Get Off My Lawn

Después de “El dingo se comió a mi bebé” y “Say Hello to my little friends!” llega “Get Off My Lawn”, otra de esas grandes frases que nos brinda el séptimo arte. La frase, pronunciada por Walt Kowalski (Clint Eastwood) en “Gran Torino”, viene a decir “Fuera de mi césped”.

No es una frase tan célebre como las anteriores, pero creo que está llamada a serlo: es un clásico moderno, si es que alguien es capaz de tomarse en serio esta expresión. Pocas cosas tan estremecedoras como Clint, con esa cara de calavera, esa voz quebrada y amenazante, y esos ojillos como de Terminator de desguace que se le ponen.

Cuando alguien se te cuela en el supermercado, “Get Off My Lawn”, cuando te pisan, “Get off My Lawn”, cuando alguien se cree muy gracioso, “Get Off My Lawn”, e incluso, oye, cuando alguien pisa tu césped… todos juntos: “Get Off My Lawn.”

Ayer ví “Gran Torino” y he de admitir que me esperaba más. Ese es el peaje de los tardones; que dejamos que la expectación hierva durante demasiado tiempo y luego casi todo nos parece poco. Sea como fuere, es una peli buena y muy recomendable, y sobre todo me quedo con Walt Kowalski, ese personaje amargado, nihilista, cínico y duro, aunque también vulnerable y a veces -y sin traicionar su mezquindad- tierno. Todo lo demás, el desarrollo del argumento, la historia en sí, me parece más prescindible, muy alejado de la profundidad de “Mystic River” o “Million Dollar Baby”.

Además, me pasa algo similar a lo que me ocurría años ha con el arroz con leche, que no sé si me gusta o si me da asco. Si sé que la peli me gusta, pero la similitud es que no sé si Gran Torino es un canto a la tolerancia o una apología de la xenofobia. Es verdad que Kowalski acaba haciéndose amigo de los Hmongs y superando sus prejuicios, pero su forma de resolver los problemas no es precisamente de Premio Nobel de la Paz.

Al principio me sentí algo decepcionada con el final, pero después de pensarlo un poco me he dado cuenta de que es el único posible, y por lo tanto, me gusta.

¿La habéis visto? ¿Qué os parece?