David Torres, blog, escritor, literaturaTropezando con melones, David Torres  El primer melón me lo encontré en una playa andaluza, un día de verano. El último lo veo cada mañana al enfrentarme al espejo. ¿Qué me dirá ese tipo hoy? ¿Qué inesperados regalos, qué decepciones, qué frescas dentelladas me tendrá reservadas el día?
  Yo no lo sabía pero eso que mis manos agarraban con el ansia de un talonador de rugby era un melón. Es decir, una réplica más o menos ovoide de mi cabeza, la materialización fáctica de una idea en el mundo de los objetos reales.


He leído una cosa sobre una mujer tan …

Comment posted Román Piña: Stradivarius Rex by p.m..

He leído una cosa sobre una mujer tan acostumbrada a mentir que fingía orgasmos cada vez que se masturbaba. Con la autoedición (la edición, digamos, onanista) hay que evitar fingir orgasmos, o mejor, hay que estar muy seguro de que uno no se engaña sobre la calidad de lo que publica (o, si se quiere, sobre la capacidad de la obra para provocar el equivalente al orgasmo, digamos, púdicamente, el goce del lector). Es un dilema, puesto que, finalmente, el que decide es uno mismo, y no un tercero. Sólo en el supuesto de que la paja, perdón, el hecho de autoeditarse ese libro sea fraudulento la autoedición es una cosa triste y cutre. No es el caso de Stradivarius Rex. La leí, y en mi modesta opinión es una muy buena novela. Joder, qué paja mental (lo sé, lo sé, el privilegio de fingir está reservado a ellas, pero bueno, no todo puede cuadrar). Saludos.

p.m. also commented

  • pido disculpas por la reiteración del comentario. no salía y probé varias veces. saludos.
    p.m. (louis ferdinand)
  • Leí una cosa sobre una mujer tan acostumbrada a mentir que fingía orgasmos cuando se masturbaba. Supongo que con la autoedición (la edición onanista) hay que evitar fingir orgasmos, es decir, hay que evitar la tentación de engañarse sobre la calidad de lo que uno se publica (o sobre la capacidad de la obra de generar orgasmos). Es un dilema, puesto que, en última instancia, es uno, y no un tercero, el que decide. Sólo si la paja, perdón, la obra es fraudulenta la autoedicion es una cosa triste y cutre. No es el caso de Stradivarius Rex. La he leído y en mi modesta opinión es muy buena. Joder, qué paja mental. Saludos.
  • He leído hoy algo sobre una mujer tan acostumbrada a mentir que fingía orgasmos cuando se masturbaba. Supongo que con la autoedición (si se quiere, la edición onanista) hay que evitar fingir orgasmos, es decir, hay que estar bien seguro de que uno no se está engañando a sí mismo sobre la calidad de lo que publica (o, si se quiere, sobre su capacidad para desencadenar orgasmos). Es un dilema porque en última instancia es uno mismo el que decide, no un tercero. Entonces, sólo si la obra es mala, la paja, perdón, la autoedición es una cosa triste y cutre. No es el caso de Stradivarius Rex. La he leído y me ha parecido muy buena. Joder, qué paja mental. Saludos.
  • 100 % piñesco, muy recomendable, descojonante –pero no sólo descojonante, bastante más que eso, como bien dicen por ahí arriba–.
    En efecto, el “je est un autre” de Rimbaud al revés (o en formato gamberro). Saludos.

Recent comments by p.m.

  • Salinger en familia
    Disculpad todos la impertinencia, pero es “Caulfield”, no “Caufield”.
    Parafraseando a Salinger: “Corregid, escritores, el apellido de Holden”.
    Buen texto.
  • De egos y matanzas
    Hola, estoy de acuerdo con lo que dices sobre Shoah. Complementando lo que apunta AMR sobre la endogenización fraudulenta de Darwin, no menos miserable fue el uso que hizo el tercer Reich de la obra de Nietzsche (es curioso que quienes en los comments han hecho referencia a Nietzsche no lo hayan mentado por su nombre). Nietzsche no pudo defenderse en su día de que su hermana (un ser maléfico, por no decir algo peor), con la inestimable ayuda de Rosenberg, avalara la apropiación selectiva de sus ideas por parte de los nazis, previa expurgación de los textos fundamentales. Como observó George Bernard Shaw, tras esa operación de expurgación su obra quedó convertida en “un evangelio para matones”. Nietzsche no fue un antisemita. Si me permites una extensa cita, que creo oportuna porque tiene que ver también con el tema del post, ahí va:

    “(…) no soporto a los artistas ambiciosos, que quieren representar el papel de ascetas y de sacerdotes y que no son en el fondo más que trágicos bufones; tampoco soporto a ésos, los recentísimos especuladores en idealismo, a los antisemitas, que hoy entornan sus ojos a la manera del hombre de bien cristiano-ario y que intentan excitar todos los elementos dde animal cornudo propios del pueblo mediante un abuso, que acaba con toda paciencia, del medio más barato de agitación moral (–el hecho de que en la Alemania actual no deje de obtener éxito toda especie de espíritus fraudulentos es algo que guarda relación con el deterioro poco a poco innegable y ya palpable del espíritu alemán, cuya causa yo la busco en una alimentación compuesta, con demasiada exclusividad, de periódicos, política, cerveza y música de Wagner, a lo que hay que añadir lo que constituye el presupuesto de esa dieta: primero, la clausura y la vanidad nacionales, el fuerte, pero angosto principio de Deutschland, Deutschland über Alles, y después la paralysis agitans de las ideas modernas”
    [F. Nietzsche, "La genealogía de la moral" (Tratado tercero, parágrafo 26), trad. A. Sánchez pascual, Madrid, Alianza editorial, 1995 (19ª edición), p. 181.]

    un saludo.

  • Cervantes con braguero
    no sé, creo que sí fuma, está flaca., nadie la conoce aquí, pero en los países de habla germana tiene mucho prestigio, dicen
    ya que estamos, aprovecho la ocasión para comentarte que una vez escribí en una nota de cumpleaños (a mi mujer) un par de versos tuyos que me gustaron mucho en su día (“Una vez más apago el dia con tu nombre/ y me nacen versos nuevos en las manos”), pertenecientes a un poema publicado en el nº 30 de la revista del amigo Román, p. 22. Citando, claro, la fuente. saludos.
  • Cervantes con braguero
    Fumador empedernido y casi militante, no quiero ni pensar en la ampliación en sentido restrictivo de la (por lo demás, ineficaz) ley de 2006 que se está cociendo, otra cortina de humo, nunca mejor dicho, para vender al personal la idea de que esto es poco menos que Suecia mientras, ay, gentes de condición humilde y postproletaria no tienen ni para comer y los bancos de alimentos se vacían como las calles en las noches de invierno. Saludos.
  • Malcolm Lowry: Bajo el volcán
    La cita es de la primera edición de la colección Fábula, de Tusquets, 1999, p. 143. Quitaría la segunda coma, pero… ¿quién es uno para enmendarle la plana a Lowry? Nadie.
    Saludos.

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Comentarios (31)

angelusmayo 18th, 2009 at 18:59

Lo realmente duro es no poder escapar de uno mismo a pesar de las diferentes caretas que asumimos a lo largo de nuestra vida.

Saludos.

Diego Pradomayo 18th, 2009 at 19:44

Román es el auténtico Stradivarius Rex: escritor, editor, director de una revista, profesor, músico, padre, descubridor de talentos, buen amigo, columnista, crítico literario, bloguero… Y seguro que encima sabe hacer paellas. Y todo sin cambiar de persona. No me extraña que le salgan esas novelas tan desternillantes.

Saludos.

Anónimomayo 18th, 2009 at 21:35

¿¿Algo así como “La vida secreta de Walter Mitty”??

J.M.Mijangosmayo 18th, 2009 at 22:13

Desde luego la idea es brillante, y algunos personajes impagables. Los momentos cómicos del inefable Badosa; personajes hilarantes y a la vez terribles como Vicente, (más que un tipo es una pesadilla), Juan Manuel, (un hijoputa muy bien descrito), la escena de la presentación de Eduardo que…(en fin no quiero hacer un spoiler), pero es una escena descojonante…, y plena de humor negro que alterna con algunas agudas reflexiones sobre la enfermedad, el anonimato, el hastío y la presunción, (en la historia de Lucius Dominic, al que se le desenmascara la bonhomía con un hecho nimio pero revelador…). Una novela con tantas aristas como vidas del Stradivarius Rex.

Un saludo

Mefistófeles Gilmayo 18th, 2009 at 23:55

Pues ya ve usted, amigo mío, yo todas las noches cuando no me endomingo a la Julia Roberts, escalo a pulso el Everest, y a veces ambas cosas. Y todas las mañanas vuelvo a ser el mismo desconocido de siempre.

Y que, como en el mus, ahí tenemos un cuarto… pa llorar.

Románmayo 19th, 2009 at 9:56

Gracias David, no tengo palabras.

Románmayo 19th, 2009 at 9:57

Y gracias Diego y J M Mijangos. Van abrazos.

Javier Divisamayo 19th, 2009 at 10:58

Tengo un amigo hindú (Shiv Agarwal) que sabiendo de mi afición esporádica a escribir relatitos de aficionado me va preentado en India como famoso escritor español (nada más lejos de la realidad). Very famous writer in Spain, dice el muy bribón, y a estos indios gustándole más una foto que a mí la cerveza fría con ortiguillas, les doy gusto en la pose fotográfica, que me da un minuto de falsa gloria, pero divertido al fin y al cabo. Pero fuera de esto y de algun incidente de confusión en mi persona con un actor de Bollywood, en la ciudad de Jaypur, la edad me va desarraigando las ficciones, y me va llevando a mi lugar como puro mercader y negociante, lo cual me encanta, por cierto, mucho mejor que cuando trabajaba de explotado recién licenciado en derecho.

p.m.mayo 19th, 2009 at 16:28

100 % piñesco, muy recomendable, descojonante –pero no sólo descojonante, bastante más que eso, como bien dicen por ahí arriba–.
En efecto, el “je est un autre” de Rimbaud al revés (o en formato gamberro). Saludos.

davidtorresmayo 19th, 2009 at 20:38

Pues también es verdad, Angelus.

Sí, Diego, es una autobiografía en cierto modo.

No, anónimo, más bien como el Día de la Marmota mezclado con Torrente 2.

Vd. no se puede quejar, Mijangos, con la novela que se acaba de marcar, Soul Man. Le dedicaré una entrada en breve.

Mefistófeles, consuélese, hombre.

Gracias a ti, compay.

Javier, tu amigo hindú podía decir algo de las reencarnaciones de 24 horas.

En efecto, p. m., gamberro es un rato largo.

Recordaros a todos que el próximo jueves 28 presentaremos Stradivarius Rex en Hotel Kafka Rafa Reig y yo, y contaremos con la presencia de Romásn y sus 3.589 avatares.

Románmayo 20th, 2009 at 10:21

¿Qué? No me jodas, David. ¿Torrente 2? ¡¡¡¡Protesto!!!
Exijo comparaciones más honrosas y ajustadas a la verdad.
Palahniuk, Vonnegut, Charlie Kaufman, por ahí andan los tiros… No hay nada torrentino en mi novela. Nada Segurino. A ver si la armo.

davidtorresmayo 20th, 2009 at 11:09

Bueno, es verdad. Me he pasado con Torrente 2. Auque yo creo que más que a Charlie Kaufman, la novela recuerda a Andy Kaufman: “Cuánta ama-bi-li-dad!!.

Marta, la de Fandomayo 20th, 2009 at 12:21

Me encantaría tener capacidad, conocimiento, criterio y tiempo para decir algo interesante. De momento lo dejo en que me sigo asomando por aquí y disfrutando de lo que leo, aunque a veces tenga que ser en diagonal. ¡Ah!, y que produce ansiedad no poder ir a tantas citas interesantes. Me fumaré un cigarro para olvidar.

Te mando un beso y otro para Tito, que sois los únicos de los que tengo cara, que recuerde.

Javier Divisamayo 20th, 2009 at 16:03

Pues sí. Para reencarnaciones de 24 h, otro hindú, Punnat Gullati, que eliminaba el alcohol (y bebía mucho, mucho, muchísimo, destilaba a todas horas…) mediante meditación, el cabrón, y te hacía jurar fidelidad eterna, ya cuando iba mamao …¿pero cómo sabía jugar sus bazas frente a los induyco, pdh..etc?…Ahora al hombre lo tiene la justicia india trincado y bien trincado, pues se casó otra vez sin estar divorciado de su primera mujer, y parece que eso es delito grave allí entre los rajastanes. Yo espero su novela de la India algún día, algo más novedoso que lo de Javier Moro, por favor. Usted allí tendría un filón, y lo sabría tratar, seguro.

Félix G. Modroñomayo 21st, 2009 at 23:10

¡Mecachis! Acabo de ver una obra en la que tres viejos que hablaban muy raro se reían de un tal Waldo.
Un cordial saludo.

Sergiomayo 22nd, 2009 at 9:49

Pues no sé si aguantaría un cambio diario. ¡Con lo que me cuesta cambiarme de ropa cada día! De todos modos ser siempre yo mismo se me hace de lo más insoportable.

Marcos Badosamayo 22nd, 2009 at 11:37

Agustín Fernández Mallo también comenta Stradivarius Rex en su blog:

http://www.alfaguara.santillana.es/blogs/elhombre/2/blog-post/305/stradivarius-rex-y-el-arte-como-vomitorio/

Dopplermayo 23rd, 2009 at 10:17

Igual son prejuicios míos pero, lo de autopublicarse no es un poco… ¿cutre? Igual cutre no es la palabra… ¿Triste? Tampoco. No sé, disculpen que no encuentre una palabra menos ofensiva, que no es mi intención ofender… Ya sé que R. Piña ha publicado en editoriales que no son de su propiedad, pero hacerlo en la propia es un poco raro, ¿no? Igual se trata de una elección, no de una necesidad. Ya sé que grandes escritores se han autopublicado, pero se trataba en la mayor parte de los casos de tiempos de gran necesidad, de los inicios de cada cual… Hoy en día, con la de editoriales que en el mundo hispánico son… extraña un poco. Bueno, Adolfo Gracía Ortega no se publica en Seix Barral, por poner un ejemplo. Lo hace en casa de amigos, claro, pero no en la propia… Igual se trata de gestionar mejor lo que se hace con el libro de uno, puede ser… Les repito que no pretendo ofender, o sea que disculpen si lo he hecho. Sólo que es raro (para mí), teniendo en cuenta que, en principio, por lo dicho por ustedes en cuanto a la calidad del trabajo, parece que no debería tener problemas en encontrar acomodo fuera de casa…

Románmayo 23rd, 2009 at 15:26

Hola Doppler, ¿tú crees? ¿Es un poco cutre? ¿Te parece triste? Bueno, es un debate bastante ocioso este, secundario, pero tentador. A mí lo que me parece triste es que alguien tienda a pensar eso, que autopublicarse es cutre. Verás, no tenía elección. Era necesario. Quería publicarla ya, y no dentro de un año, o dos o tres. Por suerte soy dueño de una editorial y me puedo permitir ese lujo, sabedor de que una coquetería, un pudor, una preocupación por las apariencias, anima a todos los escritores editores a buscar otro editor para sus libros. Con eso te libras de sospechas de “cutrez” y “tristeza”, sí, te bañas de prestigio cuanto más exquisita es la editorial. Te reconozco que hubiese publicado Stradivarius Rex encantado (a priori, luego nunca sabes) en un par de editoriales distintas de Sloper, aunque hubiese sido dentro de un año, pero esas que me hacían tilín no creo que hubiesen picado con mi libro.
Publicar en Sloper tiene muchas ventajas para mí, en serio. Estar colgado, no tener editor, se lleva mejor cuando uno mismo es editor y puede publicar cuando le da la gana. Aun cargando con el supuesto desprestigio que eso conlleva. Porque no nos engañemos, Román Piña no es nadie, como prueba el hecho de que ningún editor le suplica un libro. De modo que en este estado de cosas, sólo puedo sentirme un privilegiado. Me consuela un poco saber que una cosa es autopublicarse a las bravas, y otra publicarse uno mismo en un sello que lleva 15 años en esto, como es Sloper, con un catálogo pequeño pero interesante. Aunque con exceso de piña colada, nunca mejor dicho.
Un saludo.

Vicentemayo 23rd, 2009 at 16:50

¿Adolfo Gracia Ortega? ¿Y ese quién es? No me suena ni como editor ni como escritor. De modo que, Doppler, parece que a Román Piña se salen bien las cosas, porque es bastante conocido como ambas cosas.

Dopplermayo 23rd, 2009 at 18:30

Vale, Román. Ya decía antes que me parecía raro, pero que suponía que había razones. Las que expones me parecen más que razonables y, sobre todo, que son tus razones. Lo que trataba de decir es que creía que podrías publicar tu libro en otros sellos, pero entiendo que igual no en los que a ti te gustaría y que, para hacerlo en según cual, mejor hacerlo en el de uno mismo. Ya dije que no pretendía ser ofensivo. Sólo me intersaba saber qué le pasaba a uno por la cabeza el autopublicarse cuando en otros sitios también le publicarían…

Vicente, A.G. Ortega es director editorial de Seix Barral, en un despacho que hay junto al de Gimferrer. ¿Ése te suena, o tampoco? Ha publicado la mayoría de sus libros en Ollero & Ramos. Que tú no le conozcas no le hace menos exitoso que R. Piña. Diría que es posible que signifique precisamente todo lo contrario, sin menospreciar en absoluto a las muchísimas pequeñas editoriales, mucho más interesantes a mi gusto (pero una cosa es el éxito y otra cosa la calidad de lo que publicas…)

louis ferdinandmayo 23rd, 2009 at 22:51

He leído hoy algo sobre una mujer tan acostumbrada a mentir que fingía orgasmos cuando se masturbaba. Supongo que con la autoedición (si se quiere, la edición onanista) hay que evitar fingir orgasmos, es decir, hay que estar bien seguro de que uno no se está engañando a sí mismo sobre la calidad de lo que publica (o, si se quiere, sobre su capacidad para desencadenar orgasmos). Es un dilema porque en última instancia es uno mismo el que decide, no un tercero. Entonces, sólo si la obra es mala, la paja, perdón, la autoedición es una cosa triste y cutre. No es el caso de Stradivarius Rex. La he leído y me ha parecido muy buena. Joder, qué paja mental. Saludos.

Indio Johnmayo 23rd, 2009 at 23:00

¿alguien sabe dónde se puede encontrar algo de Francis Carco?, me he recorrido las librerías de viejo de Madrid, incluso me he refocilado entre los anaqueles forzosos y fatigados de “el galeón” en Sagasta, provocando la ira de sus dueños, he vuelto loco a Bernardo de la vieja Fuentetaja, en Dedalus tampoco, en fin…, si alguien tiene por ahí algo de Francis Carco se lo compro.

louis ferdinandmayo 23rd, 2009 at 23:03

Leí una cosa sobre una mujer tan acostumbrada a mentir que fingía orgasmos cuando se masturbaba. Supongo que con la autoedición (la edición onanista) hay que evitar fingir orgasmos, es decir, hay que evitar la tentación de engañarse sobre la calidad de lo que uno se publica (o sobre la capacidad de la obra de generar orgasmos). Es un dilema, puesto que, en última instancia, es uno, y no un tercero, el que decide. Sólo si la paja, perdón, la obra es fraudulenta la autoedicion es una cosa triste y cutre. No es el caso de Stradivarius Rex. La he leído y en mi modesta opinión es muy buena. Joder, qué paja mental. Saludos.

p.m.mayo 24th, 2009 at 1:26

He leído una cosa sobre una mujer tan acostumbrada a mentir que fingía orgasmos cada vez que se masturbaba. Con la autoedición (la edición, digamos, onanista) hay que evitar fingir orgasmos, o mejor, hay que estar muy seguro de que uno no se engaña sobre la calidad de lo que publica (o, si se quiere, sobre la capacidad de la obra para provocar el equivalente al orgasmo, digamos, púdicamente, el goce del lector). Es un dilema, puesto que, finalmente, el que decide es uno mismo, y no un tercero. Sólo en el supuesto de que la paja, perdón, el hecho de autoeditarse ese libro sea fraudulento la autoedición es una cosa triste y cutre. No es el caso de Stradivarius Rex. La leí, y en mi modesta opinión es una muy buena novela. Joder, qué paja mental (lo sé, lo sé, el privilegio de fingir está reservado a ellas, pero bueno, no todo puede cuadrar). Saludos.

Diego Pradomayo 24th, 2009 at 9:06

Agustín García Calvo, todo un Premio Nacional de Literatura, lleva años publicando sus libros en una editorial (Lucina) que se montó sólo para él. Cierto que publicar teatro es aún más jodido que publicar poesía, pero García Calvo no tendría ningún problema para poder hacerlo en cualquier sitio que quisiera. Así él se lo guisa y se lo come. Hasta el mismo Herralde se publicó un libro suyo en Anagrama. Dada la inutilidad manifiesta de la mayoría de los editores, no me extraña.
D.

Dopplermayo 24th, 2009 at 9:39

Es cierto, Diego. No había caído en Herralde. De hecho, García Ortega también se ha publicado algo propio en Seix Barral y en su caso no es propietario. De hecho, dije cutre y triste donde en realidad debería haber dicho raro. Andaba (ando habitualmente) algo espeso. En cualquier caso los comentarios de R.Piña barrieron de un plumazo mis prejuicios.

Nostromomayo 24th, 2009 at 22:09

Me apasiona la definición del stradivarius rex. Es un concepto al que todos los mitómanos sin duda tendemos, aunque después nuestras vidas devengan en comics de segunda. Se necesitarían demasiadas existencias… y a veces vivir es muy cansado. Un abrazo.

p.m.mayo 27th, 2009 at 7:38

pido disculpas por la reiteración del comentario. no salía y probé varias veces. saludos.
p.m. (louis ferdinand)

Santiagomarzo 23rd, 2010 at 16:25

He leido la novela. Me he partido el culo. Desternillante.

Santiagomarzo 23rd, 2010 at 16:26

Muy buena.