THE BUTLER

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Me gustó muchísimo el trailer de “The Butler”, y no miento si digo que algo más que la película. ESPOILERS. La historia de Cecil Gaines, mayordomo negro que sirve durante más de 20 años en la Casablanca, da lo que promete: un repaso más o menos amable y más o menos emotivo por la historia reciente de los EEUU vistos a través de una familia de color de clase media inusualmente conectada con las (más) altas esferas.

La interpretación de Forest Whitaker es lo mejor de la peli. Al principio se me hizo raro verlo como marido de Oprah (y cómo ver a Oprah sin acordarse de Letterman y su extranísimo momento Uma-Oprah) pero al final la pareja funciona bastante bien.

La peli es solvente, aunque previsible a veces, y tarda en arrancar. El relato escoge dos o tres pinceladas de cada presidente, de forma bastante parcial, siendo muy emotivo en el caso de Kennedy y su trágico fallecimiento, y algo más grotesco en el caso de Nixon o Reagan. Ofrece un repaso tan poco profundo como pasar cinco minutos en la wikipedia, pero se valora el esfuerzo.

Narrativamente está construido en torno a un dilema: Cecil tiene que escoger continuamente entre su familia y la Casa Blanca, y a pesar de que es un buen hombre, toda su vida escoge la Casa Blanca.

Pero en realidad la peli no es una historia sobre el progreso de los derechos civiles en América, ni siquiera sobre la relación de un simple mayordomo con una serie de presidentes, ni el desamor entre una mujer alcoholizada y su ausente esposo.

“The Butler” es un chico conoce chica, chico pierde chica, chico recupera chica de libro, donde el chico es Cecil y donde la chica es su hijo, Louis Gaines, interpretado por el crack David Oyelowo. Louis pasa de ser un adolescente influenciado por las ideas de Luther King, a un discípulo de Malcolm X, a convertirse en un pantera negra. Él es quien lleva el peso de la historia, él es el valiente, el que hace que las cosas cambien, a fuerza de arriesgar el pellejo y recibir constantes humillaciones y castigos.

La figura empática y modesta de Cecil palidece un poco en comparación con su hijo, pero su historia de desamor y amor es lo único que de verdad merece la pena en esta película.

Creo.