EL PEOR CINE DE TODOS LOS TIEMPOS

Este artículo «A Hollywood Riddle: Why do we always think current movies are worse than ever?» (Un acertijo de Hollywood; ¿Por qué siempre pensamos que las pelis actuales son las peores de todos los tiempos?) de Patrick Goldstein en el blog The Big Picture del diario Los Angeles Times reflexiona sobre un pensamiento que yo he tenido con mucha intensidad este verano. Os lo cuento extractado, porque me ha parecido muy interesante.

Goldstein comienza hablando de la ya muy exitosa «Midnight in Paris», (spoiler leve), en el que el protagonista, que ha viajado al maravilloso París de los años 20 (donde pululan Picasso, Hemingway, los Fitzgerald o Dalí) le cuenta a la mujer de la que está enamorado lo privilegiada que es por vivir esa época. (ESPOILER). Pero ella sólo parece impresionada y feliz cuando ambos viajan más atrás en el tiempo al París de 1890, donde se encuentran con Toulouse Lautrec y Gauguin en Maxim’s.

De paseo con Zelda.

Es decir, que hay una tendencia en casi todos nosotros a pensar que todo el arte del tiempo pasado fue mejor, y el cine no es una excepción.

«Por eso no es ninguna sorpresa escuchar -sigue Goldstein- a Jeffrey Katzenberg, el jefe de Dreamworks animation, decir que las pelis de la última temporada son las más malas de los últimos cinco años, y que es increíble lo malas que han sido.» Añade también que en las páginas del Wall Street Journal Joe Queenan dijo que «2010 es posiblemente el peor año en la historia del cine» en este artículo.

Goldstein a continuación muestra como criticos de otras eras, como Pauline Kael en el año 80, James Agee en el año 45 (el año de «Laura», «El Milagro de Morgan Creek» y «Perdición») e incluso en 1928, Conrad Nagel, un defensor del espectador de la época, se quejó ya entonces de su infantilismo y previsibilidad. El autor del artículo aduce que una razón es la nostalgia cultural; explica que toda la música o películas que más nos gustan proceden de la juventud, de la época en la que empezamos a amar las películas o las canciones.

Pero aquí es donde yo me pregunto si, nostalgia cultural aparte, Katzenberg y Queenan y modestamente yo misma, no tendremos algo de razón. Cinematográficamente ha sido un verano lamentable (al menos en lo que al cine mainstream se refiere), en el que lo que más me ha gustado ha sido «Super 8» y no me parece una película perfecta.

¿Es nostalgia cultural?
¿Es que la calidad de las series hace palidecer a la mayoría de las películas?
¿O es que realmente hay una crisis creativa en el cine, con tanto superhéroe, tanta secuela y tanta precuela?

Yo lo he dicho muchas veces este verano: odio el cine.

Por cierto, en Hotel Kafka seguimos preparando a toda máquina los cursos del otoño. Para saber del curso de Bloguionistas, pinchad aquí; para el club de lectura de guiones, con Ignacio del Moral y Roberto Santiago confirmados para octubre, aquí; y para el resto de cursos del área, aquí.