Rafael Reig, blog, escritor, novelista, literaturaPues aquí pondré lo que se me vaya ocurriendo. Poca cosa, en general. Lo primero que se me pase por la cabeza. Lo que lea por ahí y lo que me cuenten en la barra de los bares o los amigos. Y si alguien quiere poner algo también, estupendo: no censuraré ningún comentario. Corrijo: sólo permitiré que se publiquen los comentarios que a mí me dé la gana y no daré ninguna explicación al respecto


¿Tengo un pasado?

La primera vez que fui a firmar a la Feria del Libro fue en 1990. Hace diecisiete años.

Tenía yo entonces 26 años y acababa de publicar mi primera novela, Esa oscura gente.

La había acabado dos o tres años antes, en Boston y Nueva York, en casas y máquinas de escribir prestadas. La presenté a un premio, que no me dieron, claro. En el jurado estaban Jesús Torbado y Víctor Márquez Reviriego. Hablaron con Rafael Borrás, que me llamó.

–Soy Rafael Borrás, de la editorial Planeta.

–¡La leche en bote! –pensé yo: la gloria había llegado, la fama interplanetaria llamaba a mi teléfono.

Pues no. Para nada. Falsa alarma. Abajo periscopio.

Borrás me invitó a muchos gin-tonics en el Palace, pero al final no publicó la novela.

Víctor Márquez Reviriego sigue siendo mi amigo hasta hoy, y me invita a comer y me cuenta maldades, porque sabe todas las maldades de todo el mundo.

Total, que recorrí Madrid con mi manuscrito y al final conseguí editor gracias al trabajo incansable de Chavi Azpeitia.

Todos mis amigos, casi todos los seres humanos que conocía entonces, querían ser escritores, Chavi, Javier Yagüe, Pepe Ridao, Mauri de Miguel, Marcos Gómez, Alfonso Lucini y sobre todo Antonio Orejudo.

En esta foto de 1990 estamos el Orejudo y yo, obsesionados por ser escritores, después de habernos empujado una fabada en Casa Portal.

Nadie nos hacía caso. Recorríamos Madrid en el Seiscientos de Orejudo.

–Dan ganas de chocarse, Reig, de puro resentimiento.

–Déjalo, Orejudo, mejor otro día.

Como todo el mundo a esa edad, yo también tenía una novia. Hola, Silvia.

Sí, tengo un pasado, pero no se lo digas a mi chica, por favor: ella no sospecha nada.

Aquí estamos brindando con los dos primeros ejemplares de mi primera novela, el 29 de marzo de 1990, lo sé porque lo pone detrás de la foto.

No sé si te lo imaginas, si me imaginas: veintiséis años, mi primera novela publicada, y yo cruzaba el Retiro mientras decían mi nombre por los altavoces.

Puede que fuera feliz, puede que llevara el corazón en la mano, como una moneda apretada en el puño. ¿Te lo imaginas?

Firmar, lo que es firmar, no firme más que a los amigos, compañeros del cole y antiguas novias.

La novela no la leyó nadie, la editorial quebró, los libros los guillotinaron, pero yo he seguido viniendo al Retiro a firmar casi todos los años.

Firmar, lo que es firmar, sigo sin firmar nada: pero insisto.

Miento: ayer le firmé con rotulador en un hombro a Eva. Mañana te lo cuento, ahora me voy a la Feria.

Me da igual firmar o no. Como decía el gran García Hortelano: “yo sólo soy partidario de la felicidad“.

Comentarios (16)

Javierjunio 11th, 2007 at 8:41

La verdad es que los años te han tratado mejor que tú tratas a tus buenos recuerdos. Apuesto a que ese en que paseas por entre las casetas de la feria oyendo tu nombre por megafonía es de los mejores.

Por cierto, el viernes estuvimos Bea y yo por allí y te esperamos un rato ante la caseta del FNAC donde estabas anunciado, para saludarte y que nos firmaras, como todos los mitómanos que hacen cola ante Antonio Gala, en los lomos.

Pero no puedo ser.

Un abrazo

Javier

Rafael Reigjunio 11th, 2007 at 9:01

Pues sí que lo lamento, Javier, pero que yo recuerde llegué puntual… “pero no puedo ser” me gusta, parece Heiddegger en versión de andar por casa, como leído por Almudena Grandes: la dificultad de ser, el Das-ein, la leche en bote.
No, yo trato muy bien a mis recuerdos, los mimo, me dicen que los estoy malcriando. Así me están saliendo: caprichosos, respondones y egoístas.
Abrazo
Reig

natajunio 11th, 2007 at 9:20

finalmente sí conseguí pasear por la feria el último día, y verte, y que me firmaras un libro que no podré regalar así. y que chavi me firmara su libro que sí llega al corazón, desde aquí se lo digo. y esas cervezas en el retiro.

un beso.

( y no soy muy peligrosa al volante, algo macarrilla sí, pero esa es una de las virtudes que me adornan, o no)

Anonymousjunio 11th, 2007 at 9:25

Al verle a usted nadie sospecharía que hubiera mejorado con los años, pero así ha sido. Enhorabuena.

Javierjunio 11th, 2007 at 9:33

La imposibilidad de ser me preocupa tanto como corregir las erratas una vez que se me ha comparado con Heiddegger, un tío que para decir bien su apellido tenía que morder el cinturón de cuero.

Se me ha colado una e.

“No pudo ser”.

Javier

Rigobertinojunio 11th, 2007 at 9:59

Qué dieta milagrosa ha seguido, señor Reig? La de Atkinson o, simplemente, dejó de comer fabadas?

b-kousky (pero guapo)junio 11th, 2007 at 10:36

Rafael eras clavadito al personaje “Barry”, de la película “Alta Fidelidad”, creo que el nombre del actor es Jack Black. Ahora pareces sólo un español algo granuja, con bigote eso sí. Qué buena es la fabada por cierto.

Antonio Piera. Madrid.junio 11th, 2007 at 11:34

Saludos. En abril escribí esto sobre ti http://malablancayenbotella.blogspot.com/2007/04/seor-juez-don-rafael-reig.html
y hoy me ha entrado un comentario hablando de tu blog, que desconocía. Llegué a tus alrededores de la mano de Juanín Aparicio, y te-sigo-te-sigo desde entonces. Un saludo.

Katrinajunio 11th, 2007 at 17:15

A razón de la publi que el Sr Montero gratuitamente le hace(bueno, a algún cubata seguro que se han invitado mutuamente) he acabado aquí.
Me sorprende que no firmara casi nada por lo que dice. Y sí, firmar más o menos es una gilipollez.

Pero he de decir que si hubiera ido este año al Retiro (que no es el caso) coincidiendo con el/los día/s que haya estado, habría ido con el manual de literatura debajo del brazo. Que la firma me hubiera importado 3 pares de los mismos,pero le habría dicho en persona lo que he disfrutado y me he reído con el susodicho.
Para el año que viene me planto con el Guapa de Cara y fuera.

Saludos, señor.
Y seguiré pasándome por aquí si no es molestua.

Rafael Reigjunio 11th, 2007 at 20:53

Nata, cariño, gracias. ¿Peligrosa al volante? No te creas, fue excitante…
Bueno, Javier, a mí lo de “no puedo ser” me gusta mucho. Lo adoptaremos.
¿Dieta? Bueno, sí, estuve un par de años en la famosa dieta de los 800 dólares. No comía más que espaguetis con whisky Canadian Club y algún pitcher de cerveza. Perdí algo de peso, pero ya lo voy recuperando.
No he visto esa película, pero lamento haber empeorado y parecer un español granuja. Las apariencias engañan, empero.
Gracias, Antonio Piera. Yo también te sigo. ¿Tienes algo que ver con mi ex profe y amiguete Carlos Piera?
Ms. Katrina, debo decirle que sólo he visto a Montero Glez en una ocasión en una mesa redonda. Nada de cubatas. A eso Montero y yo le pondremos remedio pronto, espero. Le considero amigo, le leo y le aprecio. Y las gracias, a usted, Katrina, por su generosidad. Pase cuando quiera, siempre es bienvenida y, cuando llega, se nos ensancha la sonrisa y nos brillan los ojos. Bueno, a mí por lo menos.

Antonio Piera. Madrid.junio 12th, 2007 at 7:39

Saludos. Mi descubrimiento de ayer viene seguido, como no podía ser menos, de la consiguiente entrada en mi página, como es de ley. Es lo que tiene la cosa bloguera. Aqui te la dejo http://malablancayenbotella.blogspot.com/2007/06/una-iniciativa-inslita-llamada.html y espero que me disculpes el montaje de photoshop. Ni con Carlos ni con Adrian (qué más quisiera…, él), nada que ver. Saludos.

Rafael Fernández.junio 13th, 2007 at 19:48

Me ha emocionado leer este post. Muchas veces os veo, escritores de éxito, como gente que no ha sufrido para llegar a donde merecidamente estáis.

Cuan equivocado estaba. Eso del coche, cuantas veces lo he pensado yo también.

Un abrazo. Me alegro de haber descubierto este blog.

Rafael Reigjunio 14th, 2007 at 4:53

Saludos, Antonio Piera, y siempre es un placer verte aquí o en tu página. Gracias.
Gracias también, Rafael. Yo no me considero escritor de éxito, pero en fin, agradezco tu amabilidad. Me alegro de que hayas venido por aquí y espero que vuelvas.
Abrazos a los dos

Marta Rivera de la Cruzjunio 14th, 2007 at 20:06

Me gustas más ahora, Rafael, pero no hubiese estado mal conocerte hace quince años. Yo entonces tenía veintidós, jo, veintidós. No digo que quien los pillara, porque no estoy segura si quiero volver a pillar nada de lo que viví por aquellas fechas

Rafael Reigjunio 14th, 2007 at 20:27

Marta, querida, yo tampoco volvería a ser joven. Aunque no me importaría recuperar el hígado de entonces y los pulmones, para seguir fumando y bebiendo sin mala conciencia. De lo que viví, pues no sé, como Edith Piaf, je ne regrette rien, non, rien de rien.
Beso

Federico Polijulio 12th, 2007 at 20:11

La verdad es que me enfrentas con una realidad: no soy NADA original. Apenas leí la nota dije, “zas, lo cago a R.R. Las fotos lo dicen todos. Estabas hecho mierda, RR. A todos le pasa al reves, con el tiempo se hacen más mierda, tienen más cara de giles, más gorditos, etc. Te lo digo por experiencia. ¿Cómo lograste reversar el tiempo? ¿Serás un personaje de una novela de Azpeitia? O el de uno de Reig?”, iba a poner. Luego,leí que todos te lo han dicho, entonces me dije: No te escribo nada, ya está. Saludos

FPoli

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