos los días no escribo)

Actor Secundario Bobjulio 2nd, 2007 at 10:51

Hola, soy Actor Secundario Bob, crítico de blogs.

Me gusta tu estilo y pasaré periódicamente para leerte.

Gracias.

Anonymousjulio 2nd, 2007 at 11:13

El poema no es tan malo, pero intuyo que le sobran palabras. Le ofrecería un esquema del mismo, más liviano, a ver si le sugiere:
Hice la cama al revés,
la cabeza en los pies,
por soñar ruido de pasos.
Aunque, bien pensado, lo mejor sería tirarlo por el sumidero. No sé si al lado del suyo…
El señor no parece habernos llamado por los caminos de la lírica

Rafael Reigjulio 2nd, 2007 at 11:38

Un poco sí, opción C, pero no tanto, eso es verdad, no me intimidan tanto. Tú seguro que sí, si me miras y sonríes. Un beso apretado.

Lenita, yo hago igual, a partir de la tarde, sólo whisky. Por la mañana cervecitas y vino. Pero tienes razón, seguro: la culpa es nuestra. A Bioy Casares le comentaron una vez de alguien que “se había entregado al alcohol”. La respuesta de Bioy fue: “Qué humildad, sentirse indigno del pensamiento, de la lectura, de todo, y entregarse al alcohol”. Seamos humildes, pero sin pasarnos, claro. Un beso.

Por desgracia, Nata. Por desgracia no escribes todos los días. Creo expresar el sentir de todos si afirmo que disfrutamos mucho de tus mensajes. Puede que yo llevara algo puesto ya, sí. Y me ha dicho más gente lo de La Cachimba, que era un buen bar. A lo mejor lo sigue siendo y fue mi culpa. Un beso.

Bienvenido, Bob, espero que se encuentre a gusto aquí y le agradezco su visita y sus palabras.

Pues no, anónimo, no nos llamó por ahí. Su versión y la mía, juntas a la papelera. Yo lo que intentaba evitar, por cierto, era la rima revés/pies en la que usted incurre.

joven sin idealesjulio 2nd, 2007 at 11:54

Un culpable o, en su defecto, un chivo expiatorio, siempre es método eficaz de erradicar jaquecas y quebraderos de cabeza. En eso coincido contigo.
Eso sí, acordaremos que las mujeres de hoy -como beta- se antojan inconquistables, babeables y asustadoras.
Pero para eso está el alcohol: para hacer valientes.

Fredyjulio 2nd, 2007 at 12:35

Si a ti, que tienes aspecto serio y formal (no digo que lo seas) te ponen garrafón… imagina lo que nos ponen a los jóvenes que no sabemos distinguir un vino peleón de uno de calidad en esas fiestas universitarias que nos ponen copas por un euro… luego acabamos como acabamos… y nuestros padres se creen que estamos estudiando o algo así…

Un saludo. Es la primera vez que entro aquí. He venido a través de la página del ezcritor.

María (Luna)julio 2nd, 2007 at 12:57

Asco de garrafon.
Lo peor de todo es que te pase como a mi, que no me acuerdo de nada y encima lio unas de aupa. Me sale mi parte de demonio. Lo único bueno que al no acordarme, no me da verguenza ni remordimiento.
En fín, tendría que haber un test para el alcohol, asi comprobaríamos su calidad…Ja,ja,ja. Me imagino a todos como locos, con el test.

Wells & Bea-Murguíajulio 2nd, 2007 at 13:01

Como te he dicho, creo, me habría gustado ir pero me fue imposible. Lo lamento. Si, además, como contáis, estabais pocos, lo lamento más. Si estaba Andrés Gastey, vaya, sí que lo lamento: habría llevado unos cigarros para fumar el puro de la paz.

Vamos, que lo lamento mucho. Perdóname. En otra ocasión

UN abrazo

Javier

Camilo de Oryjulio 2nd, 2007 at 14:00

Si usted se acuerda, señor Reig, Jeeves, el mayordomo de Wodehouse, preparaba unos explosivos combinados contra la resaca que le salvaban la vida una mañana sí y otra también a Bertie Wooster. Siempre me he preguntado que llevarían esas pócimas.

Personalmente, no encuentro la diferencia entre pillarme una tajada de marca o de garrafón. Cuando uno rebasa ciertos límites, el hígado se colapsa aunque uno haya ceñido sus libaciones al agua bendita. Sí, es verdad que con el whisky malo luego duele la cabeza, pero es que con el otro duele el bolsillo, y a mí lo que me mata es la resaca moral. Siempre me despierto pensando que tengo la culpa de algo. No sé de qué, pero de algo.

Saludos.

rafael fernándezjulio 2nd, 2007 at 15:56

El garrafón es de lo peor de Madrid.Habría que ahorcar a los insensibles que lo sirven a los hígados de los pobres borrachos como nosotros.

Muchas gracias por todo. Espero poder saludarle en otra ocasión que el día de la presentación tenía que irme al día del orgullo gay a pesar de que soy muy, muy heterosexual.

;)

Anonymousjulio 2nd, 2007 at 17:38

Necesito aportar varias cosas inconexas.

En el post anterior salió el asunto de Llamazares y el pantano de Vegamian, hoy publicaba El Mundo un interesante artículo sobre el 20 aniversario de la anegación causada por el también leonés pantano de Riaño: “En julio de 1987 se cerró el embalse que anegaba nueve pueblos del valle leonés de Riaño, en medio de un gran despliegue de antidisturbios para sofocar las protestas vecinales y con la promesa de unos regadíos que todavía no han llegado …” Los recursos en fin hay que gestionarlos, en el siglo XXI con plantas de desalado y energía eólica y solar sería posible obtener agua potable para toda la costa con inversiones más razonables que con pantanos y trasvases imposibles. Todo es discutible claro, pero también caben estas alternativas.

Hecho quizá desde el punto de vista de los habitantes de la zona hace claro que no siempre los embalses dan el supuesto beneficio con el que se venden.

Salto a Camilo de Ory… Jeeves también da nombre a uno de los pocos buscadores que ha sobrevivido a la hegemonía del triunvirato google-yahoo-msn, se trata de “Ask Jeeves”, ahora simplemente ask.com un agente de búsqueda bastante simple y más cercano al lenguaje natural que al idioma cutre con el que te tienes que dirigir a google.

Respecto de la pasta “oficial” creo que hay una gran diferencia en el sector de la cultura, donde se emplea mucho el dedo frente a las alternativas objetivas y más generalizadas que se suelen emplear por ejemplo desde el Ministerio de Industria desde hace tiempo. La propia Comunidad de Madrid con una presidenta tan opuesta teóricamente al “intervencionismo” no duda en regular cuándo y dónde se hace la cultura ni en orientar las inversiones culturales de la obra social de Cajamadrid a instituciones propias de esa organización para que “todo quede en casa”. En fin que el dinero oficial también tendría que llegar a las catacumbas, siempre lógicamente que participen de lineas de actividad beneficiosa para la comunidad y demás, que generalmente lo son.

Me he puesto muy civico quizá, volvamos al bar, le debo un buen whisky la próxima Sr. Reig.

Antoine Vinagrejulio 2nd, 2007 at 18:26

Pues yo tengo un remedio perfecto para los resacones de garrafa: se trata de desayunarse con un par de latas de fuagrás La Piara a palo seco (con cuchara).
Mano de santo, jefe. Yo siempre los compro de seis en seis (como mínimo). El del DIA vale igual, pero no el del Lidel (se ve que lleva más gato que los demás).

Robertojulio 2nd, 2007 at 22:34

Con el valor que me faltó el pasado invierno para comentarle al autor de este blog lo mucho que me gustó su Sangre a borbotones me atrevo a enviar mi primer comentario. Me parece una forma curiosa, esta de bloguear todos los dias, de satisfacer la curiosidad del lector. Espero que dure, el trabajo no sería lo mismo sin esta pausa diaria. Trabajando estaba precisamente el día que le pedí fuego en la puerta del Leka Leka en
Barbieri, seguro que me hibiese mirado mejor de poseer dos razones de peso, me lo dió su acompañante. No le culpo. Un saludo, Roberto.

Katrina Van Dassosjulio 2nd, 2007 at 23:25

Creo que debería hacer una guía de baretos con encanto por Madrid. Y cuando digo encanto me refiero a:
buena priva.
buena gente.
buenos precios.
bareto de barrio.

Hay que ver lo que me pateo esas calles y todo lo que desconozco.

Me da a mí que la guía Michelín… una mieeeeeeeerda al lado de su top-ten.

Saludos!

Rafael Reigjulio 3rd, 2007 at 7:41

De acuerdo, joven sin ideales: a alguien o a algo hay que echarle la culpa. No estoy de acuedo en cambio en Beta, a quien no conozco, a mí me parece atractiva, seductora y pizpireta. Y, bueno, en general no soy partidario de conquistar nada, menos mujeres. Prefiero irme a la cama con ellas. Mi consejo es: pruebe, joven, pruebe. Verá qué sorpresas se lleva. Como escribía Scott Fitzgerald (más o menos, cito de memoria): “Entonces me di cuenta de que, a partir de cierta edad, todo el mundo está deseando acostarse con todo el mundo”.

Pues gracias, Fredy, pero eres el único que me ve “serio y formal”. Si, lo de “qué grande ser joven” es cosa de El Corte Inglés. En la realidad, es bastante incómodo.

María Luna, sí me pasa, a veces no me acuerdo, pero debo de tener un piloto automático excelente, porque siempre me dicen que me comporto.

Otra vez será, Javier, y estoy seguro, como dije, de que Andrés y tú haréis buenas migas. Un abrazo.

Ja, ja… don Camilo, entiendo su punto de vista ahorrativo. A largo plazo, créame, es mejor para la salud invertir en whisky bueno. Claro que recuerdo al inefable Jeeves. Con placer. Lo que dice me hace interesa, creo que eso le pasa a todo el mundo. Y sin beber. Todos nos despertamos con la sensación de haber hecho algo, de que vamos a ser descubiertos por fin, etc. Somos así.

Un abrazo, Rafael, nos vemos pronto. Sí, debería haber al menos penas de cárcel para esos desaprensivos, de acuerdo. Yo no soy nada, creo, pero mi opinión sobre eso la cuento en el post de hoy, ya me dirás qué te parece.

Bueno, anónimo, lo primero gracias por la invitación. La segunda ronda la pago yo. En cuanto a lo otro: en efecto, es discutible. Pero la discusión es técnica y económica, en primer lugar. También política, desde luego, como todo. Pero la decisión política se toma a partir de los datos reales. No estoy seguro ni del bajo coste ni de la eficacia de las desaladoras y mucho menos de la energía eólica. En fin, lo charlamos. Lo mismo con la subvención a la cultura, asunto interesante y en el que hay intervencionismo por todos lados. De hecho, según denunció en su día Ferlosio (relea “La cultura: ese invento del Gobierno”), fue el PSOE el que empezó, con el lema: cuando oigo la palabra cultura, me llevo la mano a la chequera. Un abrazo.

Discúlpeme, don Antoine, no creo que pruebe la receta. ¡Dos latas de fuagrás! ¡Dios mio! Sólo de imaginármelo me dan arcadas. Se lo agradezco, pero seguiré con el café y el pan con aceite y sal. Y luego la benefactora caña anti-resaca.

Don Roberto, le agradezco su generoso comentario de mi novela. No recuerdo aquel encuentro, si bien a menudo paso por Barbieri. La próxima vez, le invitaré a una caña, prometido.

Es una gran idea, Katrina, y la pienso ir haciendo poco a poco en este blog. Gracias.

Gracias a todos, como siempre, divertida conversación.

Café con Lechejulio 3rd, 2007 at 11:10

Hola Rafael,

Te voy leyendo y me divierto. Con los tiempos que corren ya es mucho decir. Me gusta tu visión de la vida, tu sentido del humor y también tu post sobre el Orgullo Gay.

Rafael Reigjulio 4th, 2007 at 7:45

Hola, Café con Leche, y muchas gracias.

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